Diana Salinas, periodista de investigación colombiana, fue la protagonista del encuentro de este lunes 18 de mayo. Centrado en el periodismo de investigación, la comunicación y los retos democráticos ligados a la realidad política y social de Colombia. El acto, realizado en dos espacios dentro de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, tuvo como mediador al profesor de periodismo Samuel Toledano. Durante la jornada, se defendió el periodismo de contrapoder como una gran herramienta para destapar la corrupción, visibilizar los feminicidios, así como para garantizar la supervivencia de la democracia frente al auge de desinformación, el control del mercado tecnológico y de la comunicación y la violencia estructural.
El control del relato
Diana Salinas, demostró cómo el poder del capital reside en empresas de comunicación, donde el producto es la información. Por ello, subrayó la importancia de diferenciar entre periodismo de investigación y el periodismo como «cuarto poder». El primero, depende de la ciudadanía y de lo que quiere saber, asegura que en él: «prevalece la verdad sobre cualquier otra cosa e incluso el capital». Sin embargo, indica que el segundo solo responde a lo que al empresario le interesa.
Además, Salinas declaró el riesgo que tienen los periodistas que ejercen la prensa de contrapoder en Colombia, es decir, una forma de informar que se sitúa frente al poder y que revisa que hacen las personas que lo tienen. Defendió la importancia de este periodismo para que la ciudadanía se encuentre informada de forma veraz. Aunque esta narrativa implica graves riesgos en América Latina. Según la periodista, existen 3.484 periodistas en riesgo y se han registrado 265 víctimas directas. Colombia lidera, junto a México, Argentina y El Salvador, los índices de agresiones a la prensa, obligando a muchos profesionales al exilio y forzando equipos de autoprotección y apoyo psicosocial para lidiar con las amenazas de grupos armados y la presión política.
Cuestión Pública: investigar en la línea de fuego
Salinas, es la creadora de Cuestión Pública, un medio nativo digital, mostró cómo funcionaba su modelo, que llegó para arrojar luz sobre los abusos de poder mediante el uso de macro bases de datos y narrativas atractivas para jóvenes. Entre sus trabajos más destacados, la periodista resaltó el impacto de House of Nariño, un formato innovador en formato audiovisual que forzó a la Fiscalía colombiana a llamar a juicio a implicados en redes de corrupción, e investigaciones sobre el desvío de fondos de pensiones hacia el conflicto en Gaza.
Causó especial impacto su reciente investigación sobre la explotación sexual infantil en Antioquia (Medellín). El medio demostró que los principales agresores no eran extranjeros, sino el entorno cercano de las víctimas: padres, policías y educadores sociales, evidenciando una profunda red de impunidad institucional. Analizaron además, los patrones del modus operandi de la red de Jeffrey Epstein y desglosaron miles de documentos con enfoque de género.
El escenario político en Colombia: Un péndulo entre dos extremos
La jornada tuvo un segundo bloque de encuentro, desarrollado en un ambiente más distendido, en la biblioteca de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, se desglosó la compleja actualidad política de Colombia de cara a los próximos comicios, caracterizada por la desaparición del centro político y una polarización absoluta entre izquierda y derecha.
Tras medio siglo de gobiernos conservadores, el último mandato ha sido más progresista, gobernado por Gustavo Petro, aunque enfrenta un fuerte desgaste. Pese a que el Gobierno despertó esperanzas de pacificación, la realidad territorial sigue marcada por la violencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC, que reclutan masivamente a menores de edad de entre 15 y 20 años en las regiones más apartadas para controlar las rutas del narcotráfico.
Respecto a la carrera presidencial, Salinas mostró el perfil de los tres aspirantes principales. Iván Cepeda, candidato de la izquierda oficialista, con una trayectoria de 16 años en el Congreso y reconocido por su labor en el desmantelamiento de redes paramilitares. Paloma Valencia, representante del Centro Democrático, partido liderado históricamente por Álvaro Uribe, con un discurso marcadamente conservador y opuesto al aborto. Y, por último, Abelardo de la Espriella, un abogado litigante sin experiencia política previa, calificado popularmente como «el abogado de la mafia» por sus defensas a figuras del narcotráfico, y criticado por sus posturas machistas y ataques directos a periodistas y mujeres.
Geopolítica y desinformación digital
El debate también abordó la crucial relación de Colombia con Estados Unidos. A pesar de las tensiones iniciales provocadas por declaraciones cruzadas entre el Gobierno de Petro y el entorno del presidente estadounidense Donald Trump, enrarecidas por la crisis en Venezuela y campañas de fake news que acusaban al mandatario colombiano de vínculos con el narcotráfico, una reunión bilateral entre ambos mandatarios disipó las fricciones. Actualmente, el Gobierno estadounidense mantiene una postura de neutralidad y no apoya a ningún candidato.
El encuentro concluyó con preguntas por parte de los estudiantes de Periodismo que, interrogaron a Salinas sobre el auge de la extrema derecha global y la inviolabilidad de altos cargos internacionales. La periodista concluyó con un llamamiento a las nuevas generaciones de comunicadores: «La gran importancia radica en mantener vivo el periodismo de investigación; es el único freno para que la democracia no desaparezca».










