El debate contó con la presencia de la periodista Elena Falcón y del político José Segura. Foto: L. Rguez.

«Debemos ver la migración con buenos ojos»

Solidaridad

Judith Kalima, integrante de la Fundación Canaria El Buen Samaritano (FBS), afirmó el pasado viernes, 22 de abril, en el Centro de Arte la Recova de la Capital tinerfeña que «debemos ver la migración con buenos ojos». En este primer encuentro, se presentó el proyecto Hotel Escuela Hogar Baobab un lugar de acogida para jóvenes mayores de edad en Kayar donde se desarrollarán habilidades y competencias para ayudarles a no tener que abandonar su país. El acto, enmarcado en las jornadas África, la juventud como solución que organiza la Entidad, también contó con una mesa redonda, moderada por la periodista Elena Falcón, en la que participaron José Segura, director general de Casa África, André Senghor y Bougouma Ngon, integrantes de la FBS.

Durante este primer acto se proyectó un vídeo que mostró la historia del organismo en Añaza con las intervenciones de varias personas voluntarias que han formado una comisión para ayudar a materializar la idea, así como de integrantes de la organización. «Si en algunos años vemos dos o tres proyectos más como este en Senegal, no tendremos que ver a jóvenes migrando», señaló Bougouma Ngon, estudiante en la Entidad. Además, Carlos Pedrós, el actor y miembro de Abubukaka que ayudó a preparar la obra teatral Somos africanossostuvo en dicha pieza audiovisual que «estas acciones son las que debería tomar Europa y no levantar vallas con pinchos y seguridad».

Como el principal motivo de este encuentro fue visibilizar esta idea que se empezó a tejer hace un año, a continuación, los dos responsables de la iniciativa, José Hernández, sacerdote y presidente de la Fundación El Buen Samaritano, y Jorge Duque, arquitecto especialista en cooperación y desarrollo, explicaron la iniciativa solidaria que ya ha comenzado sus preparativos en Senegal.

La estigmatización en torno a las personas migrantes es otro tema que preocupa. Así lo denunció José Hernández: «No vienen a perder el tiempo, traen valores consigo que nos sirven de enseñanza, como es la gran implicación con su trabajo». Además, resalta el deber y la obligación que les supone el lanzarse al mar para que sus seres queridos tengan una vida mejor.

«Este drama humano, que a veces está de moda y después se silencia, sigue estando entre nosotros»


Como comentó el sacerdote, la Fundación, que en enero de 2020 empezó a acoger inmigrantes sin asilo en Tenerife, ha acompañado a alrededor de 300 personas africanas que «solo querían cruzar hasta la Península o Europa». Sin embargo, señaló que otras no querían marcharse porque querían sentirse pertenecientes a un lugar.

Así nace el proyecto Nolaba que actualmente acompaña a 33 jóvenes en cinco hogares, a quienes la entidad pretende brindar una nueva oportunidad porque «este drama humano que, como tantos otros, a veces están de moda, después se silencian y vuelven a pasar de moda, sigue estando entre nosotros», manifiestó Hernández de manera tajante.

«Esto es solo un ejemplo de cómo muchas cosas pequeñas van cambiando y van cambiándonos», añadió el sacerdote, quien espera que con la construcción del hotel escuela ya no necesiten jugarse la vida, porque «tenemos la suerte de contar con aquellos que han podido decir que han llegado, pero otros no han podido hacerlo».

Durante su intervención, Jorge Duque explicó que el diseño del edificio será el resultado de la combinación de materiales locales y de la eficiencia energética. Este fomentará, a su vez, el turismo sostenible. «Es una forma de buscar una solución a un problema real con una respuesta clara», agregó.

El proyecto está fabricando los ladrillos para comenzar la construcción en Kayar. Foto: J. Duque

En la segunda parte se celebró una mesa redonda en la que el director general de la Casa África, José Segura, recalcó la extrema gravedad del fenómeno migratorio y denunció la falta de solidaridad de los organismos internacionales con el continente. Asimismo, señaló que para 2050 se prevé que «una de cada cuatro personas en el mundo sea africana», y que por ello, «no podemos quedarnos de brazos cruzados y seguir cambiando de canal cuando vemos alguna noticia sobre inmigración».

«Debemos ver la migración con buenos ojos»


Otra de las cuestiones que se abordaron en el debate fue la inmigración desde una perspectiva desconocida, la femenina. Durante su turno de palabra, Judith Kalima, madre soltera procedente de Mozambique e integrante de la Fundación, contó su experiencia al huir de su país en busca de oportunidades laborales para establecerse de manera irregular en España. Para ella, lo más difícil fue tener que enfrentarse al sistema legal español, ya que no le permitía regularizar su situación hasta que, gracias a la entidad, lo pudo lograr. «Era duro saber que estaba físicamente pero que no contaba en la estadística», señaló Kalima.

Aparte de todo el proceso administrativo, explicó que tuvo que cargar con bastantes prejuicios, puesto que «en África no está bien visto que una mujer emigre sola y encima con un hijo». Además, la mozambiqueña expresó que «antes de pedir que las políticas de migración cambien, las personas primero tienen que cambiar la perspectiva y ver la migración con buenos ojos».

Para finalizar, André Senghor aclaró que los inmigrantes no vienen a Canarias porque sean pobres. «Es verdad que África goza de una gran riqueza natural», sin embargo, puntualizó que ellos no se benefician de nada. «Salimos de allí porque también queremos cambiar el mundo», defendió mientras recalcó entre aplausos que un gobierno que antepone sus propios intereses a los de la población nunca gobernará bien porque no representa a la ciudadanía.

    

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