«Para los investigadores es fundamental trabajar fuera de España»

Sociedad

A Yurena Yanes le surgió en 2005 la oportunidad de trasladarse a Estados Unidos para trabajar como investigadora en un laboratorio científico. Desde entonces y, hasta el día de hoy, ha desempeñado la mayor parte de su trayectoria en tierras americanas. En la actualidad, es profesora e investigadora del departamento de Geología de la Universidad de Cincinnati. Estos días ha estado en su Tenerife natal  junto a varios de sus alumnos para enseñarles la ecología y aleoecología de Canarias.

¿Qué recuerdos guarda de su etapa universitaria en La Laguna? «Fantásticos. Fue una experiencia que me permitió crecer muchísimo, tanto a nivel académico como personal. Conocí a mucha gente de otras islas y de la Península, aprendí a trabajar en grupo y pude interactuar con personas de otras facultades. En definitiva, fue un periodo de mi vida que rememoro de manera muy positiva».

Usted estudió Biología. ¿Por qué se decidió por esta carrera? «Al nacer y crecer en esta isla, donde existe gran variedad de climas y ecosistemas, desde siempre he estado en contacto con la naturaleza y me han gustado las plantas y los animales. Al principio me costó decidir, primero pensé en Medicina, luego en Farmacia, finalmente escogí Biología porque es el estudio de todos los ecosistemas y organismos y la percibo como una rama multidisciplinar».

En el año 2005 su tesis doctoral fue calificada con un cum laude en la ULL por un estudio paleobiológico de los gasterópodos terrestres en las islas orientales de Canarias. ¿Cómo fue la realización de dicho proyecto? «Hice la tesis doctoral en el Departamento de Biología Animal y el estudio que hice fue sobre los fósiles de las islas más orientales de Canarias. Me centré en las poblaciones de caracoles terrestres del pasado e intenté aprender qué información se podría sacar de ella. Analicé muchas muestras en la Escuela de Minas de Madrid y en el CSIC de Granada. Gracias a la combinación de distintas técnicas, con la ayuda de profesores de la Península Ibérica y de la ULL, pude acabar una tesis doctoral que fue bastante completa».

«Irme a Estados Unidos no fue una decisión difícil»


¿Cómo surgió la idea de irse a Estados Unidos? «Cuando estaba finalizando mi tesis doctoral sentía que necesitaba crecer profesionalmente y, bajo mi punto de vista, la mejor manera de mejorar para un investigador es tener una experiencia internacional en la que pueda aprender técnicas y disciplinas que a lo mejor no son tan accesibles en su país de origen. Leía muchos artículos de un profesor de la Universidad Virginia Tech y decidí contactar con él mediante e-mails para ofrecerle mi trabajo en su laboratorio. A los pocos días aceptó mi propuesta y me marché a tierras americanas».

¿Fue duro tomar la decisión de marcharse? «Sinceramente, no fue difícil. Tenía muchas ganas de aprender y soy muy ambiciosa. Tenía gran ilusión por irme a Estados Unidos a explorar una cultura nueva y a practicar ciencia al nivel americano».

Trabaja en una universidad que se encuentra entre las 25 mejores del país en materia de investigación. ¿Qué supone para usted dar clase en una institución de ese nivel? «Desde que me incorporé a la Universidad de Cincinnati he notado como mi crecimiento profesional se ha desarrollado aún más de lo que yo esperaba. El simple hecho de interactuar con profesores del departamento que tienen más experiencia que yo y que son de especialidades diferentes a la mía ha provocado que siga aprendiendo y mejorando como investigadora. Además, tengo discusiones intelectuales muy estimulantes con otros profesionales que me dan ideas para continuar mis investigaciones. También tengo muy buenos alumnos que me enseñan mucho, porque yo aprendo de ellos, y en general, me enriquece bastante trabajar allí. Estoy encantada con mi labor y me alegra observar como continúo evolucionando académicamente».

¿Cuáles son las diferencias más destacables entre una universidad pública española, como por ejemplo la ULL, y una pública en Estados Unidos, como la de Cincinnati? «Principalmente los recursos económicos. Me he dado cuenta de que en Norteamérica hay una gran cantidad de fuentes de financiación y oportunidades para los alumnos que en España son inexistentes. Tienen la oportunidad de acudir a congresos y reciben becas o subvenciones con mayor facilidad. También aprecio que la actividad investigadora es muy productiva. Me da la impresión de que, en general, la productividad allí, en esa materia, es superior a la española».

¿Hay mayor exigencia para el profesorado en América? «Pienso que sí. Por ejemplo en el Departamento se nos exige a todos los profesores publicar un mínimo de dos artículos al año en revistas científicas, como autores principales. Además, nuestros alumnos de doctorado tienen que publicar sus trabajos en revistas internacionales como primeros autores. Es como una norma que se utiliza para evaluar a los profesores de allí.  También debemos solicitar proyectos de investigación pidiendo fondos de fuera para poder sostener nuestros laboratorios. Evidentemente, esto es posible debido a la mayor financiación que gozamos».

«En cuanto a talento, los alumnos españoles están a la par que los americanos»


 ¿Cómo es la relación entre los profesores y los alumnos en la universidad americana en comparación con las universidades españolas? «Tengo la impresión de que en Estados Unidos existe un trato menos jerárquico. Los alumnos y los profesores se tutean y se ayudan mutuamente. No sé si el trato es comparable al que se da aquí, o incluso es mejor. Mis alumnos me mandan e-mails a cualquier hora del día, me preguntan sus dudas sobre los trabajos de campo, interactuamos fuera del aula, etc. La verdad es que tengo un trato muy personal con ellos y siempre intento que me vean como una persona accesible con la que pueden comunicarse si tienen algún tipo de problema académico».

¿Qué valoración hace del sistema educativo español y qué diferencias nota con respecto al americano? «Sinceramente, pienso que en España, y en concreto en Canarias, tenemos muy buen profesorado y alumnos con mucho talento. La lástima es que, en ocasiones, no disponen de los recursos necesarios, pero en cuanto a capacidades no considero que seamos inferiores a los americanos. Sin embargo, lo que aprecio es que el sistema educativo español es mucho más rígido. La principal diferencia con los Estados Unidos es que allí los alumnos tienen mayor libertad para cambiar de especialidad y de carrera a lo largo de su educación, mientras que aquí desde los 18 años se obliga a los jóvenes a elegir lo que quieren estudiar. Entonces los alumnos se meten en Periodismo, Matemáticas, Biología o cualquier otro grado, pero si al cabo de dos o tres años descubren que no es su pasión, tienen muchas dificultades para cambiar de carrera».

¿Podría explicar mejor eso último? «Por supuesto. En Estados Unidos empiezan estudiando asignaturas troncales comunes en todas las carreras, pero a partir del segundo o tercer año comienzan a seleccionar las optativas que les van a llevar a su especialidad predilecta. Entonces, si descubren que esas asignaturas no se corresponden con lo esperado y no les apasionan pueden cambiar de optativas con total libertad y focalizarse en otra rama distinta. Pienso que es muy positivo porque en ocasiones el estudiante se inscribe en una carrera sin conocer profundamente en qué consiste y las salidas laborales que tiene. Creo que si en el primer y segundo año hubiera mayor flexibilidad los alumnos podrían detectar con mayor facilidad cuál es su pasión. Aunque, por otra parte, es cierto que si el alumno es una persona indecisa puede ser un poco más peligroso porque no terminará de solventar su duda y es posible que acabe perdido. El sistema, como casi todos, tiene sus ventajas y sus inconvenientes».

«Mi ilusión siempre ha sido volver a Canarias»


 ¿Cuáles son los próximos proyectos de investigación que tiene entre manos? «Tengo bastantes, pero mi mayor interés es conocer cómo el medioambiente y el clima afectan a las comunidades de organismos, y cómo evolucionan estos a raíz del cambio climático. Para hacer ese estudio utilizo varios métodos y analizo distintas escalas espaciales y temporales desde todos los ámbitos: local (Canarias), regional (norte de África) y global. Ahora mismo, tengo un proyecto financiado por el National Science Foundation, el equivalente al Ministerio en España, en el que estamos trabajando en averiguar cómo está afectando el fenómeno a las comunidades de caracoles terrestres».

 ¿Piensa volver a España? «Nunca cierro ninguna puerta. Mi ilusión desde siempre ha sido volver a Canarias o si no a otro lugar de este país, para poder transmitir todo este conocimiento y experiencia del extranjero a los alumnos de aquí. Pero, reconozco que es muy difícil acceder a puestos de investigadores o docentes que estén bien remunerados considerando el nivel de especialización que he adquirido. Esto no es solo un problema para mí, sino que afecta a todos los investigadores españoles. Hay muchísima gente que es muy brillante y con gran experiencia que no puede acceder a puestos docentes en España porque escasean las oportunidades».

¿Aconsejaría a los estudiantes salir fuera de España? «Salir de España, especialmente para los estudiantes que están pensando en desarrollar una carrera investigadora, es absolutamente primordial. No existe mejor manera de crecer y desarrollarse como persona e investigador que irse fuera. Aprender otro sistema, otra manera de trabajar y otro idioma, sobre todo el inglés, te hace mejorar como investigador y progresar en el trabajo. Aún así, a pesar de que considero que marcharse al extranjero es fundamental, conozco a amigos como Juan Carlos Rando o Rubén Barone y muchos más que son magníficos profesionales y nunca han salido fuera. Al final la decisión depende de uno mismo. Aunque nos eduquemos en un sistema más rígido o con más limitaciones, si se tiene ambición y pasión por lo que se hace, se acaba llegando a dónde se quiera».

Estudiante de Periodismo en la Universidad de La Laguna. Apasionado de las letras y la información. En este medio espero poder compartir mi pasión con todos nuestros lectores y ofrecer un periodismo cercano, fresco y de calidad.

Lo último sobre Sociedad

Ir a Top