Los problemas de salud mental han pasado de afectar al 6,2 % de la juventud española a hacerlo en un 15,9 %. Foto: PULL

La gran olvidada

Opinión

Ansiedad, estrés y ataques de pánico es lo que conlleva a que la mayoría de jóvenes atiborren las consultas psicológicas a día de hoy, pues el 24 % de solicitudes para asistir a terapia vienen relacionadas con estos temas. No poder afrontar los problemas con naturalidad es una dificultad a la que se enfrenta la población más joven y con ello hacen que tomen medidas drásticas sobre su vida. Los problemas de salud mental han pasado de afectar al 6,2 % de la juventud española a hacerlo en un 15,9 %, según el informe Barómetro Juvenil sobre Salud y Bienestar 2021.

El segundo motivo por el que más se acude a profesionales es por problemas de personalidad, un 20 % relacionados con comportamientos y pensamientos poco saludables que afectan a una amplia gama de situaciones personales y sociales. Esto ha hecho que no cualquier persona sea capaz de asimilar situaciones complicadas que son comunes en el día a día, y que la mayoría de la población debería de poder buscar soluciones sin necesidad de ayuda médica. Por otro lado, los problemas de socialización, los traumas, la depresión, los problemas de pareja o sexuales son otros de los motivos por los que se pide ayuda.

En España, antes de la pandemia provocada por la Covid-19, las cifras situaban la prevalencia de trastornos mentales en niños y niñas en torno al 10 % y en adolescentes en el 20 %. Sin embargo, estos datos se han visto agravados por el periodo de pandemia. Esto provocó un incremento de hasta el 47 % en los trastornos mentales en población infantil. Una grave consecuencia que por parte del Gobierno debería de haber sido tratada lo antes posible. En esta misma línea, las cifras en el Archipiélago canario también resultan preocupantes. Más de 3600 menores de edad fueron atendidos por trastornos mentales por los servicios sanitarios, en concreto, en Gran Canaria.

«Tener salud mental es necesario en cualquier etapa de la vida»

El Gobierno sigue sin aumentar las plazas para especialistas y así poder acelerar las largas listas de espera. Esto supone para la sociedad estar semanas o meses para conseguir una primera consulta, un largo periodo de tiempo que se hace eterno para pacientes que lo necesitan de urgencia. Sin embargo, no solo adolescentes sino la mayoría de la población que quiere ir a terapia debe pasar un examen previo con su médico o médica de cabecera, donde se podrá ver en el nivel que se encuentra y lo que puede aguantar en espera, siempre y cuando sea aceptada la propuesta del consultorio.

Por ello, cada día se ocasiona un incremento de los trastornos mentales y en el peor de los casos, el suicidio, una de las causas más comunes de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años. Por otro lado, que las listas de espera sean interminables vienen ocasionadas debido a lo caras que son las consultas privadas, pues la población juvenil se niega a pagar grandes cantidades de dinero por un servicio que debería de ser público y con una mayor facilidad para acceder a él.

Darle importancia al cuidado de la salud mental en la infancia y la adolescencia es primordial. Se puede evitar un deterioro en su calidad de vida, además de luchar contra el aumento de las conductas de riesgo que inducen a intentos de suicidio y autolesiones, así como prevenir que padezcan trastornos emocionales o del comportamiento y de la conducta alimentaria en un futuro.

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