Cerca de un centenar de personas asistieron el pasado sábado, 14 de marzo, a la presentación de Encuentros por el Socialismo en Canarias, en el Espacio 105 de Santa Cruz. Las actuaciones suponen el inicio del Movimiento Socialista en el Archipiélago tras una charla previa celebrada en febrero, en Las Palmas de Gran Canaria. El proyecto invita a la organización juvenil bajo el lema de “Todo un mundo por ganar”.
El movimiento originario del País Vasco aglutina a una amalgama de formaciones independientes extendidas por todo el Estado español. Bajo distintas denominaciones pretenden romper con la izquierda reformista de carácter socialdemócrata, motivo que les lleva a descartar, al menos de manera momentánea, la representación en espacios institucionales. Sus integrantes señalaron que tienen como objetivo «construir una alternativa política revolucionaria para la clase trabajadora» para enfrentar las problemáticas que afrontan las Islas en la actualidad.
La formación recupera los símbolos clásicos de caracterización comunista, con los que tiñó el decorado del local, al dotar de un estilo artístico que combina los aportes de sus miembros, con los elementos asociados al marxismo. El planteamiento teórico se alejó de cuestiones de carácter identitario, suponiendo una vuelta a planteamientos materialistas, con un estilo de vocación internacionalista y poscapitalista.

La intervención arrancó con un repaso de la coyuntura internacional, ilustrada a partir de la fragmentación del orden mundial en distintos bloques, los cuales experimentan una creciente militarización de sus Estados. Bajo su óptica, estas tendencias amenzan la posibilidad de albergar un mundo multilateral, y favorece la vuelta a realidades imperialistas. En este contexto, el colectivo denunció lo que perciben como un desmantelamiento prolongado de los estados de bienestar europeos, al que identifican como un interregno a «la delegación de la capacidad rectora del Estado a entidades financieras como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial».
Bajo esta coyuntura, se desplazó el foco sobre Canarias, a la que se señalizó como «un lugar donde afloran las crisis». Señalaron que la clase trabajadora se ve «abocada a situaciones de precariedad impulsadas por los esquemas productivos del sistema liberal burgués imperante, aupada por: el turismo de masas, el fenómeno de la construcción y la degradación medioambiental sufrida en enclaves protegidos o naturales».

A través de todos estos condicionantes se llega al escenario actual, que denuncian como responsable de una emigración forzada de las capas juveniles. Esta visión les hace cuestionar la perspectiva publicitaria de las Islas, identifican que «enunciaciones colectivas de Canarias como: Las hespérides, Las Afortunadas o el Paraíso solo perviven en spots publicitarios o reels de Instagram».
El grupo criticó la actuación seguida por los distintos bloques progresistas en parlamentos y órganos ejecutivos en las distintas comunidades autónomas. Achacan que «las políticas seguidas en esas instancias favorecen la degradación de las condiciones de vida del proletariado». Entre ellos, denunciaron al reformismo como «la pata política del sistema, encargada de neutralizar los conflictos sin atacar las lógicas del sistema capitalista».
Horizonte político del movimiento
Frente al horizonte que atraviesa Canarias, la formación pivota sobre la idea de construir un sujeto político organizado en torno a la clase obrera en su conjunto, como instrumento de lucha frente al poder «del Estado y las lógicas patronales».
Diversas actuaciones musicales acompañadas de comidas y bebidas pusieron fin al acto de presentación, tras el fin de las palabras se abrió espacio para el diálogo entre asistentes y ponentes. La intervención final dejo en claro el propósito principal del acto: «Las consignas y los lemas no son nada sin una organización que las respalde, durante muchos años nos dijeron que era imposible la organización política en Canarias. Romper ese mito es el sentido de lo que hoy ponemos en pie porque, como dice el Manifiesto Comunista, tenemos todo un mundo por ganar».










