El famoso simulador de carreras iRacing siempre ha estado en el centro de la conversación dentro de la comunidad del simracing a nivel mundial, ya sea para bien o para mal. Esto se debe a sus altos costes para poder jugar online, puesto que su desarrolladora, iRacing Studio, considera que sus tarifas están acordes con la experiencia que aporta la plataforma (físicas, vehículos disponibles, circuitos, etc.). Por ello, siempre ha habido mucha polémica en torno a este título, pero ¿realmente vale la pena pagar semejante dineral para competir contra las mejores figuras del simracing a nivel mundial?
El mayor obstáculo que afecta a la comunidad de usuarios son las compras individuales por cada coche o circuito. En iRacing se empieza con una suscripción bastante económica (en comparación con otros títulos actuales) que incluye unos treinta coches y un buen número de circuitos. Sin embargo, las dificultades aparecen cada vez que se quiere adquirir nuevo contenido. Estos elementos tienen precios elevados para poder acceder a su uso: cada vehículo cuesta entre 11 y 12 euros, mientras que los circuitos alcanzan un valor más alto, llegando a costar hasta 15 euros por cada trazado.
Aunque los precios de este juego sean muy elevados por cada compra, al competir de forma online se llega a valorar y a pensar que la inversión vale la pena. Este simulador de carreras cuenta con las mejores sensaciones y físicas de todo el sector. Figuras del automovilismo como Max Verstappen, Gabriel Bortoleto o George Russell usan este simulador para entrenar de cara a sus campeonatos en la vida real, ya sea en la Fórmula 1, Endurance o Gran Turismo. Gracias a ello, cualquier persona tiene la posibilidad de jugar y competir de forma virtual contra la élite del automovilismo mundial, ya sea de forma amistosa o competitiva.
«Es con mucha diferencia el mejor simulador de carreras del mercado»
Para poder ganar en la vida real, a veces hay que entrenar desde casa. Así lo ha reflejado Max Verstappen, tetracampeón del mundo de Fórmula 1, quien ha declarado en muchas ocasiones su gran pasión por los títulos de simulación, especialmente por iRacing. El propio piloto neerlandés ha dejado claro que sus trazadas y su estilo de conducción han mejorado gracias a la gran cantidad de horas que dedica a este simulador. Esto le ha ayudado a convertirse en una de las figuras más destacadas de la historia del automovilismo, llegando a competir (además de en la Fórmula 1) en las 24 Horas de Nürburgring.
Muchas personas del simracing se dan a conocer gracias a esta plataforma e, incluso, abundan los casos de quienes han tenido la oportunidad de dar el salto a las carreras reales gracias a su competitividad en el simulador. Este es el caso de Chris Lulham, una joven promesa británica que nunca antes se había subido a un coche de carreras de ese estilo. Gracias a Max Verstappen, al Team Redline y a sus grandes actuaciones dentro de iRacing, Lulham (de 21 años de edad) pudo disfrutar de la experiencia de pilotar codo con codo con Verstappen en el circuito de Nürburgring, donde ambos lograron la victoria en el «Infierno Verde» gracias a su preparación previa en el simulador.
En resumen, todo gran coste tiene su recompensa, y este es el caso de iRacing. A una parte de la comunidad le parece bien que tenga esos precios tan altos (para que únicamente los pague quien de verdad quiere competir de forma seria), pero a muchas otras personas les perjudica al no poder permitirse el contenido que desean. Lo que no es discutible es que es el mejor simulador de carreras del mercado, por lo que sus elevados precios quedan, una vez más, justificados. Además, también queda clara la gran cantidad de talentos del pilotaje que ha ayudado a formar este simulador, como Chris Lulham y muchos otros perfiles, demostrando que siempre hay un precio que pagar para poder competir contra la élite.










