Las cicatrices provocadas por las peleas les acompañarán toda la vida. Foto: Elora Delgado

El albergue quiere dar una segunda oportunidad a los perros de pelea

Cultura / Ocio

«Casi el 40 % de los perros rescatados en las peleas han tenido cáncer»

Yahaira Tovar es la responsable de Adepac, un refugio para animales que han sido abandonados. El centro, abierto hace treinta y tres años, siempre defiende que todos se merecen una segunda oportunidad, sobre todo a los que no han tenido la oportunidad o la suerte de tener una vida digna. La fundadora resalta que en todo el tiempo que lleva trabajando dentro de este ámbito, su peor experiencia acaeció el día 19 de febrero de 2017, cuando detuvieron a una organización criminal que realizaba peleas de perros.

La situación fue dramática. La tensión y la angustia de ver a aquellos seres explotados hasta la muerte no tenía palabras. «El espectáculo fue de una magnitud inimaginable. No podría expresar con palabras el dolor que sentí», explica Yahaira Tovar. El albergue insta a que las autoridades pertinentes ayuden a parar este tipo de delitos y evitar que se vuelvan a producir.

La mayoría de los animales estaban en unas condiciones de vida o muerte. Las caras mordidas, las heridas mal curadas y su estado anímico presagiaba lo peor. La directora comenta que «en la protectora se les ha dado un hogar, que se sienten queridos y mimados». Los voluntarios los han arropado y cuidado desde el principio, y eso es de agradecer.

Yahaira Tavor presenta la historia de Steel y Nata, dos de los tantos perros de pelea que rescataron hace cinco años. Desgraciadamente, el primero acabó teniendo cáncer, algo común entre los que sufren este tipo de situación de maltrato. Ha sido tratado cinco veces. La presidenta asegura que «casi el 40 % de ellos han padecido la enfermedad».

Steel es un perro que, pese a su dura experiencia, ha obtenido su segunda oportunidad y muestra siempre gratitud y bondad. Foto: E.D

La directora declara que: «La gran mayoría ha tenido múltiples problemas de salud derivados de las torturas constantes a las que eran sometidos». El uso de sustancias o drogas que pueden llegar a alterar el comportamiento de los canes son bastantes comunes en este tipo de prácticas, sobre todo para aumentar la agresividad del animal.

Steel es un caso muy especial para Yahaira Tovar. «Lo encontramos cuando llegamos a la finca de Arona, donde se localizaban los perros de Sparring. A él lo tenían en la cabecera, en primera línea, atado a un metro de la pared donde apenas se podía echar», reconstruye la presidenta. Según explica, se apoyaba en el muro para poder descansar y no tenía ninguna protección para los días de sol o lluvia.

La directora explica que «lo tenían como un perro malísimo y bravo pero, sin embargo, es una perro de lo más dócil y bueno», y no entiende la necesidad de hacerle daño. Hoy en día está enfermo, pero siempre demuestra su buen carácter. «Es una pena que seres tan inocentes paren en manos de gente tan desalmada, que sean policías, veterinarios y personas de a pie que no sabemos si puede ser nuestro sonriente vecino», declaró contundente Yahaira Tovar para instar a que todos tenemos que luchar contra esto.

Yahaira Tovar: «Los albergues son cárceles para ellos. Todos merecen una segunda oportunidad». Foto: E. D.

La fundadora insiste en la importancia de la concienciación social sobre el maltrato animal y la lucha por eliminar esta lacra de la sociedad en la que vivimos. Yahaira Tovara invita a que la gente adopte y no compre, porque por muy bien que se les cuide y atienda, los albergues no dejan de ser cárceles para ellos.

Además, recuerda que el 23 de abril se celebrará una manifestación en la capital tinerfeña por las injusticias con nuestros compañeros peludos y para que se tomen medidas más duras contra los que atentan contra la vida de los canes. El lema que han elegido es: Por unas condenas firmes y justas en el macrojuicio de las peleas de perros.

   

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