Rufina Santana, presidenta de la Fundación Curbelo Santana, impartió ayer jueves, 23 de julio, una charla práctica sobre la marca personal y la importancia de saber vender un producto. La recibió el alumnado de Bellas Artes de las universidades de La Laguna y Miguel Hernández que participan en el V Campus de Escultura de Lanzarote.
Repasó su trayectoria en el mundo del arte, el esfuerzo de su familia para pagar su educación y «las barreras con las que me he encontrado». Además, introdujo varios términos nuevos para el alumnado como el de elevator pitch, un discurso impactante, ágil y rápido para enganchar a la clientela potencial: «¿Quién soy?, ¿qué vendo? y ¿por qué deben comprar mi producto?».
«Para hacernos conocer, debemos tener una presencia constante»
Santana motivó al estudiantado a salir de «nuestra propia caja y separarnos de nuestra marca personal». También insistió en tener una gran agenda de contactos, pues al fin y al cabo «eso es lo que verdaderamente importa». Añadió que «para que la gente te conozca es clave tener una presencia constante, ya sea en tu barrio, en tu entorno o, incluso, en la universidad».
La artista subrayó que hay que tener en cuenta al público y «no tanto el hecho de hacer caja o ganar mucho dinero». Según ella, da igual saber si quién recibe la pieza es una persona o entidad poco conocida o «un pez gordo». La presidenta de la Fundación definió la marca personal como «una combinación perfecta entre talento y experiencia».
La pintora cerró su intervención recalcando la importancia de preguntarse «qué, por qué y para qué», para definir unos objetivos claros a la hora de vender tu producto.