El equipo de Voleibol Mixto de la Universidad de La Laguna fue un vendaval y se coronó campeón universitario de Canarias en dos sets (25-12 y 25-10). El partido se disputó ayer martes, 5 de mayo, a las 10.30 horas, en el Pabellón Verde de las Instalaciones Deportivas del Servicio de Deportes de la ULL. Este choque abrió la programación deportiva de la primera jornada del Campeonato Universitario de Canarias 2026.
El combinado lagunero, que salió con equipaje morado, resolvió el choque gracias a su precisión en la creación de jugadas y a su finalización clínica en el remate. El bloque de la ULPGC, que salió de amarillo, no pudo capitalizar sus mejores momentos al arranque de ambos sets ni contrarrestar los arreones de su rival.

La ULL tuvo un gran inicio y consiguió despegarse pronto en el marcador con el primer punto y luego cuatro consecutivos. La ULPGC acumuló receptores en el medio y respondió con personalidad, amenazando la ventaja y encadenando acciones exitosas. Sin embargo, el conjunto morado no les permitió reengancharse: su ofensiva tras colocación no obtuvo respuesta durante el set ni durante el resto del partido.
El segundo período siguió una dinámica similar: el equipo de Las Palmas, centrado en llevar el balón al otro lado de la pista de forma práctica, se defendió con uñas y dientes de los ataques laguneros. Pero sus dificultades para generar peligro real y recibir limpia la bola les pasaron factura: seis puntos consecutivos desde el saque despegaron a los locales en el marcador. La ULPGC arañó varios puntos consecutivos al final, pero ya era demasiado tarde para luchar el set con opciones.

Iker Fariña, capitán del conjunto ganador, señaló que las claves de la victoria fueron «estar juntos atrás en defensa para recibir y, a partir de ahí, conectar todos un buen ataque en equipo». Y sobre todo: «pasarlo bien, que es lo más importante». Y es que a pesar de estar en el escenario más grande del deporte canario universitario, la deportividad volvió a ser el factor fundamental del Campeonato. Pudo verse incluso en el equipo «perdedor», que no dudó en celebrar el subcampeonato sobre la pista al concluir el encuentro.










