María Acosta es una isleña implicada en compartir su perspectiva como integrante de la Unión Europea. Forma parte de la red EuroPeers España , donde colabora en la promoción de programas de movilidad y el manejo de redes sociales. Durante la primera semana de febrero, participó en el evento anual e internacional dentro del proyecto. Para ella, son experiencias que te ayudan a crecer como individuo y potenciar tu entorno.
¿Qué es EuroPeers y cómo funciona? «Para mí, es una red formada por jóvenes que tienen como misión principal difundir las oportunidades que ofrece Europa y otras partes del mundo. Es un sistema horizontal, nadie está por encima. Aun así, distinguimos entre senior y junior dependiendo del tiempo que lleves dentro. Además, disponemos de carpetas de recursos y grupos de comunicación donde compartimos información, actividades y materiales».
¿Cómo conoció esta organización? «La descubrí a través de mi voluntariado a finales de 2023 en Purchena, Almería. Al año siguiente, me invitaron a un encuentro anual en Plasencia con más personas que han vivido la experiencia. Allí nos mostramos funciona cómo el programa y me uní. A partir de ese momento, pude asistir a reuniones para organizar mejor este proyecto. Las más recientes han sido a nivel nacional en Málaga e internacional en Rumanía».
“Hay muchos recursos, pero aún existe desconocimiento”
¿Cree que ha cambiado su vida tras participar en estas actividades? «Sin lugar a dudas. Dar a conocer estas ofertas abre puertas a quienes no saben de este campo. Es verdad que en colegios, institutos y universidades se habla de Erasmus , pero no tanto del Cuerpo Europeo de Solidaridad u otras iniciativas. Desde mi punto de vista, descubre un universo nuevo y poder difundirlo es lo mejor».
¿Siente que la población conoce sobre el tema? «Creo que no. La información está, pero no es del todo accesible. Hay muchos recursos, pero aún existe desconocimiento. Muchas veces pensamos que todo es solo para una edad muy limitada y no es así, se puede participar hasta los 35 años en ocasiones. Incluso, en los intercambios juveniles se puede ser líder de grupo sin restricción de años. Todo es cuestión de buscar».
Para usted, ¿el archipiélago ofrece suficientes oportunidades? «Al ser una región ultraperiférica, el programa Erasmus+ nos beneficia en parte porque seguimos sus objetivos, lo que aumenta las probabilidades de elección. Sin embargo, estamos un poco en el abandono . Las conexiones con Europa no son buenas y muchas veces quedamos en la cola. Aun así, en sí selección tendremos ventajas frente a otros territorios».

¿Cómo se siente ser parte de la comunidad europea? «Me siento incluido en un colectivo. Además de Canarias, pertenezco a la Unión Europea y compartimos valores como la igualdad, la integración y la multiculturalidad. Todas las personas que participamos en esta clase de proyectos trabajamos para fomentar esos pilares».
¿Habrán nuevas iniciativas tras el encuentro en Rumanía? «Siempre estamos creando ideas dado a que la red es muy cambiante. Durante esos días, se habló de mejorar la organización interna, fomentar la participación activa, realizar formularios de acceso más específicos e incluso entrevistas. También se planteó un grupo internacional para coordinar mejor las redes de distintos países y seguir una misma línea de trabajo».
¿Animaría a la juventud a participar? «Sí, pero alentaría más a los institutos, centros de información o puntos turísticos a difundir la información. Lo que falta es conocimiento. Si una persona ve un cartel sobre viajar, conocer culturas o mejorar idiomas, se le abre un mundo de posibilidades. Y una vez que entras, es difícil salir de lo enriquecedor que es».










