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mayo 11, 2019

«Por un minuto de felicidad»

Sociedad
La gala benéfica de IPSUM puso fin a un trabajo de dos meses. Foto: PULL

El casete de los recuerdos fue una gala benéfica que se celebró ayer a las 17.00 horas en el salón de actos de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad de La Laguna. Su objetivo era recaudar dinero para destinar a la Asociación de familiares y cuidadores de enfermos de Alzhéimer y otras demencias de Tenerife (AFATE), además de sensibilizar y mostrar el día a día qué conlleva esta enfermedad. Este evento surgió de una campaña de concienciación para la asignatura de Opinión Pública de 2º de Periodismo, formado por un grupo de 21 personas, llamado IPSUM.

A la hora marcada, comenzaron a llegar los primeros asistentes. En la entrada había un puesto donde se recogían los donativos a cambio de una pulsera con el lema del grupo, «Somos recuerdos», y hecha por los integrantes del mismo. Mientras la gente llegaba, en el salón fluía una música animada para relajar el ambiente antes del inicio. Los presentadores, muy nerviosos, subieron al escenario para abrir el evento.

Tras su intervención, se proyectó un vídeo en el que se recopilaron testimonios de familiares de enfermos y de trabajadores del centro de AFATE. La música de fondo creó un aura de melancolía que se reflejó en la cara de los espectadores, quienes quedaron satisfechos y rompieron en aplausos al finalizar la proyección. Este acabó con la frase que ha marcado a la campaña: «Por un minuto de felicidad, por un recuerdo más al día».

La tarde contó con la intervención de Manuel Negrín, vocal de la junta directiva de la asociación, quien quiso aprovechar su intervención para realizar una ronda de preguntas. Esta tuvo respuestas muy interesantes como aquellas relacionadas con la ley de dependencia. Esta es importante y, por lo tanto, necesita una regulación a nivel europeo que facilite las prestaciones económicas y la detección de las enfermedades.

Comprometidos con la causa


Después de él, empezaron las actuaciones concertadas para amenizar. En primer lugar, subió al escenario Aníbal García Llarena, acompañado de su amigo El Rubio, una marioneta. Recitó algunos cuentos cortos de su nuevo libro Narrador protagonista, quien se atrevió a preparar uno para la ocasión titulado Recuerdos. Le siguió Acane, un joven rapero que cantó tres de sus temas dejando a todos con el corazón en un puño con la dureza y la sinceridad de sus palabras. Por último, el colofón lo puso Tagoror del Folelé, pasando del rap al folk. Interpretaron varias canciones con sus características letras llenas de sentimiento y amor por nuestras Islas.

Una vez acabaron los artistas, todos los miembros que participaron en la preparación y organización del trabajo se reunieron para una foto grupal mientras reían y celebraban haber pasado una tarde tan amena, por una buena causa y que salió mejor de lo que se esperaba. Se recaudó más de 120 euros que irán destinados íntegramente a la asociación colaboradora, AFATE.

Sharif: «Nuestro nuevo disco está listo, saldrá para finales de este año»

Música
El artista urbano Sharif ha vuelto a los escenarios después de año y medio . Foto: R. Lomba

Por tercer año consecutivo se celebró en Arona el Encuentro de Poesía y Música, donde se dieron cita grandes personalidades de estos ámbitos, tanto isleños como de talla nacional. Entre ellos se encontraba el artista urbano Sharif, nacido en Zaragoza y conocido por su amplia carrera musical como rapero. Es el autor de algunas obras muy conocidas como el clásico Sobre los márgenes o su último álbum Acariciado mundo. Además, poseía el valor añadido de haber escrito dos poemarios, siendo el último Canciones de amor y de amor.

El poeta maño habla del parón que había hecho, tras más de un año y medio sin ofrecer nuevo material a sus seguidores donde «a veces yo también siento cierta presión debido a que en estos tiempos que corren, si no sacas algo con cierta frecuencia y estás muy parado la gente piensa que estás desaparecido y sin hacer cosas». La realidad es que ha estado trabajando en un disco a medias con el rapero Morgan de forma íntegra, afirma el autor, es decir, no es una obra de Sharif en solitario al uso, sino que es «completamente colaborativa».

Además, añade que en esta ocasión está más involucrado que nunca en la elaboración de las canciones: «Hemos compuesto muchos temas nosotros mismos, aunque vayamos a trabajar con productores mucho más serios en el estudio, queríamos ser nosotros quienes creásemos el germen de cada una. Todo eso nos ha llevado un tiempo, encontrar la manera de componerlos, buscar melodías y cantar un poquito».

El zaragozano quiere tranquilizar a su ansioso público ante la dilatada espera: «El disco está terminado ya, pero aún tardará un poco más en salir porque ahora toca la parte de meternos al estudio a grabarlo todo en condiciones». Afirma que fue un trabajo lento pero gratificante «el retocar y arreglar las pequeñas cosas de cada canción», pero espera tenerlo listo para finales de este año.

Por otra parte, no cierra puertas a la hora de explorar nuevas fronteras literarias: «Me lo he planteado mil veces, me encantaría escribir ese tipo de narrativa, en particular una novela negra. Pero me pasa que soy una persona con bastante rigor, por lo que no creo que lo hiciera bien, no me siento con la capacidad». Sharif no descarta la idea de que nunca es mal momento para aprender y aclara que «a lo mejor más adelante me embarco con más tranquilidad y sin presión en una novela y así me quitaría la espina de querer escribirla».

«Intento escuchar de todo y está muy bien ver cómo tu cultura crece»


También opina sobre el rumbo que está tomando la nueva escuela urbana con ejemplos como Cruz Cafuné o Don Patricio diciendo que le parece que es una muy buena noticia, que él no se rasga las vestiduras con los nuevos artistas que hacen música distinta al rap más canónico y clásico. «Me gusta mucho todo el rap nuevo, el trap cuando está bien hecho, toda la influencia que noto de Latinoamérica, el reggaetón, en resumen, todo a lo que ahora se le llama música urbana», subraya.

Mira, además, hacia el panorama nacional y elogia su capacidad de innovación: «Están ganando toda esa repercusión  y me parece que es fruto de su talento y trabajo por lo que me gusta que se les reconozca. Ya no solo en Canarias, también me pasa con C. Tangana o con Rosalía que también me gustan mucho». El artista aclara que él hace otra cosa, pero intenta escuchar de todo y está muy bien ver cómo la cultura crece, que la familia de la música urbana es cada vez más grande.

«El éxito estaba mal visto en el rap y entiendo que, poco a poco, nos hemos conseguido desprender de este tipo de cosas»


Ante la creencia de que en la música urbana hay muchos prejuicios y estigmas de épocas pasadas, Sharif defiende la adaptación de este género a los nuevos tiempos. Así, afirma que «este estigma lo hemos tenido mucho tiempo, el éxito estaba mal visto en el rap y entiendo que, poco a poco, nos hemos conseguido desprender de este tipo de cosas. Entiendo que Rosalía no hace rap, pero el éxito que está teniendo debería de ser aceptado por todos». Añade que le pasa igual con C. Tangana o con Natos y Waor. Estos últimos no tienen sello discográfico, pero tienen un éxito abrumador que «ya le gustaría a muchas discográficas». Concluye su análisis a la actualidad musical diciendo que además, la gente lo goza mucho con ellos por lo que creo que tienen el éxito que se merecen: «Creo que en general la música urbana está empezando a tener la repercusión y el respeto que se ha labrado durante años» .

El lado más rapero del artista sale a la luz y hace un análisis de su forma de crear durante su ya larga carrera. Lo tiene claro: intenta ser ser lo más honesto posible y siente que cuando era más joven, en su etapa por 3 Monos, era cuando mejor escribía. «Noto que antes era más imaginativo y tenía más frescura», dice. Por otra parte, piensa que atacaba las canciones de una forma más bruta e inexperta mientras que ahora crea que es capaz de coger las canciones de una forma mucho más bonita y seria. Sharif recapitula diciendo que «intento escribir mejor pero no se si he mejorado escribiendo, que lo decida la gente que me escucha».

 

Los Salvapantallas incendian El Búho

Música
El grupo grancanario actuó por trigésima vez en el Búho Club. Foto C. Acosta

Los Salvapantallas lo consiguieron por trigésima vez. La sala del Búho Club se llenó y se abarrotó de gente que bebió, cantó y bailó. Se notaron muchas ansias por que los cuatro integrantes subieran al escenario a hacer vibrar el suelo de La Laguna. El concierto, que tenía previsto su inicio a las 23.00 horas, comenzó media hora más tarde. Antes de comenzar, los miembros del grupo se mezclaron con el público y se sacaron fotos. Eran las 23.30 horas cuando al ritmo de It´s my life, empezó a sonar la voz de Nacho Rivas en la canción de Bon Jovi.

Temas como Me enamora, ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? o Can´t stop the feeling siguieron llenando la sala de melodías y ganas de mover el cuerpo. Queen no podía faltar en el repertorio con Don´t stop me now. Con esta composición el grupo revolucionó a la multitud, y Rivas no pudo evitar bailar sobre la tarima, bajar la escalera, acercarse al público… El rock se apoderó de él.

Un concierto necesita de pasos de baile


El vocalista puso al respetable a bailar con una coreografía repetida en todos sus conciertos. Asimismo, ejecutó los pasos que el resto imitó. Todos se movieron al ritmo de Locked out of heaven de Bruno Mars. Antes de seguir, el cantante hizo un llamamiento a la asistencia: «¿Dónde está la gente que creció escuchando música de los ochenta?». Esta pregunta retórica fue acogida entre gritos y vítores. A esas alturas de la noche la función se convirtió en una fiesta. Un pequeño inciso les llevó a hacer un breve recorrido por Latinoamérica con interpretaciones de Maná y Juanes.

Las luces rojas dieron al espacio la ilusión de estar en un mundo aparte, donde lo único que importaba en el momento era la música. Con Walking on sunshine de Katrina and the Waves el gentío cantó a voz de grito, a la vez que tocó las palmas. Alex Labao silenció el bullicio con su solo de guitarra que acompañó a Ni tú ni nadie de Alaska.

“Aquí me tienen 30 veces clavado en El Búho Club, ¡y que sean 30 más!”


Con Clavado en un bar pareció que la banda se retiraba, pero no: «Aquí me tienen 30 veces clavado en El Búho Club, ¡y que sean 30 más!». Las súplicas del público hicieron mella en el conjunto rockero, que decidió tocar un par de temas más, no sin antes sacarse una foto con la audiencia.

Santa Lucía, I want to break free, We will rock you y ¿Cómo te atreves a volver? Precedieron la canción que cerró el espectáculo: A quén le importa. La gente bailó y una gran ovación despidió al grupo, que dio las gracias al Búho y a Javier Aguilar por darle una vez más la oportunidad de estar allí. El concierto llegó a su fin, pero la fiesta estaba aún comenzando, la sala seguía llena y todavía quedaba mucha noche por delante.

«Solo se acuerdan del acoso cuando ha acabado de la peor manera posible»

Sociedad
La presidenta de ACANAE, Lorena Martín, y los estudiantes Sara Expósito y Alejandro Vázquez. Foto: Dácil Palmero

El salón de actos de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación acogió ayer viernes por la mañana un acto organizado por los integrantes de la campaña de sensibilización llamada  ¿Y si fueras tú?, integrada por 32 alumnos de segundo curso del Grado de Periodismo. El evento consistió en una entrevista en directo a la presidenta de la Asociación Canaria No al Acoso Escolar (ACANAE), Lorena Martín. Los estudiantes e integrantes de la campaña Sara Expósito y Alejandro Vázquez fueron los encargados de realizarla.

Al comienzo de la conferencia, preguntaron si es suficiente la situación de la legislatura sobre el acoso escolar. Respecto a esta cuestión, Lorena destacó «depende del caso es posible que no se pueda aplicar la legislatura tal y como es, entonces eso dificulta mucho a la hora de denunciar».

Uno de los objetivos de su asociación es servir como apoyo a aquellos que lo necesitan, tanto víctimas como familiares. «Nos gustaría también ofrecer atención psicológica o jurídica, ya que hemos visto que es algo que también consideramos necesario». Por otro lado, afirmó que les gustaría poder ofrecer formación a los padres u otros profesionales que no recibieron esa formación o actualizar esos conocimientos y darles otros nuevos.

Según Lorena Martín, la manera de poder detectar o parar el bullying es estar atento, sobre todo porque en algunos centros los profesores no conocen a sus alumnos. El acoso normalmente no pasa en clase, sino en los pasillos o los recreos, aunque en el aula se pueden notar pequeños indicios, como cambios en el estado de ánimo o bajo rendimiento escolar. En sus propias palabras, los motivos que pueden llevar a un niño a hacer bullying son muchos: quizás carezca de empatía o puede ser una víctima activa, es decir, que sufra bullying y también lo ejerza a otros como forma de descargar su frustración. «Aunque también puede venir de casa, niños que hayan visto maltrato ya sea a ellos o a sus padres», añadió Lorena Martín.

«Los casos de suicidio son solo una pequeña parte y en la mayoría de los casos se supera»


Subir fotos a Internet sin permiso de la persona que aparece puede ser calificado también como acoso. Con respecto a esto, Lorena Martín consideró que las redes han amplificado el acoso. Aunque, por otro lado, cree que gran parte del conocimiento sobre el acoso escolar es gracias a los medios. Sin embargo, opina que no se está enfocando del todo bien, ya que «solo se acuerdan del acoso cuando ha acabado de la peor manera posible, es decir, en suicido o violencia física».

Lorena Martín comentó que algunos de los niños que sufren bullying no lo denuncian porque lo relacionan con los casos de suicidio que ven en televisión. «Aunque los casos de suicidio son solo una pequeña parte y en la mayoría de los casos se supera», afirmó

Los entrevistadores preguntaron sobre el cuarto puesto de Canarias con respecto al acoso escolar, aunque Lorena Martín afirmó que se puede interpretar de diferentes maneras, ya que esos son datos orientativos y solo recogen las denuncias interpuestas ante la policía, pero que aún hay muchos casos que no llegan a ser denunciados.

«Sí, muchas veces favorecen que la víctima lo siga siendo», esa fue su respuesta al ser preguntada sobre si los profesores pueden llevar a cabo el bullying. Aunque matizó que en ese caso no se denominaría bullying porque no se trata de un caso entre menores de edad.

Poner fin al acoso escolar


Para neutralizar el acoso, Lorena Martín señaló que es necesario sentarse con el acosador, ver qué está fallando, qué lo motiva a hacer eso y qué podemos hacer para tratar de solucionar el problema. En esos casos, se debe corregir la conducta o hacer cosas enfocadas a hacer el bien.  Por otro lado, para salir del acoso es importante “que haya apoyo psicológico detrás para la víctima y para el agresor. Es importante porque puede que haya tenido una serie de consecuencias que hay que tratar para evitar que se queden ahí mucho tiempo”, argumentó la representante de la Asociación.

Con respecto a la presencia de campañas como ¿Y si fueras tú?, Lorena Martín opinó que «es positivo, porque vamos todos en el mismo camino y cuanto más seamos, mejor». Finalmente,  abordaron el tema sobre si el sistema educativo puede llegar a fomentar el acoso. La representante de la asociación comentó que dependiendo del centro sí. «Si ya cuesta pedir ayuda, cuando lo hacen y reciben una crítica, se agrava y prolonga el acoso», sentenció.

Abraham Arvelo: «El problema es que se confunde el ocio con la cultura»

Cultura / Ocio
Las cicatrices de un autor consagrado a la música y la poesía. Foto: PULL

Un año después de presentar su libro de prosa poética en dos volúmenes, Cicatrices, en el que combinaba el verso con el relato y la ilustración, Abraham Arvelo  emprende ahora una gira local para promocionar el disco homónimo. La parte invisible representa todo aquello que se dejó en el tintero y que ahora se transforma en un cancionero de autor que activa los engranajes de su compleja maquinaria poético-musical. Porque, al final, las heridas físicas y emocionales que todos guardamos no son más que el mapa de nuestra propia historia.

Cicatrices es una obra multidisciplinar. ¿De dónde surge la idea? «Mis trabajos anteriores siempre han estado acompañados de un poemario temático, que han ido de la mano, a su vez, de propuestas musicales. Para esta ocasión, hemos querido dar un paso más y contar la misma intrahistoria a través de distintas manifestaciones artísticas. De este modo, lo que empezó su andadura sobre el papel ha ido acumulando distintas capas interpretativas que han pasado por el recital, el acústico y el formato banda. Según las condiciones del medio en el que actuamos, ofrecemos al público una visión completamente original de la obra. A veces integramos el cajón flamenco, otras veces solo la guitarra o incluimos proyecciones…».

Podríamos hablar de una obra viva, ¿no es así? «En efecto. En los 21 años que llevo en el mundo del espectáculo, siempre he concebido que la poesía y la música son dos elementos indisociables. Tanto en Ruinas como en Riquezas, ya empecé a vislumbrar esta dimensión ramificada del arte. Cicatrices nace, directamente, para convertirse en un proyecto escénico amplio. En él, el argumento se desarrolla mediante las canciones. Cada una de ellas, además, será presentada junto a tres poemas y un cuento. Quería abordarlo de ese modo porque pretendía profundizar en el concepto de cicatriz. Buscaba crear un proyecto que se pudiera encontrar en una librería, en un bar o en un teatro. No se trata de repetir los distintos mensajes en todos los formatos, sino que se complemente unos y otros».

«La música me lo ha dado todo en la vida, pero también me ha hecho sufrir muchísimo»


Pese a esa experiencia previa, ¿supuso un reto conjugar tantas artes de forma simultánea? «Es una labor titánica. Se requiere de mucho tiempo y esfuerzo poner en marcha un proyecto de este calibre. El libro, por ejemplo, no resultó tan complicado porque se estructuraba en capítulos y sabía el tono que debía tener cada uno. Sin embargo, trasladar eso al escenario, a un concierto, precisa de un orden muy concreto para que no resulte pesado. Es, sin duda, el trabajo más difícil que he llevado a cabo en mi vida. Le he dedicado unos tres años y puedo decir que estoy más que satisfecho del resultado».

¿Cuáles son las cicatrices de Abraham Arvelo? «En primer lugar, la música. La música me lo ha dado todo en la vida, pero también me ha hecho sufrir muchísimo. También las relaciones humanas son una parte fundamental de la experiencia. A lo largo de mi vida, he tenido lazos románticos muy fuertes, que han sanado igual que han hurgado en la herida. También cuento con relaciones que se han prolongado durante los más de veinte años que le he dedicado a esto. En cualquier caso, son estos momentos agridulces los que me han moldeado hasta convertirme en quien soy. Estas experiencias me han hecho aprender y disfrutar, me han llevado por lugares como Barcelona, Sevilla o Madrid. La cicatriz más importante es poder aceptar lo que ha pasado en la vida sin más».

Toda tu producción artística es propia. ¿Costó dar el paso a la autoedición? «Es muy complicado. Si bien hay algunos flecos de la gestión que puedo resolver yo mismo gracias a mi faceta de diseñador gráfico o espacios mayores de libertad para hablar de los temas que de verdad me preocupan, pero al mismo tiempo te ves muy limitado. Cuando, por ejemplo, vas a la Feria del Libro y no cuentas con el apoyo de una editorial, ni siquiera te permiten ofrecer tu libro al mercado. También percibo mucho amiguismo en el ámbito cultural, un entramado de intereses que dificulta el paso a los autores independientes».

«Se nos escucha más que antes»


Aún así, ¿estás satisfecho con la acogida que ha tenido en el último año? «Muchísimo. Estoy muy contento con las reacciones del público. Me alegra ver las salas de los locales en los que actúo llenas de personas a las que no conozco. Por ese lado, creo que los bares están ayudando mucho a los artistas y supliendo la falta de atención por parte de las instituciones responsable. La relación, en realidad, es bastante asimétrica, porque ni siquiera dan facilidades a este tipo de negocios en los que se amplía la oferta cultural. En su lugar, lo confunden todo con el ocio e invierten el presupuesto de cultura en fiestas en lugar de en encuentros culturales de calidad. Creo que esa es la razón principal por la que el panorama musical de Canarias está tan devaluado».

Andrés Suárez, El Kanka, Rozalén, Ismael Serrano… ¿Son buenos tiempos para la canción de autor? «Sí. Al menos, eso es lo que quiero pensar. Es cierto que tiendo a ponerme de lado del optimismo en este tipo de análisis, pero también creo con sinceridad que es un momento en el que están saliendo muchas cosas nuevas de gran calidad y que se están abriendo nuevos espacios para ofertas musicales más alternativas. El Kanka, sin ir más lejos, ha llenado dos veces el Aguere y ha desmentido esa visión del cantautor como una figura tristona, con letras exclusivamente de desamor. En ese sentido, creo que se nos escucha más que antes».

¿Qué otros proyectos tienes en mente? «Ahora estoy bastante centrado en Cicatrices, pero también coordino los encuentros con autores que cada jueves se realizan en el Jóspital de La Laguna. Esta semana, por ejemplo, hemos contado con artistas argentinos que estaban de paso por la Isla, pero también con una banda de Barcelona, un artista gomero… Creo que la variedad es fundamental para la salud musical del Archipiélago. En cuanto a fechas, esta noche estaré en el Equipo PARA con Mel recitando, Aileen López a la guitarra y las ilustraciones de Ana Leval. El 15 de junio estaré en Casa Miranda, en el Puerto de la Cruz, y el 6 de julio, en el Teatro Unión de Tejina».

Aarón Gómez y Kike Pérez presentan en el Paraninfo, ‘El que se ríe conoce’

Cultura / Ocio
Los humoristas Aarón Gómez y Kike Pérez. Foto: PULL

Los humoristas Aarón Gómez y Kike Pérez estarán hoy sábado, 11 de mayo, en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna con su nuevo espectáculo El que se ríe conoce. En esta nueva colaboración, han preparado un espectáculo para aquellos que han seguido al dúo, o a cada uno por separado, pero también para los que se incorporan ahora y quieren ver en directo sus mejores y peores historias, canciones, sketches e improvisaciones. Las entradas están a la venta al precio de 15 euros en la página web del Paraninfo en Tomaticket.

Para Aarón Gómez y Kike Pérez, es una propuesta «donde la puerta del patio no se cierra nunca, a ritmo de pasito de carnaval, un conglomerado que la viejita recomienda, y si lo dice ella, tendrá que ser verdad». El que se ríe conoce llega al recinto lagunero en doble función, a las 19.00 y 21.00 horas, y promete ser una caricatura nostálgica a nuestra idiosincrasia, una celebración de la felicidad con sabor a frutti di mare.

Aarón Gómez y Kike Pérez llevan varios años realizando proyectos a dúo tanto en Canarias como en Península. El tándem ha estrenado ya los espectáculos Contado pierde, Los Premios Machango y 75 aniversario con una gran acogida por parte del público.

Conocido por sus muecas y su capacidad de improvisación, Aarón Gómez lleva más de diez años encima de los escenarios. Actor, publicista, creativo y apasionado de la expresión corporal, el humorista hace gala en muchos de sus vídeos de una defensa de la identidad canaria y, en especial, del habla y expresiones propias de las Islas.

Por su parte, el conejero Kike Pérez también atesora una carrera profesional de más de una década que, en estos últimos tres años, le ha valido tener un hueco dentro del panorama de la comedia canaria. Cómicos de la talla de Manolo Vieira o Ignatius Farray, copresentador del programa de radio La vida moderna. Oh! My LOL, entre otros, han dado buena cuenta del buen hacer del humorista. Su espontaneidad, cercanía y verborrea son las armas principales de este cómico que no duda en desnudar su alma en cualquiera de los proyectos en los que se implica.

El reino del doble juego

Opinión
Telecinco pretende concienciar con su proyecto '12 meses 12 causas' sobre los problemas que existen actualmente en nuestra sociedad. Sin embargo, la pasividad que toman en sus 'realitys' en estas cuestiones hace a mucha gente dudar de ellos. Foto: PULL

Nos quejamos del machismo, sexismo y xenofobia que existe en la actualidad. Somos muchas las personas que reprobamos totalmente este tipo de actitudes y rogamos tener conciencia frente a estos casos. Desde que nacemos aprendemos a ver y a sentir las cosas de una sola manera. Recordemos, por ejemplo, cuando Galileo afirmó que era la Tierra la que giraba alrededor del Sol y no al revés. Lo tomaron por loco. ¿Cómo podía afirmar tal desatino? Pero al final, tenía razón. Cuando pensamos de forma diferente esto es lo que pasa: obtenemos respuestas diferentes, de ahí que nos hayamos animado a ver el mundo de otra manera y hayamos comprendido que actos de este tipo (sexismo, machismo y racismo) responden a épocas prehistóricas y que hoy en día no se deberían producir.

Quiero pensar que cada vez somos más las personas que rechazamos este tipo de actitudes. Debemos velar por una mejor educación que fomente, desde la niñez, el respeto e igualdad que debe existir entre las personas, independientemente de su raza, sexo, etnia o color de piel.

La pasividad de Telecinco deja mucho que desear


Me parece importante recordar todo esto puesto que en los últimos meses ha habido un gran revuelo en redes sociales con respecto al programa de televisión Gran Hermano que se transmite en Telecinco. Los espectadores del programa han denunciado las continuas faltas de respeto que existen entre los concursantes pidiendo, además, la expulsión de varios de ellos por comentarios como «él tiene las rodillas negras y yo blancas», «anda, vete a Perú», «¡qué pena de tu estirpe y de tu raza!», «mamarracho, ¡a los kebabs!», «nunca la tendría como novia, como mucho de follamiga, que para tener sexo sí me gusta», «si yo no tengo novia es porque las mujeres no valéis para nada y solo nos queréis por dinero». Me parece increíble no solo el vocabulario y forma de pensar de muchos de estos exconcursantes (que dejan que desear), sino también la pasividad que mostró el programa ante todas estas situaciones, parece que para ellos es más importante hacer primar el espectáculo a demostrar un poco de cordura y poner fin a todos estos disparates.

Todo esto generó un gran impacto en Internet (y con razón) hasta el punto de que muchos de los espectadores del reality, usuarios de Twitter y personas desligadas del mismo han llegado a denunciar estos comentarios a organizaciones sociales como el Instituto de la Mujer y también a la Policía.

Mediaset debería utilizar su presencia fomentando actitudes positivas


Todo esto me hace cuestionar la credibilidad y compromiso de la cadena, pues recuerdo la campaña solidaria que organizó hace un tiempo atrás y que todavía sigue vigente llamada 12 meses, 12 causas y que ahora parece haber olvidado.

No todo vale. Me cuesta entender la pasividad que tomaron frente a la cantidad de comentarios sexistas, xenófobos y machistas que hubo en el programa.

Los espectadores, y los que no lo somos, quieren que se deje de tapar el sol con un dedo, piden que se tomen medidas frente a estos casos que se dan continuamente en sus concursos de telerealidad. Considero a Telecinco una muy buena cadena que tiene, además, mucho éxito y presencia en nuestro país. Por lo tanto, creo que deberían tener en cuenta esto y aprovechar su gran audiencia para transmitir buenos mensajes y fomentar la igualdad que parece no existir en muchas ocasiones en la Sierra de Guadalix.

Es uno de los canales más sintonizados de nuestro país (por no decir el que más), tiene en su plantilla a miles de profesionales que, estoy segura, repudian todo este tipo de actitudes. Entiendo que se hagan este tipo de programas, y en cierto caso los veo necesarios, pues forman parte del entretenimiento, sin embargo, deberían comenzar a predicar con el ejemplo y no permitir muchas de las cosas que a veces se dan en sus programas.

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