Hace poco más de dos años, cuando tuve que realizar la matrícula en la Universidad, le pedí consejos a mi familia, a mis amistades, en general, a mis seres queridos, pues en ocasiones me planteé si estudiar o no el Grado en Periodismo, ya que muchas veces tuve que oír comentarios negativos sobre los estudios, tales como: «Quienes son profesionales del ámbito comunicativo no cobran nada», «Esta es una ocupación llena de bulos y mentiras», «La actividad está mal pagada» y así cientos de frases que me desmotivaron.
A pesar de recibir diariamente comentarios negativos hacia la profesión que iba a realizar, nada de esto impidió que me matriculara en lo que es hoy la formación universitaria de mis ilusiones, pues tenía bastante claro que debía perseguir mis metas para alcanzar los objetivos que me había propuesto en Bachillerato. Además, tuve la oportunidad de contar con un círculo social que me apoyó en todo momento y me brindó, y me brinda, la oportunidad de estudiar el grado que me apasiona.
En mi caso, tuve suerte bueno, llamemos suerte a poder llevar a cabo tus aspiraciones, pues con los tiempos que corren, marcados por la inmediatez, las nuevas tecnologías y el auge de la inteligencia artificial, el sector no está visto con muy buenos ojos y muchas familias impiden que quienes quieren dedicarse al mundo del ámbito mediático lo hagan, algo que considero una pena.
«Un Grado que te enseña de verdad»
Cuando entré en el Grado pensaba que todo era dedicarse a grabar vídeos y entrevistas a la ciudadanía, pero con el paso del tiempo me he dado cuenta de que esto no es así, sino que es mucho más que grabar piezas audiovisuales. En los primeros meses de formación, me imaginé presentando el telediario, sentado en una silla y leyendo un teleprónter. Ahora he descubierto todo aquello que quiero realizar y también lo que no me gustaría que sucediera en mi vida laboral.
Con el paso del tiempo he descubierto que el ámbito informativo es mucho más que contar chismes y meterse en la vida del resto. He sabido que esta ocupación nos enseña muchas otras cosas: aprendes a crear, a desenvolverte, a trabajar en equipo, a gestionar tus emociones, a hablar en público. En definitiva, pierdes la vergüenza y creces como persona. Asimismo, te permite ejercer información rigurosa, con prácticas de radio, tele e incluso de prensa, pues este es un soporte en el que podemos escribir, equivocarnos, empezar de nuevo y generar contenido real que te permite ser un gran especialista.
En definitiva, el ámbito informativo es mucho más de todo lo que nos han ido inculcando durante el tiempo, mucho más de lo que vemos en la televisión y, sobre todo, mucho más que las injurias y las calumnias que vemos a diario en diversos canales informativos. El ámbito comunicativo es bonito, es interesante y te proporciona grandes amistades durante el grado e incluso para siempre.
No tengo ni idea de qué me pasará en los dos años que me quedan, pero sé que ahora mismo la estoy disfrutando. Con este artículo quiero invitarte a reflexionar y a que, si estás pensando optar por el ámbito informativo, lo hagas, porque hasta que no estés dentro no sabrás lo maravilloso que es el periodismo.










