El historiador apuesta por una Canarias consciente. Foto: E. Reina

«La única forma de tener un futuro digno es conociéndonos a nosotros mismos»

Sociedad

 

Enrique Reina es historiador, divulgador y creador de contenido propio de Gran Canaria. Con más de cincuenta y tres mil seguidores en sus redes sociales, se centra en la divulgación de la historia e identidad de Canarias. Ha conseguido trasladar la importancia de la memoria histórica del archipiélago a todos los públicos. Al analizar episodios históricos desde una perspectiva crítica y reflexionar sobre la memoria colectiva y la conservación del patrimonio cultural, su labor lo ha consolidado como una de las voces más reconocidas en el ámbito digital. 

No recuerda cuándo empezó su interés por la historia de Canarias, ya que para él «no estuvo como la historia de Canarias, estuvo como la historia, siendo de Canarias». Explica que no la distinguía como algo externo, sino que era la historia que formaba parte de su vida cotidiana, las vivencias que escuchaba en casa y en su entorno.  Desde entonces, afirma que siempre le ha gustado oír, analizar críticamente y transmitir esos conocimientos. 

«La historia es una herramienta de transformación social»


Aunque esa pasión estuvo presente desde pequeño, explica que durante sus estudios universitarios no tenía claro lo que haría en el futuro pero que sí sabía que «la historia puede ser una herramienta de transformación social o, por el contrario, un mecanismo para mantener el status quo»

En julio de 2020, tras el confinamiento y con el boom de las redes sociales como Tik Tok e Instagram, Reina comenzó a crear contenido. En un momento en el que la economía isleña se paralizó, observó cómo las redes seguían reproduciendo el discurso tradicional de que Canarias es solo un paraíso para el visitante, sin espacio para la autocrítica. 

Inspirándose en creadores de otros espacios insulares colonizados y turistificados como Hawaii o Puerto Rico, el joven historiador decidió usar los conocimientos de su carrera y su máster en investigación para «incidir positivamente en el archipiélago a través de un discurso crítico y autocentrado». 

«¿Quién no va a prestar atención cuando se está conociendo a sí mismo?»


Para Reina, el gran interés que generan sus vídeos en el público radica en que no es la historia de otra cosa, algo ajeno a los habitantes, sino su propia historia. Defiende que es imposible pensar en el ser humano como individual, asegura que «somos un constructo de muchas cosas del pasado y estamos condenados a seguir transmitiendo lo que a nosotros nos transmitieron». 

La historia contada de forma cercana atrapa en este caso porque la sociedad es Canarias, no es que Canarias sea suya. Al final, todo se reduce a un proceso de identidad en el que, como él mismo se pregunta, «¿quién no va a prestar atención cuando se está conociendo a sí mismo?».

Trasladar esta información a formatos tan cortos y dinámicos como los reels, que duran entre uno y dos minutos, es un trabajo complejo y supone un reto de síntesis. Reconoce que el mismo formato te obliga muchas veces a ser un poco «injusto» con la información y a «mutilar la historia» para seleccionar los aspectos claves. Todo esto asumiendo el riesgo de la desinformación y la descontextualización, aclarando que la historia siempre es más compleja. 

Al consultarle por el desconocimiento general que presenta la mayoría de la población sobre episodios históricos, el divulgador confiesa que no le sorprende el olvido generalizado, al que define como un «síntoma natural» de las dinámicas políticas y sociales de censura que se han vivido durante siglos, sobre todo en Canarias. 

Como ejemplo de este borrado institucional cita la figura de Secundino Delgado Rodríguez, un líder histórico cuya memoria y biografías fueron perseguidas y censuradas incluso tras el final de la dictadura: «Cómo va a haber un recuerdo si aquí se ha optado por censurar y eliminar historias que tienen implicaciones políticas y sociales».

Su labor en redes sociales visibiliza la historia olvidada de Canarias. Foto: E. Reina

«Son riesgos que hay que asumir y hacerse cargo de ellos, si uno comete un error siempre se puede rectificar»


Frente a este panorama, considera que las redes sociales se están convirtiendo en una herramienta educativa más poderosa que los medios tradicionales: «Los medios tradicionales se están adaptando a las redes sociales y no al revés». Además, resalta sus riesgos como descontextualizar y simplificar, pero señala que siempre hay espacio para la rectificación.  

En su opinión, los creadores de contenido tienen un papel crucial para derribar el frágil y baldío imaginario impuesto sobre el archipiélago, basado únicamente en el sol, la playa y la aprobación externa. «Tenemos un altavoz grandísimo y la posibilidad de construir esa Canarias futura» afirma.

Esta labor no se queda sólo en la teoría, sino que se convierte en un instrumento clave para la conservación del patrimonio. El divulgador explica que «cualquier persona canaria que cree contenido, se centre en el patrimonio o no, ya está participando en la preservación de un patrimonio cultural como es nuestro habla».

«La única forma de tener un futuro digno es conociéndonos a nosotros mismos»


A nivel personal, afirma que el mayor orgullo de su trabajo se traduce en el cariño de la gente que lo para por la calle, o en gestos como el de una estudiante de secundaria que decidió incluir su labor en un proyecto escolar sobre Canarias: «El pensar que una alumna al tener que hacer un trabajo de Canarias haya pensado en mí, no solo me emociona, sino que me enorgullece y hace que todo haya merecido la pena». 

Si tuviera que resumir la misión detrás de todo su contenido, Enrique Reina no titubea al decirlo: «El autoconocimiento como elemento dignificador». Hace comparación entre la persona que no se conoce a sí misma y el pueblo: «Si no conocemos nuestra historia estamos condenados a no ser felices». Para él, la memoria histórica es el único escudo que tienen los jóvenes y el pueblo canario para no ser engañados y construir un futuro digno en su propia tierra. 

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