El enólogo apuesta por el saneamiento y la tecnología para salvar la viticultura isleña

Pablo López: “La viticultura en las Islas está en la UVI”

Medioambiente

Pablo López Betancourt, graduado en enología por la Universidad de Burdeos (Francia), es uno de los enólogos más prestigiosos de Canarias. En la actualidad desempeña su labor en diversas bodegas de Tenerife, como El Sitio, pero también en otras islas como La Gomera. Además, asesora a quienes se dedican a la viticultura y pertenece a AVITE (Asociación Vitivinícola de Tegueste). Empezó como estudiante de Ingeniería Forestal, pero un curso de vinos durante un año sabático cambió su rumbo y decidió dejar aquella carrera para transformar su afición en la profesión que hoy ejerce. Aunque su familia se había alejado del campo generaciones atrás buscando un futuro distinto, él decidió «salirse del tiesto» y recuperar ese vínculo con la tierra. De modo que, aunque quizás existiera algún gen que le impulsara a trabajar en esto, no fue la tradición familiar el motivo principal.

¿Cuál es el problema principal al que se enfrenta en la actualidad la viticultura canaria? «El principal problema es el envejecimiento de las plantas, que con el paso del tiempo han acumulado virus y enfermedades de la madera que han reducido su productividad. Esto se debe a que el material vegetal no se ha saneado y, al ser la reproducción de la viña asexual, hemos hecho una especie de endogamia que ha ido degenerando los patrones desde hace 500 años hasta hoy».

¿Por qué en otras zonas con un clima y suelo idénticos al nuestro se consiguen rendimientos tan superiores a los de Canarias? «Te lo explico con el ejemplo más cercano, Madeira. Tiene unas condiciones edafoclimáticas muy parecidas a las nuestras y, sin embargo, tienen un rendimiento medio por hectárea de casi 10 mil  kilos de uva. Si tú produce 10.000 kilos de uva a una media de dos euros el kilo, una persona con 2 hectáreas al año tiene un sueldo. ¿Sabes cuál es la producción en Canarias? Por áreas de media no llegamos a 1800 kilos y bajando”.

¿Cómo se logró combatir la plaga de la filoxera en Europa? «Al no poder matar al insecto, la solución fue traer pies americanos para realizar injertos. Se utiliza la base de esta planta por su raíz resistente y se le une madera de vitis europea. De este modo, las raíces soportan la plaga mientras que la parte de arriba no se ve afectada. Esta técnica se estandarizó en todo el mundo, con las únicas excepciones de Canarias y Chile».

«La técnica de injertar madera europea en raíces americanas se estandarizó en todo el mundo, con la excepción de Canarias»


¿Qué medidas se tomaron a nivel mundial para modernizar los viñedos tras la crisis de la filoxera? «Al tener que cambiar el viñedo, en todo el mundo se sanaron las variedades llevándolas a laboratorios, normalmente con universidades. Como es un proceso muy costoso, la financiación es privada o combinada con el gobierno. Se sigue un protocolo donde no se hace un cambio genético, sino una modificación hasta que la planta queda libre de virus y enfermedades».

¿ Con qué tipo de variedades elaboran los vinos? ¿Se han visto obligados a cambiar algunas variedades porque no se adaptan del todo al nuevo clima? «Trabajamos con variedades locales que aportan carácter y tipicidad, aunque el cambio climático nos ha obligado a reestructurar algunos cultivos. En zonas de mucho calor, el Vijariego Negro maduraba demasiado rápido, subiendo el grado alcohólico sin alcanzar una madurez óptima en la piel. Por ello, hemos tenido que injertar variedades blancas de ciclo más corto, como el Albillo y el Baboso Blanco. Al ser blancas, la madurez fenólica es menos crítica, lo que nos permite obtener un fruto equilibrado y de calidad a pesar del aumento de las temperaturas”.

“Esta tecnología nos permite ahorrar hasta un 50% de agua, evitando el desperdicio y la salinidad de acuíferos agotados”


​¿Cómo han gestionado en la bodega la escasez de agua que atraviesa Tenerife desde hace unos años?   «Dependiendo de cada finca, optimizamos el riego mediante sensores que miden la humedad del suelo en tiempo real para aplicar solo el agua necesaria. Esta tecnología nos permite ahorrar hasta un 50% de agua, evitando el desperdicio y la salinidad de acuíferos agotados. En parcelas con ventaja hídrica, priorizamos el agua de galería de calidad y el aprovechamiento de lluvia, mientras que en las zonas más áridas invertimos en nuevos estanques y sistemas de control para garantizar la supervivencia del viñedo».

¿ Utilizan alguna herramienta, maquinaria o tecnología para ser una bodega más sostenible? «El 100% de nuestra energía es fotovoltaica. No estamos conectados a la red eléctrica y hemos hecho una gran inversión; de hecho, ahora estamos ampliando nuestros paneles solares. Por otro lado, tenemos una depuradora y también recogemos el agua de la lluvia para utilizarla en nuestros viñedos. Además, hemos cambiado las baterías obsoletas de plomo por baterías de litio, lo que nos hace una bodega mucho más sostenible».

​¿Cómo puede un vino canario, con sus costes de producción, competir contra el vino a granel peninsular que inunda las Islas? «Competir es difícil porque los costos en las islas siempre han sido muy elevados y sufrimos una competencia desleal real. Existen empresas productoras sin escrúpulos que, en lugar de cultivar, traen vino foráneo y lo venden fraudulentamente como local  por puro beneficio económico. Ante esto, nuestra única defensa es ofrecer vinos de máxima calidad con denominación de origen, mientras exigimos a la administración controles más estrictos para frenar este engaño».

¿Por la plaga de la filoxera han tenido que tomar alguna precaución en cuanto al destino de sus residuos? «Sí, este año con la filoxera tenemos un protocolo de actuación en el que no podemos reciclar los residuos. Los de poda, hay que quemarlos para que no se expanda la plaga, porque nosotros estamos en zona cero, rodeados de algunas fincas donde ha aparecido filoxera, por lo que no podemos mover ningún residuo, sino quemarlos en la propia finca. Pero me reitero en que este año es una excepción».

“Estoy seguro de que va a haber un cambio, pero no lo puede hacer sólo quienes cultivan la viña o gestionan la bodega , se necesita la implicación de las administraciones, el Gobierno y el Cabildo”


Desde su punto de vista, ¿qué futuro le augura a la viticultura de Canarias? «Hace unos años te hubiera dicho que está muerto, pero partiendo de la base de que estamos en un punto de inflexión, te digo que ahora mismo está en la UVI. Estoy seguro de que va a haber un cambio, pero no lo puede hacer sólo el viticultor o el bodeguero, se necesita la implicación de las administraciones, el Gobierno y el Cabildo. Ser un territorio libre de la filoxera y el saneamiento vegetal son las claves para una mejora. Sólo con estos cambios, el sector mejorará y recuperará su atractivo para las nuevas generaciones”.

 

2. Cuidado con el inclusivo en pequeños viticultores. Mejor poner: Asesora a quienes se dedican a la viticultura,
3. Aquí queda mucho mejor por criterios de estilo escribirlo como 10 mil. 

4. Islas iría con mayúsculas ya que nos estamos refiriendo a las Islas Canarias

5. Cuidado con el inclusivo en productores. Yo pondría mejores empresas productoras.

6. Cuidado con el inclusivooo.

7. En el título portadaa yo pondría algo más porque por si solo no se entiende. ¿A qué sector nos referimos? Si es el vino, yo pondría «El vino: un sector en plena transformación»

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