Los jugadores de Magisterio tras ganar el último partido de la fase de grupos. Foto: D. López

Magisterio certifica su pase a octavos del Trofeo Rectora de fútbol sala

Deportes

Dinamo Kiev y Magisterio se enfrentaron ayer en torno a las 13.00 horas para luchar por un puesto en los octavos de final del Trofeo Rectora de Libre Asociación. La expectación se hizo notar en el Pabellón Central de la ULL, pues fueron muchos los aficionados que se acercaron a animar. Tanto el bando local, que vestía de azul, como los visitantes, que iban de negro, comenzaron el encuentro con una intensidad bastante alta. Los deportistas, con un único objetivo en mente, disputaron increíblemente cada balón que tocaban, eso sí, con mucha deportividad y compañerismo, resultando finalmente 1 a 4.

Los primeros en adelantarse fueron los azules en el minuto catorce con un gran gol de Guillermo Torelo. Poco les duró esta ventaja pues, más tarde, en el diecisiete, Gabriel Pérez se encargó de liderar la remontada dejando otra vez en tablas el marcador. El duelo, lejos de aburrir, se mantuvo en la línea del empate hasta el descanso aún con todo por decidir. Mucho que ganar, pero también que perder.

Los de Educación buscaron la senda de la victoria en el segundo tiempo


La segunda mitad arrancó igual o mejor que la anterior, con ambos conjuntos muy concentrados y metidos en el juego. Sin embargo, los futuros maestros metieron un ritmo casi vertiginoso que les sirvió para colocar el 1 a 2 que llegó de la bota de Pablo Báez. Segundos después una llegada muy peligrosa por la banda izquierda de los mismos dio un susto tremendo a Dinamo Kiev, que trató siempre de dar un paso al frente. Esto no fue suficiente, pues en el cuarenta y uno, Jesús Medina dio la tercera alegría de la mañana, marcando una notable diferencia respecto a sus oponentes.

El conjunto visitante consiguió que se les pitara una falta muy importante que tras una gran jugada ensayada acabó en nada, aunque bien podría haber significado el 1 a 4 definitivo. Para eso hubo que esperar y, en lugar de que en los últimos minutos la energía decayera, un chute de agresividad inundó la pista de fútbol sala. Asimismo, los porteros brillaron por sus enormes paradas destacando especialmente Kevin Pacheco del bando de los educadores, que consiguió despejar un balón que prácticamente estaba dentro, preservando el resultado. Instantes antes de finalizar el choque J. Medina marcó un doblete, el cuarto y último gol para el equipo sentenciando el 1 a 4.

Más información sobre el Trofeo Rectora en el Servicio de Deportes de la ULL.

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