La quinta edición del Cook Music Fest empezó por todo lo alto el pasado jueves, 16 de julio, en el Recinto Portuario de Santa Cruz de Tenerife, su ubicación habitual desde hace algunos años. José María de la Cova es el promotor de este festival, y en sus cinco años ha conseguido desarrollar «uno de los festivales más importantes del mundo», en palabras de Emily Estefan, artista invitada a esta edición. Este evento también lo impulsa el Ayuntamiento Municipal y el Cabildo de Tenerife, y sus representantes manifestaron públicamente su orgullo ante esta propuesta.
El alcalde José Manuel Bermúdez afirma que «logra unir dos comunidades, Canarias y Latinoamérica». «Hace diez años, si nos planteaban que vendrían artistas así, no nos lo hubiéramos creído» agregó. Rosa Dávila, que ya se ha implicado en otros eventos innovadores como la Tenerife Lan Party (TLP), incidió en el gran retorno e impacto económico del Cook Music Fest, que alojará a más de cien mil personas en sus tres jornadas, cada una de ellas enfocada a un género distinto de la música latina.
«Hace diez años, si nos planteaban que vendrían artistas así, no nos lo hubiéramos creído»
El primero de los días estuvo dedicado al género urbano, con la participación de cuatro representantes del reggaeton, naturales de Puerto Rico: Farruko, Ivy Queen, Myke Towers y Don Omar. Mucho antes del inicio definitivo, el lugar estaba lleno de personas, de distintos lugares y distintas edades, tomándose fotos con la gran noria que presidía la estancia, y con el imponente escenario. Sin duda, la capital tinerfeña es propietaria de su Coachella particular, y parece que por la talla de la comunidad artística invitada aspira precisamente a eso. Un DJ amenizaba el ambiente con música urbana que evocaba sentimientos de nostalgia.

A las 18.15 horas, empezaron a sonar los primeros acordes de Calma, y junto a dos coristas, Farruko apareció en escena, entre ovaciones del público y su inconfundible voz nasal. Junto a Myke Towers, Farruko es uno de los máximos exponentes de la música urbana en la actualidad. También interpretó su tema Pepas, con la audiencia como coro de fondo.
Ivy Queen aterrizó a las 20.10 horas con su equipo de bailarines, sus gafas de sol, y su chándal de purpurina. La reina de lo urbano consiguió conectar de manera excepcional con el público, por su manera tan particular de dirigirse al público, dialogando como si de una amiga cercana se tratase. La intérprete no sólo cantó y bailó, sino que invitó a dos de sus fans a subir al escenario con ella. Entre los temas que interpretó, estaban Quítate tú pa ponerme yo o Quiero bailar.

Aunque se hizo esperar, a las 22.10 horas, con Dale Don Dale, entró en el escenario Don Omar, considerado por muchos como el padre del reggaeton. Sin duda, tal y como comentaban las personas asistentes, el artista fue quien les hizo tomar la decisión de asistir, dada su gran importancia en el mundo de la música. Don Omar interpretó los temas importantes de su carrera, como Pobre Diabla, Dile, Ella y Yo, Taboo o Danza Kuduro, el éxito del verano que se estableció en una nueva generación de oyentes. Incluso cantó Bandolero junto a Farruko. El broche de oro de la velada lo puso Myke Towers.
Sin duda alguna, la visita de estos cuatro artistas deja el listón muy alto para la escena artística y musical tinerfeña, y representa un cambio de perspectiva sobre la globalización del archipiélago, que hace un par de años no concebía la idea de ofrecer conciertos de música internacional, y ahora toda la maquinaria comienza a girar en torno a ese mercado.