Este viernes 27 de febrero la desarrolladora japonesa Capcom lanzará a nivel mundial Resident Evil Requiem, la esperada nueva entrega de su exitosa franquicia de supervivencia y terror. El título aterriza directamente en las plataformas de actual generación, estando disponible para PlayStation 5, Xbox Series X/S, Nintendo Switch 2 y PC. El público podrá adquirir las ediciones físicas y digitales a un precio recomendado que parte de los 69,99 euros para ordenador y 79,99 euros en el caso de las consolas, marcando el inicio de un nuevo capítulo argumental en la saga.
Dentro de la comunidad de la franquicia las expectativas se centran en gran medida en el regreso de Leon Kennedy como protagonista principal. Su alianza con Grace Ashcroft ha generado multitud de debates en foros y redes sociales sobre cómo se desarrollará la dinámica entre ambas figuras. El público confía en que esta relación aporte una nueva capa de profundidad narrativa, equilibrando la experiencia de un perfil veterano con la perspectiva de una incorporación inédita a este universo.
Otro de los grandes focos de interés entre la base de fans gira en torno al equilibrio de las mecánicas del juego. Tras las entregas más recientes, existe una fuerte demanda por un retorno más marcado hacia la supervivencia pura, dejando en un segundo plano la acción directa. Los aspectos más esperados junto con el lanzamiento de este son la vuelta de la escasez de recursos, la gestión estricta del inventario y la presencia de rompecabezas clásicos, y que sean facetas protagonistas dentro de la experiencia.
El cambio de escenario hacia una comunidad aislada también ha despertado una enorme expectación. La audiencia suele valorar positivamente los entornos opresivos, por lo que este nuevo mapa se analiza con lupa desde su anuncio, se espera que esta ubicación logre transmitir esa sensación de claustrofobia y aislamiento constante que hizo conocidos a los primeros títulos, evitando áreas demasiado abiertas que puedan diluir la tensión.

En el plano técnico Capcom saca partido a la versión más reciente del motor gráfico desarrollado por la propia compañía. Esta herramienta permite alcanzar un grado de fotorrealismo superior, destacando especialmente en el tratamiento de la iluminación y en el nivel de detalle de las texturas. A esto se le suma un diseño de audio posicional capaz de anticipar peligros ocultos y de amplificar la sensación de vulnerabilidad al explorar los rincones más oscuros del mapa.
Esta novena entrega representa un punto de inflexión decisivo para el futuro de la marca. Al combinar las raíces clásicas del survival horror con mecánicas nuevas, la producción busca establecer un nuevo estándar dentro de la industria del entretenimiento digital. A escasas horas de su salida oficial la atención se centra en descubrir cómo este ambicioso proyecto logrará redefinir los límites del terror interactivo para la actual generación de consolas.










