Coco M.G Morales, fotógrafo profesional y docente de la escuela Estudio de Fotografía Alternativa (EFA). Foto: C. Sosa

Coco Morales: «Con la IA la fotografía publicitaria puede desaparecer»

Cultura / Ocio

Coco Morales es un fotógrafo, docente y productor tinerfeño. Es fundador de la escuela Estudio de Fotografía Alternativa (EFA), que abarca una amplia gama de servicios profesionales de fotografía y vídeo. Además, también se ha dedicado a ámbitos como el cine, el cómic, la televisión, el diseño y la impresión. Asimismo, formó parte de la asociación de Profesionales de la Fotografía de Canarias. Además, también fundó una ONG llamada Arte-Comprometido.

¿Cómo decidiste dedicarte a la fotografía? «Fue de forma casual. Me fui a vivir al extranjero cuando era jóven y allí empecé a interesarme por la fotografía y conocí gente que estaba relacionada con ese mundo. Además, también comencé a tener interés en lo audiovisual. En esa universidad adquirí los primeros conocimientos fotográficos y luego hice cursos en Tenerife hasta que me fui a Madrid a estudiar y especializarme más, enfocado más en la lectura de la imagen, la percepción visual y como funciona el cerebro a la hora de observar imágenes. Asimismo, cabe mencinonar que no solo me he dedicado a la fotografía, también he ejercido en funciones relacionadas con el cómic, el cine, la publicidad y la televisión. También realizo cuestiones de diseño e imprensión. Mi padre también influyó en mi interés por la fotografía porque era un apasionado de la  misma y me lo inculcó desde pequeño.»

¿Cómo solías trabajar siendo fotógrafo? «Yo empecé con la fotografía de moda y fui profesor de comportamiento delante de la cámara. La manera de trabajar era llevando tres o cuatro cámaras, ahora con el avance de la tecnología digital, no hace falta disponer de tanto equipo material. También era necesario tener dos carretes, uno en blanco y negro y el otro a color. Es cierto que durante el tiempo que viví en Madrid hice muchos retratos.»

¿Cómo es tu experiencia en la formación como docente? «A mí siempre me ha encantado ayudar a las personas. De hecho, por ese momtivo fundé Arte-Comprometido, que es una ONG. Ha sido una elección que tiene un cierto grado de incertidumbre, la vida me ha llevado por distintos caminos y enseñar es uno de ellos, nunca me he quedado estancado o en lo cómodo. Es más, la docencia es lo que más me gusta de todas las cosas a las que me he dedicado. Actualmente estoy dando clases de comunicación al mando militar de Canarias. Desde mi punto de vista, es importante hacer hincapié que en la tecnología la técnica es un mal necesario.»

¿Cómo formaste parte de la Asociación de Profesionales de la Fotografía de Canarias? «En realidad fue un proyecto que surgió de la mano de José Castellano. Varias de las personas que empezaron el movimiento consideraron que yo formara parte de la asociación porque había estado en varios ámbitos relacionados con la fotografía. Yo realmente estaba como una imagen para apoyar a la causa que estar dentro de ella. Es un colectivo que siempre ha estado unido, además están a favor de la fotografía tradicional, la cual considero que tienen que sobrevivir, sobre todo por la veracidad que posee.»

«Lo que creo que va a suceder con respecto a la IA con la fotografía de producto o publicitaria es que va a desaparecer»


¿Crees que la IA puede cambiar el trabajo de un fotógrafo? «Por supuesto, la IA ya está con nosotros. Desde mi punto de vista, el tipo de fotografía que va a sobrevivir es la que tenga presencia. Hay muchos tipos de fotografía, por ejemplo, lo que creo que va a suceder con respecto a la IA con la fotografía de producto o publicitaria es que va a desaparecer porque el creador de imágenes con los prompts ya puede hacer el trabajo. Sin embargo, la fotografía de moda exige la presencialidad del fotógrafo considero que es vital. La IA creo que se puede usar más como una ayuda para editar imágenes, pero siempre manteniendo el factor humano, dado que para seleccionar esas fotos necesitas el conocimiento. Desde mi perspectiva, muy pocos tipos de fotografía van a sobrevivir, pero sobre todo espero que se mantenga la veracidad dentro de la misma, de hecho hay un código deontológico, no se puede manipular.»

Entonces, ¿Crees que la IA puede ser un elemento de apoyo o más bien una amenaza? «Lo importante es que el elemento creativo, el cómo elaborar esa imagen, el dónde colocar los elementos y el cómo debe ser la luz, todo eso lo puede generar la IA, incluso retratos, con unos niveles de nitidez y claridad que asustan. Esta tecnología va a suponer un cambio radical. Para mí, la pregunta fundamenta es, ¿Esto tiende a la felicidad o esto tiende a la productividad?. Claramente, se enfoca más en la productividad, actualmente hay una serie de regulaciones y es algo que crece exponencialmente.»

¿Cómo crees que va a ser el trabajo de un fotógrafo en el futuro? «Yo creo que va a consistir en editar y en postproducir y, por ende, estar más delante de un ordenador. Por lo tanto, se va a dar un cambio de lo analógico a lo digital y la diferencia es el tiempo. Antes, los fotógrafos llegaban al lugar, realizaban fotografías, revelabas y se lo entregabas al cliente. Se hacía incluso un trabajo de edición en un laboratorio de sombras, contrastes y reencuadre. Era un proceso mucho más rápido y el profesional tenía que tener cuidado en que sus conocimientos fueran muy potentes y se tenía una actitud más perfeccionista. La capacidad de error suponía que se tenía que tirar la imagen. Ahora se tienen que disparar más, tener en cuenta la sobreexposición o superexposición y los mezclados, mucho tiempo editando. Considero que el fotógrafo va a crear más fotos de cero.»