Soraya Lasir Dión, de 20 años, forma parte del grupo de participantes que aspiran a la corona de Miss Tenerife 2026. Un certamen que se celebrará el 13 de junio en la Plaza de Los Hinojeros de Granadilla de Abona. Natural de este municipio, inició su trayectoria en el mundo de los certámenes de belleza a través de las fiestas locales, una experiencia que le permitió crecer tanto de forma personal, como en el ámbito profesional y reforzar su confianza y seguridad. Tras proclamarse reina de Granadilla de Abona en su primera participación, afronta ahora este nuevo desafío con mayor preparación, ilusión y la firme intención de representar los valores que la han acompañado durante su evolución.
Los primeros pasos en este mundo llegaron a través de las fiestas de Granadilla de Abona. ¿Qué evolución ha supuesto aquella experiencia hasta la actualidad? «Comencé mi trayectoria en las fiestas de mi municipio con mucha ilusión y curiosidad, viendo esta experiencia como una oportunidad para salir de mi zona de confort y ponerme a prueba. Desde entonces, he experimentado un importante crecimiento tanto a nivel personal como profesional. Durante este tiempo he tenido la oportunidad de conocer a personas que me han enriquecido en distintos ámbitos, además de abrirme a nuevas experiencias y comenzar a crear mi propio camino dentro de este mundo. Ahora me siento más segura, preparada y con una visión mucho más definida sobre mis objetivos y sobre lo que quiero aportar a través de esta experiencia».
Dentro de este proceso de preparación, ¿Cuál ha sido el desafío más importante hasta el momento? «El mayor reto ha sido aprender a gestionar la presión y todo lo que implica desenvolverse en un entorno tan expuesto. A veces, no es fácil mantener la seguridad en una misma cuando existen tantas expectativas, tanto externas como propias. Sin embargo, he aprendido a confiar más en mi proceso, a no compararme y a centrarme en mi propio camino. También, ha supuesto un desafío compaginar esta preparación con mi vida personal, aunque eso me ha ayudado a crecer en disciplina, madurez y constancia».
La preparación para un certamen como Miss Tenerife exige dedicación y constancia. ¿Cómo se ha desarrollado este trabajo durante los últimos meses? «Durante estos meses he llevado a cabo una preparación firme y completa, trabajando en especial la oratoria y la pasarela. Ha sido un proceso intenso en el que he dedicado mucho tiempo a aprender a expresarme con más seguridad, naturalidad y presencia. En la parte de pasarela he trabajado desde principios de año junto a Daniel Linares, quien me ha ayudado a mejorar aspectos como la postura, la proyección corporal y la expresión no verbal, elementos fundamentales para transmitir seguridad sobre el escenario. Todo ello lo he complementado con la preparación en oratoria junto a Hugo de Almeida. Como él suele decir, «no es hablar bien, es saber comunicar», una idea que me ha marcado en especial porque me ha ayudado a comprender que no solo importa lo que dices, sino también la forma en que lo transmites».
«Estoy en una fase de aprendizaje para poder aportar de forma real y respetuosa»
El proyecto social constituye uno de los pilares fundamentales del certamen. ¿Cómo se está desarrollando el trabajo previo en esta iniciativa? «He comenzado a trabajar en él con mucha ilusión y responsabilidad, ya que considero que es una de las partes más significativas del certamen. Mi proyecto está enfocado en el cáncer, un tema que es muy importante, requiere visibilidad y sensibilidad. Ahora mismo me encuentro en una fase de preparación y aprendizaje, intentando formarme y entender cómo puedo aportar de la manera más real y respetuosa posible. Lo estoy viviendo de una forma muy personal, con mucha implicación y con el deseo de generar un impacto positivo».
«Belleza con un propósito significa utilizar esta plataforma para generar un impacto real y aportar valor a la sociedad»
El certamen se define con el lema Belleza con un propósito, ¿qué representa este concepto y de qué manera lo esta aplicando en su experiencia como candidata? «Para mí, Belleza con un propósito no es solo un lema, sino la esencia de lo que representa el certamen. Es una plataforma que nos da voz para ir más allá de lo físico y poder generar un impacto real en la sociedad. Me siento muy agradecida de formar parte de algo que no se centra solo en la imagen, sino también en el mensaje que podemos transmitir las mujeres. En mi experiencia como candidata, lo estoy aplicando desde un lugar muy personal, trabajando en un proyecto que tiene un significado especial para mí y que está enfocado en aportar valor y apoyo a quienes lo necesitan, siempre desde el respeto y la empatía».
En los días previos al certamen, el apoyo familiar suele ser fundamental. ¿Qué le transmite su madre en estos momentos? «Mi madre me transmite, sobre todo, calma y confianza. Siempre me recuerda la importancia de disfrutar del proceso, de ser yo misma y de no perder de vista las razones que me han llevado hasta aquí. Además, me apoya mucho a nivel emocional, me da seguridad y me ayuda a gestionar los nervios propios de estos momentos. Su respaldo está siendo esencial durante toda esta experiencia».










