Óliver Rodríguez: «En la cancha de baloncesto es donde mejor me siento»

Deportes

Óliver Rodríguez es jugador del Unión Baloncesto Laguna, juega de escolta aunque también puede actuar como base. Compagina esta actividad con la vida universitaria. Actualmente, el joven procedente de Tacoronte se encuentra estudiando el segundo curso del Grado en Ingeniería Civil en la Universidad de La Laguna. En esta entrevista, da un repaso a su trayectoria en el baloncesto, además de charlar sobre las dificultades a la hora de mantener el rendimiento académico y el deportivo.

El tinerfeño lleva trece años practicando este deporte y ha pasado por tres equipos: el club de baloncesto del Colegio Tacoronte, Club Baloncesto Tacoronte, y actualmente en el U.B Laguna. En sus 13 años de periplo ha sido entrenado por grandes profesionales, como el actual ayudante técnico del Club Baloncesto Canarias, Marco Justo.

En primer lugar, tus orígenes. ¿Cuándo comenzaste en el mundo del baloncesto? «Yo empecé cuando tenía seis años, y he de reconocer que al principio me gustaba más el fútbol. A esa edad, siempre acompañaba a mi padre a una cancha de básquet a la que él iba normalmente a jugar con unos amigos.  Uno de esos días me enseñó algunos aspectos del juego, como botar o tirar. A partir de ese momento, lo practiqué más a menudo, o con mi padre, o con algunos chicos de mi edad que solían parar por la zona, y de ahí pasé a apuntarme en un equipo, hasta hoy».

Te habrá ido gustando más el baloncesto desde aquel entonces imagino… «Sí la verdad, porque lo veía ‘distinto’ a otros deportes. Es cierto que al principio lo percibía como un deporte ‘aburrido’, pero con el paso del tiempo le he ido cogiendo el gusto, y creo que es porque he cambiado la manera de entenderlo».

¿Cómo ha sido tu evolución como jugador? «Pues bastante positiva, he mejorado en todos los aspectos. En el tiro soy bastante bueno. De hecho he tenido varios profesores que me han enseñado a lanzar mejor, he estado en varios campus de baloncesto que me han ayudado a crecer. Respecto al bote, tengo que reconocer que no es mi punto fuerte, pero también he notado una progresión».

«El baloncesto era una liberación para mí»


¿Que te ha aportado la disciplina a nivel personal? «Era una liberación al salir de la escuela, porque a mí me costaba relacionarme con los compañeros de clase, y era en los entrenamientos del equipo en los que hice mis primeros amigos. La cancha de baloncesto es el lugar donde más a gusto me siento. Me ha ayudado a ser quien soy a día de hoy».

¿Tus referentes? Quizás Michael Jordan, no solo por lo buen jugador que fue, sino también porque tiene una gran historia de superación. A nivel personal te podría hablar sobre la figura de mi padre que fue el que me introdujo en este mundo, además de que recibo mucho apoyo por su parte; me acompaña a los partidos, a los entrenamientos, me da consejos, …

El jugador lagunero disputando un partido. Foto cedida por: Óliver Rodríguez

«La carrera es un seguro en el caso de que no llegue a jugar a nivel profesional»


¿Cuáles son tus planes de futuro?«Pues en principio me gustaría jugar durante muchos años, ahora mismo me lo estoy tomando muy en serio porque tengo la aspiración de llegar a ser profesional algún día. Si no llego a ese objetivo, pues tengo la carrera como ‘comodín’. Asimismo, estoy pensando en sacarme el título de entrenador en verano, ya que ahora por cuestiones de horario no me resulta viable».

¿Cómo compaginas los estudios con la vida universitaria? «Yo en principio tengo una horario flexible, tengo clases por la mañana y los entrenamientos por la tarde. El problema llega cuando marcan las prácticas por la tarde, porque eso sumado a los estudios matinales y los entrenos provoca que apenas me quede tiempo libre para, por ejemplo, hacer vida social. Se podría decir que el baloncesto es un hobby, pero con el paso de los años me lo he ido tomando como un trabajo también, por eso llega a hacerse duro en ocasiones.

Además de este deporte, ¿qué otros hobbies tienes? Me gusta el fútbol, estoy en un equipo de aficionados. También me gusta el senderismo y la natación. Más allá de los deportes, me gustan los videojuegos, y de hecho estoy hablando con unos amigos para entrar en un equipo de e-Sports.

Desde tu perspectiva de jugador, ¿cómo ha evolucionado el baloncesto en Canarias? «Pues diría que ha evolucionado bastante, porque antes el deporte no tenía tanta visibilidad, y creo que con la entrada del C.B Canarias, o el Herbalife Gran Canaria a la ACB, el básquet se ha dado a conocer más y ha repercutido en los equipos de las categorías base».

Quiero ser periodista deportivo y aunque conozco todos los obstáculos que tendré que atravesar para currar en esta profesión, me excita saber que estoy yendo a por lo que quiero. Tengo más ganas que destreza. Supongo que se necesita lo primero para tener lo segundo.

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