A parte de la obesidad, la diabetes y la depresión también pueden generar alzhéimer. Foto: L.H.R.

Obesidad, factor clave en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer

Ciencias de la Salud

Un estudio de la Universidad de Sheffield, publicado en la revista científica Journal of Alzheimer’s Disease Reports, ha desvelado la hipótesis que vincula el sobrepeso con la posibilidad de agravar el Alzheimer. El artículo desvela un avance importante para el campo de la neurociencia y las enfermedades que contribuyen al deterioro neuronal. Una buena alimentación puede evitar la posibilidad de desarrollar demencia y problemas más graves. Raquel Martín, neurocientífica y catedrática en Fisiología por la Universidad de La Laguna (ULL), asegura que el alzhéimer tiene que ver con la inflamación del tejido cerebral.

Raquel Marín, autora del libro Pon en forma tu cerebro, asegura que «los procesos obesogénicos generan procesos inflamatorios que terminan afectando al cerebro». Entre las personas voluntarias que formaron parte de la muestra estudiada se encontraba gente con sobrepeso, otras con normopeso en estado avanzado de Alzheimer y otras con sobrepeso en fase de deterioro cognitivo leve.

El personal de investigación que colaboró en estudio observó una asociación entre la materia gris (neuronas) y la obesidad en las personas que tenían demencia. Esto quiere decir que un peso por encima de lo saludable puede hacer que las neuronas sean más vulnerables y propensas a lesionarse. Por otra parte, el normopeso (peso saludable) parece ralentizar el avance de la demencia leve en comparación con la obesidad.

La tercera conclusión del estudio es que la obesidad reduce el flujo sanguíneo cerebral. El cerebro necesita bastante oxígeno y glucosa para funcionar y estos elementos llegan a nuestra cabeza a través de la sangre, por lo que una reducción del flujo podría provocar un mal funcionamiento del órgano.

Cuidar nuestra alimentación para no padecer Alzheimer


Este estudio da a entender que las personas con sobrepeso sí pueden tener una mayor probabilidad de desarrollar alzhéimer en un futuro. «No solo somos lo que comemos. Según comamos ahora, seremos en el futuro», añade la catedrática Raquel Marín. Una alimentación saludable puede ser una gran prevención de cara a enfermedades neurodegenerativas. En su página web ofrece algunas recetas de cocina neurosaludables.

«La obesidad debería ser un problema atajado desde los gobiernos. Se trata, muchas veces, de una obesidad vinculada con la pobreza», concluye Marín.

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