«Intentamos dentro de nuestro pequeño mundo que el deporte fuera un derecho»
Atletas Sin Fronteras es una ONG sin ánimo de lucro que fue constituida en 2017. Con sede en Candelaria trabaja para favorecer la inclusión social de las personas con discapacidad a través del deporte, la cultura y la educación . Juan Jesús Aguiar es uno de los tres fundadores de la entidad y posee un amplio recorrido deportivo personal, logrando ser en 2017 y 2018 campeón del mundo de triatlón paralímpico, en Pontevedra y luego en Dinamarca, y dos veces campeón de España.
«Nuestro nombre es Sin Fronteras, no tenemos filtros, somos una organización muy humana. Intentamos ayudar a cualquier persona en cualquier sitio o situación, si podemos poner un granito de arena para acercarla al deporte, pues esa es nuestra función», afirma Aguiar.
Juan José Aguiar destaca que no dar oportunidades a las personas con discapacidad hace que se pierdan millones de capacidades. Pone el ejemplo de su compañero José Faustino Afonso, cofundador de la ONG, el cual encontró el estímulo de estudiar su carrera de medicina a través del deporte, transformando su vida. «Si no fuera por el deporte, no hubiera sido médico y sus pacientes se lo hubieran perdido», subraya.
«Detrás de una discapacidad hay un millón de capacidades, no las podemos perder, ya es por una cuestión de que es un derecho de la persona no perdérselas y sería triste perdernos ese millón de capacidades, es el médico que te puede salvar mañana, o muchas otras cosas», señala.
«Si Isaac Martín, que va en una silla de ruedas, no hubiera hecho deporte, nos hubiéramos perdido un pedazo de talento, una persona con una capacidad de trabajo increíble», asegura Juan Jesús Aguiar, para quien el deporte le dio a su compañero la energía para estudiar una FP adaptada. Hoy en día es coordinador de proyectos; a través de su conocimiento ayuda a personas con discapacidad.

«Es un reconocimiento institucional muy potente»
Atletas Sin Fronteras obtuvo en mayo el logro de identificarse como Asociación de Interés Público del Gobierno de Canarias, reconocimiento que se otorga a aquellas ONG que, tras solicitarlo, cumplan una serie de requisitos como puedan ser transparencia (pública, de cuentas o de gestión) o buena gobernanza, que se demuestre fehacientemente que los cargos directivos no se lucran de la actividad de la asociación.
«Una cuestión muy importante para que te declaren de interés público, es que lo que tú haces como organización no sea sólo para tus socios. Nosotros no tenemos filtros a la hora de ayudar a otras personas, de acercarnos y de que esta actividad vaya un paso más allá. Y básicamente, cuando hicimos la solicitud de reconocimiento de interés público, en eso es en lo que se fija el gobierno de Canarias», subraya el cofundador de Atletas sin Fronteras.
Además, también menciona que esta declaración les servirá para su cartelería y su imagen institucional tanto en redes sociales como en la página web, «no podemos estar sino que orgullosos, agradecidos y sentirnos satisfechos por que se nos reconozca con esta palabra».
«Los objetivos lo determinan las personas, sus capacidades y sus talentos»
«Cuando fundamos esta asociación decidimos que por el camino queríamos disfrutar y pasárnoslo bien, lo nuestro no era la lucha en las barricadas como hacen muy bien muchísimas ONG, porque es justo que haya recursos y accesibilidad para todas las personas, pero decimos que veníamos aquí a disfrutar del camino, a pasarlo bien y por una cuestión de enfoque, de positivismo», asevera Aguiar.
Por su parte, asegura que este es el motivo por el cual siguen con la ilusión y las energías intactas, porque intentan hacer un mundo más accesible para las personas. Explica que ellos ni niegan ni van en contra de los sueños de las personas que llegan a su asociación. Si alguien llega con un objetivo, ellos intentar facilitarles el camino.
«Si en un espacio falta un bordillo para que un compañero pase, muy mal, si hay que levantarlo, lo levantamos entre todos. Pero en vez de ir a reivindicar que haga un bordillo, pues vamos a intentar darle una idea, un recurso a sensibilizar y a educar a la persona. Ser los partícipes del cambio y decir, pues vamos a ver si le proponemos al hombre ese poner una tabla», apunta Juan José Aguiar como ejemplo de la identidad y manera de actuar de la asociación.
«Te quedas con los proyectos que nacen del corazón, de la voluntad y la vocación inequívoca de querer ayudar»
Aguiar destaca que la Asociación está creciendo, que siguen siendo una pequeña organización, pero que ya cuentan con empleados y que están entrando en una nueva fase. Es por ello que insiste en que no pretenden «ofrecer servicios para que las personas con discapacidad vengan y pasen un rato, sino que a las personas que están aquí, con nosotros, les guste». Afirma que insisten en mantener la esencia original, la voluntad de querer ayudar.
«Queremos que esto se haga con el amor que le pusimos los que lo fundamos y, como ha funcionado estos años, una verdad transformadora. Gente a la que le guste trabajar en la justicia social, en la igualdad de oportunidades y que, obviamente, es valor, reconocimiento y hay que remunerar el trabajo de una forma justa. Nuestro reto ahora pasa por ahí», concluye Juan José Aguiar.









