El pasado martes, la Sala Rosa de Adeje se transformó en un espacio de aprendizaje y bienestar con la celebración del taller «Alimentos para vivir», organizado por la Fundación Carrera por la Vida. Bajo la experta dirección de Margarita Hernández, especialista en ámbitos saludables, las personas asistentes se sumergieron en una jornada donde la gastronomía y la medicina se dieron la mano para demostrar que lo que ingerimos es, en esencia, nuestra primera línea de defensa.
Durante el encuentro, Hernández fue tajante, la nutrición no es solo una cuestión estética o de rutina, sino la herramienta más potente para modular la aparición de patologías. «La alimentación es una de las acciones que más influye en la prevención», señaló, subrayando que una elección inteligente en el supermercado puede ralentizar procesos patológicos ya existentes.
Pero el mensaje no se limitó a evitar dolencias. La experta destacó el valor terapéutico de la comida, actuando como un catalizador que ayuda al organismo a equilibrarse y recuperarse con mayor velocidad tras un diagnóstico clínico.
El evento concluyó consolidando la idea de que la nutrición consciente no es una moda pasajera, sino un pilar médico indispensable. En Adeje, quedó claro que entender lo que comemos es, en definitiva, entender cómo queremos vivir.










