Durante años existió una rivalidad entre compañías del sector de los videojuegos para destacar unas sobre las otras. La forma más eficaz durante años fue usar anuncios que alimentaban la batalla entre empresas, consiguiendo atraer al público de otras marcas y posicionándolos en un bando. Con el tiempo, estas prácticas quedaron en el olvido, pero la guerra de consolas siguió vigente capitaneada por el público más entusiasta e incluso hoy en día se mantiene este debate que, aunque nunca ha sido sano, ahora se ha convertido en un verdadero circo impulsado desde las redes sociales.
Esta situación siempre me ha producido un claro rechazo, ya que soy un defensor de la multiplataforma a la hora de jugar, no creo que sea incompatible disfrutar, por ejemplo, de los juegos en PC y en PS5. Por eso, me cansa ver a dirigentes de ciertas comunidades en línea esparcir odio contra tanta gente que disfruta de lo que le gusta. ¿Qué les ha llevado a hacer algo tan tóxico? Yo solo veo un rencor arbitrario contra una empresa millonaria.
No está mal tener una opinión respecto a una empresa o a un producto, siempre y cuando seas capaz de respetar al resto sin sentirte superior y creyendo tener una verdad absoluta. Esto es más habitual de lo que parece y los casos han aumentado a raíz de ciertos lanzamientos como el de la Nintendo Switch en 2017. La ola de hostilidad contra quienes decidieron adquirir esa consola fue exagerada y sigue siéndolo solo por una cuestión: su potencia. Si bien es verdad que Switch no cuenta con una gran potencia gráfica y técnicamente no estaba a la altura de sus competidoras, no justificaba una campaña de acoso, insultos y odio a las personas que la obtuvieron.
«El youtuber Sasel ataca constantemente a quienes juegan en Playstation»
La presentación de la próxima consola de Nintendo, Switch 2 está a la vuelta de la esquina, el 2 de abril. En este evento se revelarán los juegos de lanzamiento y especificaciones técnicas de este nuevo hardware. Si es bueno irán contra él y contra la gente que lo defienda. Ahora, si es malo, será el detonante que estaban esperando para justificar todo el odio y la toxicidad que han esparcido durante meses antes del anuncio.
Si bien solo me he centrado en el caso de las consolas de Nintendo, este tipo de casos se ha repetido en incontables ocasiones durante el lanzamiento de juegos exclusivos de sistemas como XBOX series X/S o PS5.
Hacer caso omiso a esta masa sería la solución, pero no creo que sea así. Por desgracia seguirán estando presentes mientras existan los videojuegos y a cada nuevo lanzamiento volverán a hacer ruido intentando defender su compañía favorita. Quizá el ejemplo más claro es el del youtuber Sasel, pues ataca constantemente a los «piperos», refiriéndose a quienes juegan en Playstation, con el objetivo de degradar su imagen en un intento mostrar la superioridad de Nintendo y XBOX.
Ojalá entiendan algún día que toda esta batalla no tiene sentido, que el mundo no gira en torno a pensamientos únicos y que nadie tiene la verdad absoluta. No me gustaría ser pesimista, pero siento que, probablemente, no va a pasar nunca. Aún así, tengo esperanzas de que, al menos, una parte de esa gente se vuelva consciente de lo que está provocando.
A quienes persisten en la batalla quiero deciros algo: dejar disfrutar al resto de la pasión por los videojuegos. La consola no importa.