Foto: Flickr del Parlamento de Canarias

Un lugar llamado Parlamento

Opinión

En la calle Teobaldo Power de Santa Cruz de Tenerife hay un edificio histórico que se fusiona con una construcción moderna y en la que destaca una bonita escultura de Martín Chirino en forma de espiral. Allí, todas las semanas, nos cambia la vida. Y los canarios no parecemos prestarle demasiada atención. Durante cada cita electoral, la comunidad autónoma suele registrar los índices de participación más bajos de todo el panorama nacional. Este hecho se repite una y otra vez, siempre siete u ocho puntos por debajo de la media de participación. Nos implicamos poco, tanto en las elecciones generales como en las autonómicas.

¿Y si culpabilizamos un poco a la Ley Electoral? En nuestro Archipiélago, en las últimas tres elecciones al Parlamento, el presidente resultante no salió de la fuerza más votada. En 2007 ganó el PSOE, en 2011 el PP y en 2015, de nuevo, el PSOE. Sin embargo, la Presidencia durante estos tres mandatos la ha ostentado Coalición Canaria. En esta legislatura, además, se da la inexplicable situación de que, tras la ruptura del pacto entre CC y PSOE el pasado diciembre, el primer y el segundo partido en votos le hacen oposición al tercero. ¿Cómo no va a generar desafección? A una se le ocurren diversos motivos por lo que esto ocurre. Se puede recurrir al argumento manido de que, al ser una región ultraperiférica, quizá el ciudadano canario no se sienta atendido, atraído o interesado por lo que ocurre en las cámaras de representación para las que tiene derecho a voto. Quizá sienta que no merece la pena votar si las grandes decisiones se toman a miles de kilómetros, aunque esto carezca de sentido. En nuestra cámara se deciden cuestiones vitales y de enorme importancia.

ELECCIONES ESPAÑA CANARIAS DIFERENCIA
1977 21,17% 26,92% 5,75%
1979 31,96% 38,86% 6,90%
1982 20,03% 24% 3,97%
1986 29,51% 31,72% 2,21%
1989 30,26% 37,85% 7,59%
1993 23,56% 31,08% 7,52%
1996 22,62% 30,86% 8,24%
2000 31,29% 39,33% 8,04%
2004 24,34% 33.30% 8,96%
2008 24,68% 32,42% 7,74%
2011 31,06% 40,40% 9,34%
2015 30,33% 39,67% 9,34%
2016 33,52% 40,89% 7,37%
Fuente: Ministerio del Interior. Elaboración propia

¿Y los medios de comunicación? ¿Qué responsabilidad tienen? No ayuda que la televisión y la radio de titularidad pública le presten escasa atención a la política insularia. Quizá la falta de una buena cobertura sobre actualidad parlamentaria es deliberada. Quizá sea una decisión política. También les diré que, cuando se deciden a elaborar contenido de carácter político, resulta muy triste que su imparcialidad sea cuestionada. El Foco es un buen ejemplo de ello. Tras los escándalos de corrupción y las décadas de sometimiento por parte de RTVC a una opción política concreta, nos merecemos una tele y una radio de mayor calidad que fomente la participación de nuestros ciudadanos.

Lo cierto es que el abstencionismo galopante viene de lejos. Probablemente sea una mezcla entre la falta de confianza, la asfixiante burocratización y el resto de factores expuestos. Sospecho que nuestra idiosincrasia juega también un papel fundamental. El Sur, ya saben. Sin embargo, no podemos seguir permitiendo que el Parlamento, y lo que sucede allí, siga siendo una cosa de élites (no necesariamente económicas, que también, sino más bien intelectuales).

Aquellos que tienen la oportunidad de mejorar la desidia que genera la política entre nuestra población deberían ser conscientes de que una democracia representativa debería garantizar el acceso pleno por parte de la ciudadanía a un debate público, sano y abierto. En la era de la información digital no es difícil hacerlo. De ello depende una mejora notable de nuestra calidad democrática. Una mayor transparencia, un mayor control y un mayor conocimiento sobre aquellos que nos gobiernan no solo se torna algo necesario, sino que es imperativo. 2019 está a la vuelta de la esquina.

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