Ni barreras, ni cerraduras, ni cerrojos

ULL

Las ansias por un cambio palpable reunieron en la mañana de hoy, jueves 8 de marzo, en la Universidad de la Laguna, a más de 500 alumnas. Con motivo de la huelga establecida, sus gritos recorrieron los diferentes campus. La manifestación fue convocada por la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) con varios objetivos: acabar con el lenguaje no inclusivo, con la no perspectiva de género en el temario académico y con el “acoso sexual y sexista”, según asegura la comisión de igualdad de la asociación. “ULL, escucha, mujeres en la lucha” fue el himno que guió a esta gran marea púrpura.

El acto comenzó a las 11.00 de la mañana. Y ellas acudieron con tambores, calderos y pancartas. Poco a poco, dejaron a un lado la vergüenza y se fueron uniendo a las demás en las escaleras del Campus Central. Ni siquiera el calor sofocante que golpeaba fue capaz de frenar sus cánticos. Tras completar el aforo máximo que permitían las escaleras, Holy Díaz, consejera del gobierno de AMEC, anunció el comienzo de “la marcha”.

“¡No nos mires, únete!”


Después de cruzar las vías del tranvía, alumnas de todas las edades bordearon el Intercambiador de La Laguna. Se dirigían a la Facultad de Química. El tráfico alrededor de la rotonda del Padre Anchieta colapsó. Muchos eran los conductores que aprobaban la comitiva. Otros desesperaban. Los bocinazos de los coches eran la chispa que detonaba los gritos estridentes de las mujeres que se habían aglomerado. “¡Si nosotras paramos…!”, chillaba la vanguardia, “¡… se para el mundo!”,  respondía la retaguardia.

“Que paren las clases”


Ya no eran 500, eran más. Varias se habían unido. Ellos eran menos, pero ahí estaban, luchando por una misma causa. La Sección de Química fue la primera. Entraron sin miedo, y no precisamente en silencio. El hall se les quedó estrecho. Holy Díaz encendió el megáfono. “No podemos permitir un lenguaje no inclusivo, porque los que no se nombra, no existe, y nosotras existimos”, sentenció. La respuesta fue ensordecedora.

Dos empleadas del Servicio de Limpieza dejaron de lado sus quehaceres y se unieron al grupo. Una de ellas se arrancó el delantal y lo lanzó al piso de abajo. La segunda siguió su misma iniciativa. La marea púrpura enloqueció entre aplausos.

Pasaron por Farmacia y por Informática. Esta última parada fue de un interés “especial”. La consejera de AMEC aseveró que esta ingeniería era el “grado con menos mujeres matriculadas”.

Problemas en el Aula 12


A la entrada de la Facultad de Física y Matemáticas el grupo se topó con un cartel que decía “Nos queremos libres, no valientes”. Las manifestantes tomaron el discurso, que repitieron sin descanso alguno. Los pasillos se llenaron. Ahora la práctica consistía en abrir las puertas de las aulas donde se daba clase. Muchos eran los profesores que trataban de cerrarlas, pero las alumnas lo impedían. El descontento de la tropa aumentó  exponencialmente.

El procedimiento se repitió en el aula número doce, sin duda, la más ocupada. La docente  salió tratando de negociar con la multitud. Al cabo de un rato, desistió. Los alumnos del interior del aula pedían que “les dejaran estudiar”. Las manifestantes argumentaron que “no se puede obligar a los alumnos a dar clase cuando hay convocada una huelga”. Un profesor se acercó a la puerta y dio comienzo una discusión. La tensión creció por momentos. Las manifestantes comenzaron a señalarle mientras chillaban a coro: “¡Machista, machista…!”.

Finalmente, el recorrido continuó, esta vez en dirección a Guajara. “La huelga me parece bien. Lo que no me parece bien es que abramos las puertas de las clases. Los que están estudiando también tienen su derecho”, afirmó Vivien Kleber, manifestante y estudiante de Química.

“¡Ni una más, ni una menos!”


Tras dos horas de marcha, los participantes fueron abandonando la formación. Mientras, en las facultades de Ciencias Sociales continuaban las protestas. “Existe acoso sexual en la Universidad”, esgrimía Holy Díaz, ya casi sin voz. “No podemos permitir que las alumnas acudan con miedo a los despachos. No podemos permitir que exista acoso sexista por parte de profesores, que utilizando su acción de poder coaccionan a las mujeres. A todas las que han sufrido acoso queremos decirles que no están solas”. La multitud, enfervorecida, respondió: “¡Ni una más, ni una menos!”.

En 1911 se inició el cambió que hoy las reunió. Las puertas de las facultades laguneras no las pudo retener. Las injusticias tampoco. Porque como una vez dijo Virginia Woolf: “No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”.

El 93 % de las mujeres


El Servicio de Recursos Humanos de la Universidad de La Laguna contabilizó a última hora de la tarde de hoy en un 93 % el porcentaje de seguimiento de la convocatoria de huelga en el centro de enseñanza . El paro de la actividad académica y administrativa fue masivo en todos los campus, si bien en algunos servicios centrales, facultades y centros sí se produjo cierta actividad.

Con todo, la ULL llevó a cabo varias acciones para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, como fue la conferencia de la catedrática de Filología Inglesa de la Universidad de Alcalá Mercedes Bengoechea, titulada Feminismos y gramática: las preguntas sin respuestas.

También en el Edificio Central se celebró la ponencia del profesor Manuel Álvarez de la Rosa, catedrático emérito, sobre El trabajo de la mujer en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

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