Tickets y plásticos fabricados con Bisfenol A
Muchos productos plásticos y tickets contienen Bisfenol A. Foto: Paula Alves

La comunidad científica plantea reducir la ingesta diaria de Bisfenol A

Ciencias de la Salud

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) apuesta por reevaluar los riesgos derivados del consumo de Bisfenol A (BPA), así como disminuir la cantidad recomendada de ingesta diaria de esta sustancia química. Este compuesto empleado para la fabricación de algunos productos plásticos actúa como disruptor endocrino, es decir, manipula el funcionamiento de las hormonas de las personas que lo ingieren. La Agencia de Protección Ambiental (EPA) indica que este químico podría interferir en la producción, la respuesta o la acción de las hormonas naturales, además de que podría estar asociado a diversas enfermedades.

El Bisfenol A es una sustancia química que se utiliza a nivel industrial para fabricar plásticos o resinas. En la actualidad muchos productos contienen dicho compuesto, desde biberones hasta botellas de plástico. Llega incluso a encontrarse en pastas de dientes.

«Un producto muy habitual que lo contiene son los tickets de la compra, que es de papel térmico y cuya tinta se borra», afirma Abián Mesa, farmacéutico. «La presencia de este compuesto genera una exposición continúa, especialmente en personas que trabajan en contacto directo con estos tickets», añade Mesa.

En el año 2015 la EFSA estableció que la IDT (Ingesta Diaria Tolerable) de este compuesto sería de 4 microgramos por kilo de peso corporal. Sin embargo, esta institución ha propuesto una disminución de esta cifra, basándose en investigaciones que evidencian los efectos negativos del Bisfenol en las personas. Esta propuesta señala la cifra de 0.04 nanogramos por kilo de peso como nueva IDT de la sustancia.

Existe una relación directa entre el Bisfenol A y algunas enfermedades o malformaciones


El Bisfenol A mimetiza la estructura de los estrógenos naturales y altera el sistema endocrino, es decir, manipula las hormonas de la persona que lo ingiere. Por otro lado, dicho compuesto puede ocasionar efectos adversos, tales como cambios en el comportamiento, diabetes, obesidad, reducción de la cantidad de esperma e incluso, en algunos casos, cáncer.

«La exposición continúa al Bisfenol en largos periodos de tiempo podría estar relacionada con el cáncer, malformaciones, problemas cardiovasculares e incluso cerebrales», señala Mesa. Por esta razón, aunque el Bisfenol se considere un compuesto seguro en dosis dentro de los valores estipulados por la EFSA, existe la duda de que la exposición ilimitada en el tiempo pueda generar problemas graves de salud. «A raíz de esta duda se recomienda limitar la exposición a este químico», asegura el farmacéutico.

La prevención de la ingesta de este compuesto se traduce en evitarlo


Para prevenir el contacto o la ingesta de Bisfenol es necesario limitar la exposición al máximo. Hoy en día es complicado aún evitar este químico, ya que se utiliza en la fabricación de numerosos productos que forman parte de la vida cotidiana de una persona. No obstante, muchas marcas ya indican en sus envases si lo contienen o no.

«Las reducciones siempre son bienvenidas, especialmente en aquellas sustancias que son perjudiciales, como es en este caso el Bisfenol», afirma Mesa.

Este farmacéutico asegura que el Bisfenol A podría ser sustituido por otros compuestos con otras características y que aparentemente no generan graves problemas de salud. Además, Abián Mesa opina que en casos como este «aplicaría unas medidas más radicales, sobre todo tratándose de la salud de las personas», ya que aunque la reducción propuesta por la EFSA es bastante notable, podría no ser suficiente para prevenir efectos adversos debidos a la ingesta del compuesto.

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