La tejería tradicional es un oficio extinguido que tuvo lugar en el Archipiélago durante el siglo XVI. Foto: Ainhoa F.

Mujeres canarias, una lucha silenciada

Sociedad

A lo largo de la historia se analizaron los posibles modelos políticos basados en matriarcados. Es decir, un tipo de sociedad en la cual las mujeres tienen un rol central de liderazgo político, autoridad moral y control de la propiedad. En Canarias llevan décadas estudiando si sería posible que este modelo estuviese implementado en las sociedades aborígenes, antes de la Conquista Hispana.

La presencia femenina en el interior del hogar como proveedoras de bienestar para el conjunto de los miembros de la unidad familiar está caracterizado por muestras de amor, lejos de constituir una manifestación de poder, autonomía e independencia de las mujeres canarias. Al contrario de esta concepción social, de acuerdo con la autora Camille Lacoste, este modelo de matriarcado constituye, más bien, una de las manifestaciones más profundas de las desigualdades entre el estatuto social de hombres y mujeres.

Hasta comienzos de siglo, la mentalidad hogareña estaba clara: la mujer era la encargada del hogar y la responsable de proteger a sus hijos. Mientras que el padre era el sustentador económico del hogar. Por lo tanto, sus obligaciones estaban cumplidas y el resto de tareas dependían de las mujeres.

A nuestras abuelas se las enseñaba a ser buenas esposas y a cumplir de manera excepcional todas las labores de la casa. Solo algunas mujeres insurgentes plantaron cara a un sistema que reprimía sus libertades y limitaba sus posibilidades para cumplir sus sueños. De resto, la mayoría de las historias que escuchamos de nuestros referentes femeninos se pueden resumir en esta afirmación: pasar toda la vida trabajando, para luego casarme, tener hijos y envejecer para luego ser abuela.

El oficio de curanderas


En la cultura Canaria siempre hubo un arraigo muy importante relacionado con la brujería y sus diversas formas de manifestarse. La más conocida, a través de los resados de las curanderas. La ley de patrimonio histórico cultural inmaterial declara las siguientes afirmaciones sobre la singularidad canaria: “La sociedad canaria siempre ha vivido inmersa en las creencias de sanación que se entremezclan con la cultura, religión, conocimiento del medio, tradiciones y saberes populares”.

La cineasta Bea Chinea recorrió la Isla de Tenerife para documentar estas prácticas, con la finalidad de documentar, divulgar y preservar nuestro patrimonio inmaterial. Nona Perera, presidente de Patrimonio Cultural, declara que “llevamos décadas transitando la vereda de pérdidas de patrimonio apalabrado, y solo puntualmente nos detenemos para conocer, comprender, documentar y difundir el conocimiento acumulado durante siglos”. Iniciativas como estas no solo motivan la curiosidad de la audiencia, sino que además consiguen algo muy importante: rescatar la memoria y los saberes de las personas mayores, dando un lugar de importancia al papel de las mujeres

 

Decide honrar en el Día de Canarias la labor de la tejería tradicional fotografiando a su abuela materna. Foto: Ainhoa F.

La tejería tradicional en Canarias


Ainhoa Flores es reconocida en sus redes sociales por su trabajo retratando la esencia de los lugares que visita. Afincada en Granada, pero con una vida entera recorrida en Tenerife, decide honrar en el Día de Canarias la labor de la tejería tradicional y fotografiar a su abuela materna, María de los Ángeles Rodríguez Castro. Después de la Conquista, las casas de los aborígenes siguieron cubriendo con materiales vegetales, acordes con el estilo de las viviendas aborígenes, pero pronto fueron sustituidas por tejas de barro. En una Ordenanza del siglo XVI, se insta a la población de La Laguna a cambiar de hábitos multando a quienes osaran cubrir sus casas con pajas u otros elementos que no fueran tejas.

Cuando no había piedra en la zona, las construcciones tradicionales se realizaban con ladrillos. Es entonces cuando nace la creación de la teja, empleando barro cocido y agua escurrida. La teja empleada en las casas canarias era la teja árabe y hasta hace poco era una profesión primordial en las Islas, ya que los tejados de las viviendas se cubrían con tejados a dos o cuatro aguas. En la actualidad la profesión esta extinguida. Con estas instantáneas la artista pretende divulgar y conservar tradiciones, además de honrar el trabajo de las mujeres canarias. En un día como hoy admiramos el trabajo que realizaron en la crianza y en la cultura. Ellas son testimonios vivos de un patrimonio que merece ser defendido y enzarzado.

 

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