Michael Hernández es culturista natural de 23 años y el actual campeón de España en culturismo natural. Pero, además es tripulante de cabina. Empezó a entrenar a los 12 años, en plena pubertad, porque no le convencía del todo su físico cuando se miraba al espejo. Desde siempre le ha llamado la atención el culturismo, pero en sus inicios su cuerpo le frenaba ese objetivo, aunque con el paso del tiempo esa idea fue creciendo hasta que se cumplió.
¿Qué es lo que más extrañas de tu «antiguo yo»? «Aunque no tenía ni disciplina ni motivación, echo de menos esas ganas de querer conseguir el cambio y el sueño que siempre estaba ahí, pero nunca llegaba».
Cuando decidiste ser culturista, ¿qué fue lo más difícil de se alguien que va al gimnasio a convertirse en un culturista profesional y comprometido? «Lo más difícil fue el tema de la comida. Que, básicamente, era el problema que yo tenía, que comía cada poco tiempo. Eso hizo que llegara a hacer una dieta estricta, solo comiendo cinco veces al día y, además, alimentos muy restrictivos como la merluza o el calabacín. Y no poderme saltar la dieta fue lo más complicado».
¿Alguna vez has sufrido una lesión o ha habido algún momento en el que tu cuerpo te haya dado un «aviso» y hayas tenido que frenar por salud? «Pues la verdad es que no. Aunque, en su momento llegué a padecer del corazón. Mis pulsaciones estaban muy altas, algo que para un niño de 12 años no era normal. Y fue bastante complicado de llevar porque estaba en el hospital y me daban avisos de que si la cosa seguía así podrían ingresarme incluso, por el alto porcentaje de grasa para la edad que tenía.»
«No hay nada milagroso en esta vida»
¿Qué consejo típico de gimnasio te has dado cuenta de que es mentira? Y ¿qué consejo le darías a quienes realmente quieren progresar dentro de este mundo? «Consejos típicos hay muchos, pero diría que las dietas milagro porque no hay nada milagroso en esta vida. Pues lo único que van a conseguir es perjudicar tanto física como mentalmente a quienes las realizan». «Por otra parte, el consejo que yo les daría es que se pongan un objetivo. No hablo de objetivos a largo plazo, sino una meta a corto plazo. Por ejemplo, si quieres bajar de peso, pues bajar dos kilos en un mes».
¿Cómo es el día a día en la vida de un culturista? «Pues mi rutina es muy estricta. Me levanto sobre las seis de la mañana, me subo a la cinta y hago mi cardio diario en ayunas. Por las mañanas intento hacer vida normal porque me tengo que despejar también y hago mis comidas según están establecidas. Por la tarde descanso una hora después de almorzar y luego voy al gimnasio en torno a unas tres horas. Allí hago pesas, cardio, abdominales y ya luego a casa a descansar».
¿Cómo es compaginar esa rutina con un oficio que requiere tanto movimiento como es el de azafato? «Es complicado. Sobre todo al principio, cuando la incertidumbre gana porque no es un trabajo con un horario establecido o regulado. Aquí contamos con retrasos que son complicados de llevar, meteorología, turbulencias y demás. Entonces no puedo comer siempre a las horas que debería. Pero aún así siempre se puede hacer».
En los días en los que te gana el cansancio, ¿hay algún «tip» que utilices para activar al cuerpo? «En mi caso la sed de ganar. Perdí tanto en su momento que ahora mismo lo que quiero es ganar otra vez el campeonato de España. Y eso es lo que más me motiva día a día aunque a veces esté cansado».
«Mi madre es un claro ejemplo»
La relación con la comida suele ser compleja en los cambios físicos, ¿cómo gestionas mentalmente las etapas de volumen frente a la ansiedad de la definición? «Es difícil. Ahora estoy en una fase de regulación. Es decir, manteniendo el peso. Y se gestiona pues poco a poco. No vamos a quitar todos los alimentos de la noche a la mañana, sino que es todo muy progresivamente para que el cuerpo lo note lo menos posible».
¿Cómo crees que ha afectado tu cambio en tus relaciones personales? «En mi familia todos están contentos porque a raíz de mi cambio también lo han hecho ellos. Mi madre es un claro ejemplo, pues ha bajado treinta kilos. Y pues todos estamos más o menos concienciados con el tema de la alimentación gracias a mi entrada en el mundo del culturismo. Y mis amigos igual, están más concienciados, me preguntan alguna duda, pero en general bien».
Has sido campeón del Men’s Physique Junior 2025, ¿qué ha significado para ti este título? «Estaba detrás del título desde que empecé. Era un sueño para mi ser campeón junior de España, ya que aquí en Canarias no hay muchos competidores junior y tuve que ir a la península. Allí me enfrenté a varios chicos y no pensé que fuera a ganar, pero cuando me nombraron fue una grata sorpresa. Después de tanto sufrimiento y trabajo poder conseguirlo es como ¿y ahora qué?».
¿Cuánto tiempo sueles dedicar al posing? Y ¿qué importancia crees que tiene el impacto visual de tu cambio? «Tengo trofeos al mejor posador en tarima, pero no le suelo dedicar mucho tiempo. Solo lo hago cuando le paso los chequeos a mi entrenador. En cuanto a la imagen, tiene bastante importancia porque en las redes mucha gente me escribe para saber cómo pueden hacerlo y ahí veo que la importancia no es solo personal, también social. Y eso me alegra».
«La gente en redes sociales ve como soy»
¿Quiénes han sido tus referentes dentro de este mundo del culturismo y el fitness? «Ambos están retirados de la competición, aunque siguen siendo influencers. Y ambos no son Mister Olympia, son competidores de a pie. Son Juan Pedro Espadas y Juan Faro. Este último es mi referente sobre todo a nivel del posing porque hacía las poses más explosivas y eso fue lo que me llamó la atención».
¿Cómo manejas la presión de tener que mantenerte en forma para las redes sociales? «Al principio era más complicado. Pero como ahora estoy todo el año intentando mantenerme porque no puedo subir mucho en volumen, ya que luego pierdo la forma, y en definición extrema perdería masa muscular. Entonces lo llevo bien, no tengo presión. Yo no necesito mostrar nada, simplemente la gente en redes sociales ve como soy y la motivación que transmito día a día».
¿Cuál es tu nueva meta? ¿Te estás preparando para algún campeonato? «Ahora empezamos en junio a enfocarnos en la preparación de este año. Va a ser dura porque van a ser tres campeonatos fuera de casa. Siempre hago campeonatos en Tenerife, pero este año no voy a hacer ninguno. Competiré en Gran Canaria, donde se hará el Campeonato de Canarias, luego voy a hacer el Campeonato Nacional de la IFBB y, dentro de la AEFF (Asociación Española de Fitness y Fisioculturismo) voy a hacer otro en Málaga. Esos son los objetivos».
Más allá de los premios, ¿qué impacto esperas causar en las personas que ven tu cambio desde el otro lado de la pantalla? «El impacto que quiero conseguir es que lo que estoy logrando. Llegar cada vez a más personas, sobre todo a quienes lo están pasando mal, como yo en su momento. Además de poder contestar a las preguntas de la gente, porque es una forma que tengo de ayudar a los demás».










