Luis Suárez, músico y percusionista, cuenta con una trayectoria consolidada en la versatilidad de estilos y formatos. El tinerfeño se ha formado de manera autodidacta y especializado en percusión clásica y afrocubana, entre otras. Además, su evolución técnica le ha permitido navegar por disciplinas tan diversas como grupos de jazz o bandas de rocanrol. Tras años de experiencia en bandas, Suárez emprende ahora su etapa más personal bajo el nombre artístico Knob Solo. En su próximo disco, él mismo será compositor, intérprete y productor.
Considerando el ambiente musical en el que creció, ¿cómo fue el proceso hasta darse cuenta de que lo suyo era la batería? «En mi entorno familiar no tuve referentes musicales y la única información que tenía era a través de la radio y la televisión. En la adolescencia, un grupo de clase ensayaba con una banda de punk en los descansos. Yo siempre cogía el bajo o la batería. Esos momentos se hicieron cada vez más frecuentes y, con el tiempo, acabé comprándome un instrumento».
En sus inicios con la percusión, ¿fue aprendiendo de manera autodidacta? «Sí, lo hice por mi propia cuenta. Utilizaba equipos como el yembé, el bongo o las congas. Más adelante, he ido estudiando percusión clásica, afrocubana, brasileña, e incluso flamenco. Estas formaciones me han hecho vivir diferentes etapas musicales y la batería acabó llegando por dicha evolución».
«Le doy prioridad a la motivación y a la constancia»
Teniendo en cuenta su trayectoria, ¿qué es lo más fundamental que ha aprendido o perfeccionado en estos últimos años? «Creo que siempre estaré aprendiendo. Los aspectos a los que les doy prioridad, por encima de la técnica o de las producciones, son la motivación y la constancia. Seguir disfrutando cada rato después de tantos años en el oficio es lo más importante».
¿Por qué eligió Knob Solo como nombre artístico? « ‘Knob’, en español significa perilla. Se trata de un componente común en los aparatos e instrumentos electrónicos. Por otro lado, quise añadir ‘Solo’ porque en este proyecto soy el único que compone, produce y toca toda la música».
La mayor parte de su carrera ha sido en grupo. Sin embargo, ¿por qué ha decidido emprender ahora en solitario? «Llevo muchos años aprendiendo y tocando con mucha gente en formatos muy diversos como orquestas, tríos de jazz y bandas de rocanrol. Nunca he tocado solo y creo que siempre he tenido cierta envidia de artistas en solitario o pianistas de jazz o clásico, quienes son capaces de hacer música sin necesidad de más componentes. Así que lo vi como un reto».
«Creo que es necesario aportar más amor al mundo»
¿Cuánto tiempo lleva trabajando en este «reto»? «Hace años que empecé con la electrónica y he ido probando en este tiempo diferentes sets. Concretamente, comencé a darle vueltas a la idea de este disco y este formato hace un año y medio. Para ello, utilizo una batería, un sample y dos sintetizadores».
¿Qué le inspiró a trabajar en este nuevo disco y qué sensaciones busca provocar en el público? «En estos tiempos complicados, creo que es necesario aportar más amor al mundo, algo que nos aleje de tantos conflictos. La música no solo es mi profesión, también es mi mejor terapia. Si además le puedo alegrar el día a alguien con mis temas, eso ya es suficiente».
¿Algún adelanto de su próximo disco? «La idea es empezar a grabarlo a final de este año. Con respecto al título, no lo tengo claro. Por otro lado, la sonoridad de los temas tienen mucha influencia hip hop y del jazz por los samples que estoy utilizando. También predominará la música ambiental, por algunas texturas y pasajes. Últimamente estoy escuchando a J Dilla, Pete Rock y mucha música soul de los sesenta y setenta. Así que, mis temas tendrán bastante influencia de esa parte».










