El Teatro Cine Realejos se convirtió el pasado lunes, 13 de abril, en un hogar donde las mujeres eran las protagonistas. Esta iniciativa fue impulsada por la Concejalía de Igualdad y Diversidad del Ayuntamiento de Los Realejos, dirigida por la Concejala de Igualdad, Macarena Hernández González. Este espectáculo, el cual tenía previsto celebrarse aproximadamente el 8 de marzo por el día de la mujer, tuvo que ser aplazado por la borrasca Therese. Su principal objetivo fue dar reconocimiento a todas las mujeres artísticas del municipio, desde las niñas hasta las mujeres adultas.
El espectáculo comenzó con una actuación de la escuela de danza Pointe, donde algunas niñas pusieron en escena el ballet clásico. Esta escuela tiene como objetivo fomentar la cultura de la danza mientras promueve valores como la disciplina, la constancia y el amor por el baile. Seguidamente, se hizo referencia a Estrella González Torres, una artesana textil de la vestimenta tradicional canaria, que no pudo acudir al evento, pero cuyas obras decoraban el teatro.

La actuación de la periodista y escritora Elena Hernández Yanes no pudo faltar. Elena es autora de los libros Tu historia es medicina y Las coordenadas de mi piel, ambos centrados en poesía y microrrelatos. Esa noche recitó algunos de sus poemas más íntimos, dando el reconocimiento que merece a las mujeres de su vida. A su vez, en el teatro se pudieron escuchar los recitales de Graciliana Montelongo Amador, una autora muy vinculada al arte tanto de La Laguna como de Los Realejos, y también los de Arantzazú Luis González, la cual ha publicado distintos poemas y relatos en periódicos y revistas de ámbito insular y nacional. Ese día, compartió su obra La historia de mi vida: Un discurso necesario, en la cual habló de su madre y abuelas, lo que conmovió al público por completo.

Además, el público contó con la suerte de poder ver en el escenario a las flautistas Irene Mai Hernández Placencia, que pertenece a la sociedad musical de la filarmónica de Los Realejos, y a Paola García García, de la agrupación musical Cruz Santa. Ambas tocan la flauta travesera y compaginan sus estudios universitarios con su amor por la música. Entre ellas compartieron una pieza musical única, en la que sin duda demostraron su talento.

Por otro lado las cantantes no pudieron faltar. Vimos en escena a la asociación cultural Maday, que en lengua guanche significa ‘amor profundo’, lo que refleja a la perfección a este grupo vocal. A través de su música, el grupo lanza un mensaje de empoderamiento femenino, promoviendo la igualdad y dando visibilidad a realidades como el maltrato y la inseguridad.
Además, hubo dos solos que captaron la atención del público por completo, el de María José Toste, una artista que ha participado también como solista en el himno de Nuestra Señora del Carmen, junto a Tigaray, y el de Maite Quintero Alonso, una mujer que dio sus primeros pasos en la música con tan solo siete años y que a lo largo del tiempo, ha estado vinculada al folclore como componente y colaboradora en diferentes agrupaciones destacadas de la isla, como la A.C. Tajaraste de Santa Cruz y las agrupaciones realejeras Acorán y Chiguet, de las que es actualmente componente.
El duo de Montse Pérez y Lola Hernández fue algo inesperado, pero que se robó el corazón de todos. Estas artistas unieron sus voces en un proyecto donde la emoción, la tradición y la sensibilidad artística se dan la mano. Ambas representan el alma de la música de raíz canaria, destacando por su capacidad de transmitir y conectar profundamente con su audiencia. Su versatilidad y entrega les han permitido explorar distintos matices del folclore, siempre desde el respeto y el amor por sus raíces. «Poder estar está noche como mujer realejera reconocida es uno de esos momentos que quedarán en mi mente para siempre», afirmó Montse Pérez.

Durante todo el evento, la pintora Carmen Milagros Hernández Bencomo, también profesora de Secundaria y Bachillerato en el Colegio Pureza de María, estuvo pintando un cuadro que nos mostró al final. Una obra donde se dejó llevar por sus gustos, inspiraciones y pensamientos del momento. Finalmente, explicó que se había decidido a pintar una mujer junto a un drago, el mismo drago emblemático que se cayó en el municipio el pasado 5 de marzo, muy especial para todos los realejeros.

Para finalizar, el acto acabó como empezó, con el baile, pero esta vez con la actuación de La Escuela de Danza Funcanorte, la cual ofrece una variada propuesta formativa con diferentes estilos de danza. Tanto el público como las propias artistas que participaron en el evento pudieron reconocer y admirar el arte y el talento en todos los ámbitos artísticos de las voces femeninas del pueblo. «Qué ellas se sintieran protagonistas es lo que queríamos desde la Concejalía, que desde el primer minuto hasta el último ellas fueran organizadoras y referentes», declaró la Concejala Macarena Hernández orgullosa de su proyecto.










