«No siento la necesidad de escuchar una canción mía en la radio»

Cultura / Ocio

Miguel Villalba es de La Palma, pero los estudios le han llevado a residir en la isla de Tenerife. El joven de 21 años ha pasado toda su vida vinculado al mundo de la música debido, en gran parte, a su entorno familiar. A pesar de ello, no se había estrenado como cantautor en las redes sociales hasta el pasado año. Cuenta con perfiles en Instagram y Youtube, aunque prefiere el primer formato, donde comenzó interpretando canciones de sus artistas favoritos y, poco después, se aventuró a subir sus propios trabajos. En la actualidad intenta compaginar sus estudios de antropología social y cultural en la Universidad de La Laguna con su mayor afición. No solo toca con su grupo, también, cuando el tiempo se lo permite, lo hace en solitario las noches de los miércoles en el bar Jóspital de La Laguna.

¿Se podría decir que es ahora cuando estás empezando a introducirte en el mundo de la música? «Sí, empecé hace dos años a cantar en público, pero ya desde pequeñito, sobre los siete años, tocaba el violonchelo en la Escuela Insular de Música. Al cumplir los diecisiete lo dejé y empecé de autodidacta con la guitarra a ponerle música a las cosas que yo escribía».

Es curioso porque hay gente que primero compone la melodía y luego la letra, ¿tú cómo lo haces? «A veces sale de una manera y a veces de otra. La última canción que hice me salió primero la melodía y luego le puse la letra, pero por lo general suelo componer la letra y ya luego le pongo la melodía. Me gusta bastante escribir».

De alguna manera tu familia está vinculada al mundo de la música pero, ¿dices que aprendiste tú solo a tocar la guitarra? «Sí, mi padre toca la guitarra desde que yo era pequeño, en agrupaciones de La Palma como Cumbre Nueva. Mi hermano ha tenido varios grupos. Mi tío también tiene sus grupos de rock. A pesar de eso, cada uno siempre tira por sus propios proyectos».

«Mi padre nunca me enseñó ni una nota»


¿Tu padre nunca se ofreció para enseñarte a tocar? «Hay una anécdota. Siempre que le preguntaba algo a mi padre él siempre me decía que me buscara la vida yo mismo. Nunca me enseñó ninguna nota. Cuando te dejan las cosas tan fáciles de alguna manera le quitas ese entusiasmo. Una de las cosas que hacía era mirarle a él para ver cómo lo hacía».

¿Tocas algún otro instrumento? «A la hora de escribir alguna canción he utilizado el piano. Voy probando acordes, cuando sabes algo de música puedes hacer algunas cosillas, pero no lo sé tocar como tal. También toco la armónica y algo de percusión».

¿Es necesario recibir clases de música para componer? «En la Escuela Insular recibí clases de solfeo. No me entusiasmaba, me parecía aburrido, pero luego te das cuenta de que es necesario cuando quieres hacer cosas más complicadas como escribir canciones con sus partituras. En la escuela siento que perdí el tiempo y no aprendí todo lo que pude aprender por culpa de centrarme tanto en tocar de oído».

«Siento que he mejorado desde mi primer concierto»


¿Se nace con oído? «Hay gente que tiene esa predisposición, pero sobre todo es algo que se entrena. Yo ahora me avergüenzo cuando me escucho en el vídeo de mi primer concierto, siento que he mejorado tanto que puse el vídeo en privado en Youtube. Te puede costar más o menos, pero yo siempre he dicho que cualquier persona que se lo proponga lo puede hacer».

¿Eres zurdo o diestro? Se dice que a los zurdos se les da mejor la música y el mundo del arte en general… «Eso me han dicho, pero yo soy diestro. Curiosamente en mi familia hay algunos zurdos, pero justo los que no son músicos».

No suele ser fácil compaginar los estudios con otras actividades ¿cuánto tiempo tocas al día? «En la etapa de bachillerato y la E.S.O tocaba más, porque no estudiaba, no hacía otra cosa. Podía pasarme 3 o 4 horas tocando; cuando no estaba cantando estaba escribiendo. Ahora me tomo los estudios con más seriedad y toco mucho menos».

Ya habías participado antes en eventos benéficos pero, ¿cuándo fue la primera vez que tocaste en público una canción tuya? «La primera vez fue en el MusicArte, que es un evento que se organiza en La Palma. Mi hermano iba a tocar allí y, como necesitaban que fuera más gente, me llamaron gracias a que él me recomendó. Confiaron en mí sin saber cómo cantaba o tocaba, aún diciendo que nunca había tocado en público canciones mías, y lo agradezco mucho».

«Mi sensación al tocar siempre es como la primera vez»


¿Y cómo fue? ¿Estabas muy nervioso? «Yo creo que el nervio es más lo que uno siente que el cómo lo expresa. Cuando me subo al escenario pienso que me voy a mear encima, pero después le pregunto a la gente que si se me nota y me dicen que no. Más allá de los nervios, la sensación que tengo al tocar siempre es igual a la primera vez, supongo que me falta rodaje».

La sensación de la gente es importante. ¿Para ti cuál es la mejor recompensa cuando acabas de tocar? «Un aplauso en verdad es bonito, esta guay, pero lo que más me gusta es, independientemente de la gente que me escuche, cuando llega alguien y te dice que esa canción personalmente le ha llegado. Yo sé que siempre habrá gente que me diga que canto bien y otros que piensen que canto mal, eso no me importa, yo quiero que mis canciones tengan ese efecto en quien las escucha».

¿Esperas algún día vivir de la música? «Para mí es una afición. Uno siempre tiene ese sueño, pero para mí ya ha sido suficiente el hecho de poder haberme subido a un escenario. No creo que tenga la necesidad de escuchar una canción mía en la radio. Yo no aspiro a eso. Para mi el reto máximo era subirme a un escenario y cantar una canción mía. No es como cantar una canción de otro. Es como desnudarte».

¿Te gustaría sacar un disco? «Sin duda. Más que nada por el hecho de decirme a mí mismo «he hecho un disco». Me gustaría grabarlo, ponerlo en las redes, que la gente lo pueda oír, que lo tengan mis amigos o la gente que me conozca. No porque quiera que se venda. Yo siempre he estado a favor de que el músico gane el dinero en los conciertos. Pero de momento sigo ahorrando».

«Al llevar tu trabajo a una discográfica deja de ser tuyo»


Dices que no aspiras a vivir de la música pero, ¿si algún día te llama una alguna discográfica? «Depende. Si me llama una discográfica y es Sony les digo que no. Cuando tú haces algo, y es tuyo, al llevarlo a una discográfica cambia, deja de ser tuyo. Conozco gente que trabaja con discográficas y que ha vivido la situación de pedir tocar un sitio y que no te dejen. Tienes que ir donde ellos te digan. Al fin y al cabo, perdería lo que es ser yo mismo. No me gusta el rollo comercial en ese sentido, pero no significa que no escuche a artistas que trabajan con discográficas».

Miguel Villalba con su grupo Violento Amor

Es difícil tener un solo artista o grupo favorito. ¿Cuáles son tus referentes? «Siempre voy cambiando lo que escucho. Sí hay cosas que escucho de forma fija, mi grupo favorito siempre será Pereza. La gente piensa que yo soy muy fan de Leiva. y pienso que es muy bueno, pero Rubén Pozo tiene unas letras que son muy diferentes a las de Leiva. También me gustan artistas como Iván Ferreiro, Depedro, Ángel Stanich, Nudo Zurdo… Me muevo mucho por la música en español porque es el idioma que entiendo».

¿Cuántas canciones tuyas has publicado en redes sociales? «De mi primer concierto publiqué mis dos primeras canciones. Hace poco saqué una que se llama Llora con mi grupo Violento Amor. No suelo subir canciones mías porque prefiero que la gente vaya a escucharme en directo, es una sensación que no consigues con un vídeo».

Estudiante de Periodismo en la Universidad de La Laguna. Me considero una persona optimista y, sobre todo, divertida con mis cercanos. También establezco relaciones con facilidad, a veces casi sin pretenderlo. Tengo cierta afición por los deportes, tanto colectivos como individuales.

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