El periodismo deportivo desde una perspectiva de género

Sociedad

Hay estudios que demuestran que en los medios de comunicación deportivos convencionales existe un desequilibro de género en cuanto a cobertura mediática se refiere. Asimismo, el tratamiento de la información que reciben las mujeres, en determinadas ocasiones, tiene que ver más con su apariencia física que con sus proezas, aplicando así una perspectiva más cosificada y con ciertos clichés que han perjudicado a la ética y la deontología profesional.

Así se manifiesta, por ejemplo, a través de las investigaciones de Clara Sainz de Baranda, profesora del Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid, en el que se concluye que la mujer es sujeto noticioso en prensa deportiva impresa en el 5,11 % de los casos, mientras que los hombres protagonizan este tipo de informaciones en el 92,2 % de las ocasiones.

Anteriormente, la mujer no estaba incorporada al deporte. Esto estaba sumado a un discurso patriarcal que le imponía lo que debían hacer. No obstante, poco a poco fueron integrándose  y, durante la dictadura de Francisco Franco en España, se empezaron a diferenciar los deportes que practicaban las mujeres y los que practicaban los hombres. Hace tiempo que el mundo del deporte dejó de estar en manos exclusivamente del varón, pero su reflejo en los medios sigue sin ser del todo equitativo.

José Luis Rojas: «La elección de las palabras tiene una dimensión ética»


Dentro de la profesión periodística, el periodismo deportivo se considera un hermano menor. Este es, en definitiva, una especialidad del mismo, y es por ello que debe ceñirse a los mismos estándares, patrones y principios deontológicos esenciales del periodismo en general. No obstante, no siempre ocurre así.

En la actualidad, dentro del terreno informativo, la comunicación deportiva se califica, según informes recientes, como una de las declaraciones periodísticas que transmite y propaga estereotipos sexuales. Este sexismo se puede ver reflejado de tres formas distintas: en primera instancia, el uso de lenguaje sexista que, en lugar de corregir, abre la brecha de la desigualdad entre hombres y mujeres. Así lo afirma José Luis Rojas, profesor e investigador de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, quien asegura que “la elección de las palabras tiene una dimensión ética”.

Según Laura Castro, periodista y presidenta de la Asociación por el Deporte Femenino, “existen numerosos estudios y tesis sobre el tratamiento del deporte femenino en los medios de comunicación, que concluyen con que las mujeres sólo ocupan del 3 al 5 % de las noticias deportivas y, en la mayoría de los casos, figuran como acompañantes”. Asimismo, Luis Beltri, especialista en Marketing Deportivo, tras un estudio de revisión diario de los medios escritos, asevera que “el tratamiento del deporte femenino es casi nulo”.

La última forma en la que puede verse reflejado este sexismo, es el trato de las mujeres como objeto carnal. Los medios de comunicación confunden la deportividad femenina con el erotismo, es decir, presentar una noticia de deporte femenino viene adherido a la exhibición erótica de la mujer en fotografías. “El uso de las imágenes que acompañan los textos no ayudan a exterminar los estereotipos sino todo lo contrario, contribuyen a perpetuar la cosificación de las mujeres. Las tratan como objetos y difunden sus atributos físicos”, asevera Laura Castro.

Los medios de comunicación y los Juegos Olímpicos de 2016


El mayor evento deportivo, en el que participan atletas, tanto hombres como mujeres, de todas partes del mundo, son los Juegos Olímpicos. La última edición se celebró en Río de Janeiro (Brasil) y los medios españoles trataron esta competición en sus publicaciones. En el periódico deportivo Marca, durante las competiciones, se pudieron encontrar noticias como “Winifer Fernández, la belleza dominicana por la que nos encanta el voley”. Junto a este titular, una galería de fotos de la jugadora de República Dominicana, que juega en la posición de defensa, recepción y líbero.

Asimismo, el periódico El Mundo, cuando aun no se habían iniciado los Juegos Olímpicos, envió un titular que no trajo buenas críticas: “La lista de buenorras internacionales en los Juegos Olímpicos”, y otra fotogalería cuyas detracciones obligaron a esta cabecera a cambiar el titular a “Las atletas olímpicamente atractivas”.

Beltri confiesa que “los medios deben preocuparse, desde su inicio, de que el tratamiento informativo sea igualitario”. Es importante tener un ethos, un carácter o forma de ser para luego aplicarlo a la actividad profesional. “Un periodista y el medio para el que este trabaja deben cumplir con los preceptos éticos fundamentales de verdad, justicia e igualdad antes de informar”, explica José Luis Rojas. De hecho, la Asamblea General de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España promulga en el Artículo 1 que “el periodista actuará siempre manteniendo los principios de profesionalidad y ética […]”.

Escáner del machismo


Marca, el diario deportivo más leído de España, presenta titulares como “Alex Morgan te aficionará al fútbol femenino”, “El placaje más humillante y sexy de la Lingerie Bowl”, “Los mejores culos del Atletismo” o “Lingerie Football, las chicas que juegan al fútbol en lencería”. Casos como estos, Luis Rojas los califica como pseudo-noticias, y explica que, “en muchas ocasiones, no hay contenido noticioso, sino que más bien se construyen piezas fundamentadas en el morbo, la sensación, la anécdota o el rumor, elementos todo ellos muy alejados del periodismo y más propios del mundo del espectáculo”.

Otras cabeceras como AS  plasmó en la contraportada una foto de una mujer atractiva usada como reclamo para sus lectores, acompañada de un titular que explicaba que “hay que alejar del deporte a los intolerantes homófobos y machistas”. Sin embargo, en este periódico es habitual toparse con esta clase de imágenes. «Que a día de hoy se siga publicando la contraportada de As con mujeres no deportistas semidesnudas dice bien poco de ese periodismo”, concluye Rojas.

Unas pocas líneas no son suficientes para definirme, soy periodista, pero no tan buena. La comunicación forma parte de mí y con ella, ahora desde la Universidad de La Laguna, sirvo a la sociedad. Siempre actitud, disposición, ganas y trabajo.

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