¿Cuándo descubrió que quería dedicarse al mundo de la interpretación y la música? «Creo que, en el fondo, siempre lo supe. Desde pequeña, mi madre me ponía películas quizá un poco adelantadas para mi edad y me llevaba mucho al teatro. Ese contacto tan temprano me impactó muchísimo: me fascinaba cómo se podían contar otras realidades de mil formas distintas. La música siempre ha estado presente en mi vida. En mi familia hay un amor muy grande por ella y de pequeña, en mis cumpleaños, mis primos y yo montábamos musicales y obras escritas por nosotros mismos. Mirando atrás, siento que todo eso ya apuntaba claramente al camino que quería seguir».
¿Qué llegó primero a su vida: la actuación o el canto? «Puede que el canto, porque era algo que me salía de forma muy natural desde siempre. Aunque, en realidad, esas canciones que cantaba de niña o adolescente ya tenían algo de interpretación. Al final, cuando te gustan de verdad, son dos cosas que se complementan. Con el tiempo y la formación, vas profundizando y descubriendo lo bonito que es unirlas».
¿Cuál ha sido el proyecto que más le ha marcado hasta ahora y por qué? «Hay dos proyectos que me han marcado especialmente. Uno es Señoras de Ciudad, de la compañía Fabián Lomio, porque fue mi primer montaje teatral para público adulto y además combinaba interpretación y canto. Me hizo crecer muchísimo como actriz y me abrió muchas puertas; su director confió en mí desde el primer momento. El otro es Mi sueño de invierno, un montaje de producción propia a partir de un texto de Nieves Rodríguez Rodríguez. Fue un proyecto becado por la Fundación Mapfre Canarias y significó mucho para mí, porque me permitió dar el paso como productora y crear un teatro para la infancia que se sale de lo tradicional, abordando un tema tan importante como las consecuencias de la guerra».
¿Qué retos ha encontrado al desarrollarse como artista en Canarias? «Creo que el mayor reto aquí es conseguir que las compañías se fijen en ti y quieran trabajar contigo. Hay muchas personas dedicadas a la interpretación y no tantos espectáculos ni compañías, así que la competencia es grande. Además, a veces se tiende a trabajar con gente que ya se conoce. Cuesta entrar, pero una vez lo haces, al ser un territorio pequeño, también es más fácil darte a conocer y crear tu propio camino».

¿Tiene alguna referencia o inspiración dentro del mundo artístico? «Sí, por supuesto, y además he tenido la suerte de trabajar con muchas de ellas. En Canarias hay muchísimo talento y una gran profesionalidad. Más allá de las compañías con las que he colaborado, hay otras que están haciendo trabajos escénicos muy potentes, abordando temas importantes con propuestas estéticas que dicen muchísimo incluso sin palabras. Además, cada vez hay más compañías lideradas por mujeres, ocupando espacios de dirección y técnicos dentro del panorama insular, y eso también es una gran inspiración para mí».
¿Qué consejo le daría a alguien joven que quiere dedicarse a lo mismo que usted? «Le diría que, si siente ese impulso de contar algo; una historia, una idea o una experiencia, a través del arte, que lo haga sin pensarlo demasiado. Es algo muy liberador y, cuando aparece, es difícil ignorarlo.Si quiere dedicarse a la interpretación, le diría también que se deje aconsejar, que escuche a las personas con más experiencia y que trabaje en equipo, codo con codo con con quienes le rodean. El teatro no es un trabajo individual, es una comunidad donde todos los roles son importantes.Y, sobre todo, que cuide mucho la salud mental. Es importante en todos los ámbitos, pero aquí en especial, porque estamos todo el tiempo expuestos a juicios externos y a muchos noes. Esa necesidad de validación puede generar frustración o desánimo si no se aprende a gestionarlo».
¿En qué proyectos está trabajando hoy en día o qué le gustaría hacer en un futuro? «Actualmente estoy en varios proyectos en gira, como Y ahora qué, de la compañía Fabián Lomio, La ópera para niños y niñas: El lago de los cisnes, de Amartes Escénicas, y Mi sueño de invierno, que es de producción propia y está distribuido por La Falúa Teatro. Son proyectos que adoro y en los que disfruto mucho estar; ojalá sigan activos durante mucho tiempo. En cuanto al futuro, siempre estoy abierta a lo que venga. Aún me queda mucho camino por recorrer y muchas compañías por conocer».










