Delioma Hernández de la Guardia, campeona en la categoría de 48 kilos en el XXII Campeonato de España Universitario de Halterofilia

“Antes de dejar la halterofilia descartaría otras cosas de mi vida”

Deportes

Delioma Hernández de la Guardia estudia el Grado en Psicología de la ULL y hace pocas semanas ha conseguido que la halterofilia se haga notar en la Universidad lagunera tras lograr el primer puesto en el Campeonato de España Universitario de Halterofilia en la categoría de 48 kilogramos, con una puntuación de 62’96 puntos, la mayor de su rango de peso y la cuarta a nivel global de la competición.

¿Cómo decidiste optar por la halterofilia? “A raíz de que tenía un amigo que es campeón de Europa, y gracias a él pude descubrir esta disciplina. Fue durante el primer año de carrera cuando lo conocí, y me hizo plantearme la idea de reorganizar mi vida y hacer algo más con ella. El deporte fue la opción que escogí, porque siempre he sido una chica que lo practica. Así me interesé por la halterofilia. Cuando se lo conté a mis familiares me preguntaban extrañados si no había otro deporte que me llamara más la atención, pero les dije que no. Y ya lo ves, todo empezó como una prueba y acabó siendo una parte muy importante de mi día a día”.

¿Qué experiencias a lo largo de tu trayectoria como halterófila recuerdas con especial cariño? “Normalmente de cada entrenamiento saco muchas buenas experiencias porque entreno mucho (de lunes a sábado). A lo mejor no es necesario llegar a una competición para tener una buena sensación, sino que en los propios ejercicios de preparación he experimentado esas emociones que son muy satisfactorias, como cuando consigo algo que he estado practicando mucho y luchando por ello. Y es que la halterofilia se basa en eso, en intentarlo todo una y otra vez y no cansarse. Y si no funciona, mañana sí. En definitiva, es en los entrenamientos donde me lo paso la mar de bien”.

¿Qué supuso hacerte con el oro en el XXII Campeonato de España Universitario de Halterofilia en la categoría de 48 kilogramos? “En cuanto a sensaciones es raro, porque cuando pasa no te lo crees. En el momento en el que logré asimilarlo se lo anuncié a mi familia. Cuando pronuncié que era campeona universitaria de España me inundó la emoción e hizo que me diese cuenta de que todo aquello era real, que era ahí cuando llegaba el resultado y la recompensa física: la medalla”.

Delioma Hernández de la Guardia en el XXII Campeonato de España Universitario. Foto: Servicio de Deportes de la ULL

¿Resulta complicado compaginar tus estudios en Psicología y tu trabajo con los entrenamientos? “Empecé a trabajar este año, por lo que antes no había tenido problemas en cuanto a estudiar y entrenar a la vez, y eso que ambas cosas requieren mucha dedicación, sobre todo cuando empleas mucho tiempo en prepararte físicamente para dedicarte al deporte profesional. Sin embargo, se puede llevar todo perfectamente. Hay mucha gente que se cuestiona cómo puedo con todo, pero realmente tenemos muchas horas al día y es posible hacerlo. Y con el trabajo fue un poco complicado, especialmente al principio, porque significó readaptar los horarios. Quizás resulta agobiante, pero es viable”.

“Lo primordial es que la actividad que practiques te guste y apasione de verdad”


¿Concibes tu vida sin este deporte? “No, no me hago a la idea. Es más, antes de dejar la halterofilia descartaría otras cosas de mi vida, sin duda alguna, porque esto lo hago no solo por pasar el rato o mantenerme en forma, sino porque me gusta, y por eso me mantengo en él. Creo que lo primordial es que el deporte que practiques te guste y te apasione de verdad, porque si no, no persistes en él a lo largo de tanto tiempo.

¿Sigues una alimentación específica o peculiar para mantenerte en forma? “No, aunque la gente me lo pregunta mucho debido a que practico la halterofilia de competición y es un deporte que requiere mucha fuerza. Suelo comer de todo, sin que me falte ningún alimento. No soy partidaria de las dietas excluyentes. También tengo más conciencia a la hora de comer antes de los entrenamientos, y trato de ingerir algo más de comida, y ya después un poco menos. Y esto se debe a que la halterofilia va por categorías de peso, y cerca de las competiciones lo voy controlando más, pero realmente no sigo ningún tipo de régimen”.

En un futuro, ¿te gustaría dedicarte a una profesión que una la psicología y el deporte? “Por supuesto, porque sería una combinación de dos cosas que me gustan. Y ya no solo la halterofilia, sino el deporte en general. Al final toda esta experiencia deportiva ha acabado por ayudarme a solidarizarme con mis compañeros deportistas, ya que a pesar de no pertenecer a una misma modalidad, compartimos la misma emoción por competir y conseguir logros”.

“En este deporte no eres un hombre o una mujer: eres una persona”


Según el Comité Olímpico Internacional, más del 40% los positivos en dopaje en los Juegos de Londres y Río se dieron en deportistas de halterofilia. ¿Cómo crees que afecta esto a esta modalidad deportiva? “Afecta porque realmente este deporte requiere muchísimo esfuerzo, quizás más del que esperas, sobre todo psicológico, no todo se basa en el físico. Exige una inversión y un sacrificio muy grande para que luego vengan otras personas que «con una ayuda extra», por así decirlo, consiguen esos resultados, y acaban quitándole el mérito a los que realmente están trabajando las mismas horas de entrenamiento, pero sin esa ayuda”.

¿Qué diferencias físicas, psicológicas y emocionales ves entre las mujeres y los hombres en este deporte? “Realmente no veo diferencias. Eso fue algo que me impactó cuando empecé en este mundo. Pensé que iban a haber diferencias entre ambos sexos, pero la verdad es que no las hay. En la halterofilia no eres un hombre o una mujer; eres una persona a la que van a entrenar para levantar peso”.

¿Consideras que es un deporte desconocido?  “Sí, es bastante desconocido. Ahora, en mi entorno, algo menos porque saben de su existencia a través de mí. Les gusta y lo asocian a mí, y eso ayuda a que se distribuya de boca en boca. Hay muchos que no saben ni pronunciarlo, otros ni lo que es. Soy consciente de que no tienen por qué saberlo todo, pero sí que es algo impactante. No es lo mismo cuando le hablas a alguien sobre fútbol o baloncesto”.

¿Crees que ayudaría a la difusión de la halterofilia su práctica en la ULL ? “Sí, creo que las instituciones públicas, empezando por ejemplo por la Universidad, deberían ayudar de alguna manera a que la halterofilia se conozca más. Sé que quizás se ofertan los deportes más demandados por los estudiantes, y es lógico que lo hagan así, porque no hay dinero para abarcarlo todo. Pero sí es verdad que en este caso, contando con que tienen atletas de esta modalidad, a lo mejor pueden optar por realizar una encuesta para conocer qué cantidad de personas estarían dispuestas a practicar este deporte. En definitiva, sí que somos una minoría, pero creo que mi logro en el Campeonato de España Universitario de Halterofilia puede suponer un tirón importante para que la gente se anime a probarlo”.

¿Qué virtudes encontraría la gente que se animase a practicar halterofilia? “Creo que todos los deportes proyectan una serie de valores muy importante, pero desde mi punto de vista de halterófila puedo decir que me ha aportado la capacidad de sacrificio y de trabajar por obtener una recompensa que, si no se logra hoy, te empuja a que seas paciente, porque probablemente en uno o dos meses lo conseguirás. También la positividad juega un gran papel; te ayuda a pensar en que a pesar de que hoy no ha podido ser un buen día, en el siguiente conseguirás ponerle las ganas que jamás pensabas que tendrías. Muchas emociones, la verdad es que es algo con lo que acabas teniendo vínculos muy fuertes, con el entrenador sobre todo, y con los compañeros, porque sufren y sienten esa pasión igual que tú”.

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