Annabelle: ¿su mejor creación?

Opinión

Annabelle: Creation es el último largometraje que Warner Bros ha querido añadir a su saga, El Conjuro. Estrenada el pasado 12 de octubre y dirigida por David F. Sandberg, mismo director de la película Nunca apagues la luz, narra una historia que se remonta al año 1946, donde un padre juguetero crea a la muñeca que tantos escalofríos ha dado. Un trágico accidente terminará con la vida de su hija, Annabelle. Tras un salto de doce años, la familia acoge a un grupo de huérfanas dándoles un nuevo hogar. Con la llegada de las niñas, lo paranormal se empieza a manifestar por la casa.

Con el éxito que tuvo en su momento El Conjuro, los productores parecen querer exprimir el concepto hasta la saciedad. Es cierto que en muchos de los largometrajes anteriores les salió muy bien, ya que El Conjuro 2 fue la película más vista del año y la segunda en recaudar más dinero en la historia del cine. Sin embargo, habrá que esperar para ver qué sucede en esta ocasión.

«Da la sensación de que se centraron tanto en asustar, que se olvidaron de crear una trama interesante»

Sin duda cumple su objetivo: asusta. Un par de gritos están asegurados. Pero los ruidos estridentes, algo clave en este tipo de films, no aparecen. A medida que pasan los minutos, el espectador nota ese bucle repetitivo del que pecan varios títulos de este género: espectros que aparecen por detrás, luces que fallan o puertas que se abren y cierran sin cesar: todos los clichés del género de terror reunidos en dos horas, sin ningún giro argumentativo que deje con ganas de más. Da la sensación de que se centraron tanto en asustar, que se olvidaron de crear una trama interesante. Además de eso, faltó la profundización en la historia del demonio y su propósito.

Lo cierto es que las grandes expectativas con respecto a esta película no se han cumplido, ya sea por el tratamiento del tema o por el argumento en sí, quedando muy por detrás del resto de la saga. Tendremos que esperar a la salida de su próxima creación.