Érase 2026 ha arrancado este viernes con más de 80 actividades para disfrutar en familia. Foto: Ricardo Casanova.

Comienza el festival ‘Érase’

Cultura / Ocio/Sociedad

El municipio de Los Realejos ha recuperado este viernes su esencia más mágica con la apertura de Érase 2026, el Festival Universitario del Cuento y la Palabra. Desde las primeras horas de la tarde, el casco histórico del Realejo Bajo se ha llenado de familias y personas amantes de la literatura que han acudido a la llamada de la cultura. Esta edición, que se extiende hasta el 19 de abril, reafirma el compromiso de la localidad con la promoción de la lectura a través de una programación diversa.

Feria del libro Los Realejos. Foto: Ricardo Casanova.

Un día de mucha celebración

La jornada ha comenzado con el pulso vibrante de la batucada, que ha recorrido las principales vías del municipio contagiando su energía a cada transeúnte. El estruendo rítmico ha servido como preludio perfecto para la apertura de la Feria del Libro en la Plaza de la Concepción, donde las librerías locales han expuesto sus novedades bajo el sol de la tarde. En este espacio, la comunidad lectora ha podido intercambiar impresiones y descubrir nuevos títulos, demostrando que el formato físico del libro mantiene un lugar privilegiado en el corazón de la ciudadanía.

Batucada Los Realejos. Foto: Ricardo Casanova.

Uno de los momentos más memorables de este viernes ha tenido lugar con la función de títeres. La maestría de los hilos ha cautivado por igual a la infancia y a las personas adultas, creando ese silencio expectante que solo consiguen las buenas historias. Esta propuesta artística no solo busca el entretenimiento, sino que actúa como una herramienta pedagógica para transmitir valores de convivencia y cuidado del entorno. La respuesta del público ha sido unánime, llenando los espacios habilitados y demostrando las ganas de compartir experiencias colectivas.

Función de títeres. Foto: Ricardo Casanova

La programación de hoy ha dejado claro que el festival es un motor de dinamización social. Además de los libros y el teatro, el ambiente en las calles del Realejo Bajo ha permitido que la vecindad se reencuentre en torno a la tradición oral. Al igual que en ediciones pasadas, la organización ha cuidado cada detalle para que la accesibilidad sea total, permitiendo que todas las personas, independientemente de su edad, puedan habitar este cuento vivo. El festival continuará mañana con talleres y más narración, consolidando a Los Realejos como un referente cultural en las islas.

Lo último sobre Cultura / Ocio

Ir a Top