Universidad Washington en San Luis. Foto: UW

Científicos estadounidenses desarrollan una planta que purifica el aire

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Investigadores de la Universidad de Washington (UW) modificaron genéticamente una hierba de interior común, la hiedra Pothos, conocida como la hiedra del diablo, para eliminar los compuestos químicos perjudiciales del aire que se encuentran en el hogar. Este tipo de vegetación tiene la particularidad de que puede tolerar niveles de luz bajos y negligencia extrema. A menudo se afirma que las plantas reducen la contaminación del aire interior, pero los investigadores explican que en la práctica algunas hacen poca diferencia.

Aunque existen filtros de aire que permiten mantener alejados a los alérgenos y partículas de polvo, no son los suficientemente efectivos en la actualidad. Hay moléculas pequeñas como el cloroformo que están presente en pequeñas cantidades en el agua, y el benceno, que es un componente de la gasolina. Estos se acumulan en la ducha o cuando se hierve en una olla. Tanto la exposición al benceno como al cloroformo se han relacionado con el cáncer.

«La gente realmente no ha estado hablando sobre estos compuestos orgánicos peligrosos en los hogares, y creo que eso se debe a que no pudimos hacer nada al respecto», argumenta Stuart Strand, profesor de investigación en el departamento de ingeniería civil y ambiental de la UW y autor principal del proyecto. «Ahora hemos diseñado plantas de interior para eliminar estos contaminantes por nosotros”, comenta.

Crecimiento del proyecto


El experimento se llevó a cabo alterando la planta para producir una proteína llamada 2E1, tomada de conejos que descompone una amplia gama de contaminantes. El equipo introdujo las hierbas modificadas y las comunes en tubos de vidrio y luego agregaron benceno o cloroformo en cada tubo. Durante 11 días se realizó un seguimiento de cómo cambió la concentración de cada contaminante en cada tubo.

Para las hiedras comunes la concentración de cualquiera de los dos gases no cambió con el tiempo. Pero para las alteradas la concentración de cloroformo se redujo en un 82% después de tres días y era casi indetectable al sexto día. Sin embargo, en el hogar se necesitaría un ventilador para maximizar el efecto de limpieza, el aire debe estar en movimiento para que las hierbas hagan su trabajo.

Actualmente el equipo de la institución está trabajando para aumentar las capacidades de las plantas al agregar una proteína que puede descomponer otra molécula peligrosa que se encuentra en el aire del hogar: el formaldehído, que está presente en algunos productos de madera, como pisos laminados y gabinetes, y humo de tabaco.

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