El curso contó con una parte práctica centrada en la búsqueda de los gastrópodos. Foto: S. Carballo.

La ciudadanía, herramienta para el estudio de las especies en peligro

Medioambiente

El programa Bioterr ofreció el pasado viernes, 1 de marzo, un seguimiento de caracoles terrestres o chuchangas de Tenerife, especie críticamente amenazada. La actividad estuvo dirigida al estudio de los potenciales efectos del cambio climático en los grupos endémicos canarios, y la propuesta buscó aprovechar el interés ciudadano para la recopilación de datos sobre especies amenazadas. El primer día, la profesora y paleontóloga de la Universidad de La Laguna Carolina Castillo realizó en el Pabellón Insular Santiago Martín la formación teórica inicial sobre los gasterópodos terrestres o chuchangas. «Esta especie proporciona servicios ecosistémicos sobre todo a nivel del suelo, sus conchas son reservas de carbonato cálcico esencial para la salubridad del suelo», señaló.

Castillo explicó el proyecto Caracterización de especies críticamente amenazadas según la lista roja de la IUCN: «La idea es conocer algo de su biología y a partir de ahí conocer el estatus de estas poblaciones».

A la formación asistieron representantes de asociaciones medioambientales, personal investigador, profesorado de la Universidad y Secundaria, estudiantes de la ULL y naturalistas.

La educadora de Loro Parque Fundación, Raquel Afonso, afirmó que la aplicación inaturalist permite hacer un registro de una especie a través de una simple foto e identificarla gracias a una gran comunidad de personas. «Esta herramienta se sirve de la IA para reconocer la especie fotografiada al tiempo que especialistas verifican las predicciones», explicó. Asimismo, la profesional también sentenció que esto aumenta la fiabilidad de estos datos que sirven como materia de estudio. «Con el objeto de evitar popularizar zonas con especies amenazadas, el sistema restringe la localización exacta para el personal investigador certificado», declaró.

«La IA reconoce la especie fotografiada al tiempo que especialistas verifican las predicciones»


La exploración práctica del segundo día tuvo lugar en Samarines, Candelaria. Sin embargo, el grupo no pudo recoger muestras vivas «por el calor y la escasa lluvia de los últimos meses», comentó el biólogo y cofundador de Paleoeduca, Mario Navarro.

Al finalizar la jornada, se anunció la creación de grupos de difusión para futuras prácticas para que personal investigador, naturalistas por vía libre y estudiantes puedan participar en este proyecto de ciencia ciudadana «también dirigida al ámbito educativo en colegios», apuntó Javier Almunia, director de Loro Parque Fundación.

Lo último sobre Medioambiente

Ir a Top