Alberto Álvarez se impone por arriba a Samuel Rodríguez en el poste. Foto: D. Suárez

Tercera victoria consecutiva de la ULPGC en el Baloncesto Masculino del CUC

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El equipo de Baloncesto Masculino de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ganó la final del Campeonato Universitario de Canarias (47-66) y encadena así tres alirones consecutivos. El partido, que les enfrentó a la representación de la Universidad de La Laguna, se disputó ayer martes, 5 de mayo, y arrancó a las 11.30 horas en el Pabellón Central de las Instalaciones Deportivas del Campus Central. Los combinados se equiparon de color amarillo y blanquivioleta, respectivamente.

El choque tuvo una primera mitad de vértigo, con incontables empates y alternativas en el marcador y sin un dominador claro. Cuando las pulsaciones bajaron a partir del tercer cuarto, los grancanarios demostraron tener mejor criterio en media pista y lograron una ventaja que la ULL ya no pudo volver a amenazar.

Arenga final de la plantilla de la ULL antes del pitido inicial. Foto: D. Suárez

Saltó mejor la ULPGC, que dejó claro que quería dominar la lucha en los tableros: la primera canasta vino de una bandeja en penetración tras un rebote largo. Inmediatamente en su siguiente posesión, lograron enchufar un triple desde la esquina y amagaban con despegarse desde el inicio. Sin embargo, la ULL no tardó en reaccionar y en poner en marcha su estrategia particular: salir rápido en transición para disuadir a los grancanarios de cargar en exceso el rebote ofensivo.

El inicio fue tremendamente intenso y ninguno de los dos conjuntos quería perdonar ni un solo balón muerto. Ambos equipos querían tirar de empuje, buscando practicar un baloncesto efectivo y jugar cerca de la canasta. La mayoría de los puntos de este primer período llegaron con una penetración tras bloqueo.

Llegando al final del primer cuarto con empate en el marcador, Héctor Benítez clavó un triple desde la esquina para adelantar a los suyos 16-13. En la media pista contraria, Enrique Vidal salió con velocidad y provocó una falta de tiro: marcó uno desde la personal (16-14) y falló el otro. Arañando los últimos segundos, los blanquivioletas subieron rápido el balón e intentaron anotar otro triple desde la esquina contraria, pero fallaron la canasta que habría supuesto un balón de oxígeno.

Y ese triple definitivamente habría ayudado a los ánimos locales, porque la ULPGC empató en la primera oportunidad que tuvo en el segundo período: contraataque rápido tras tapón en su propia canasta (16-16). La ULL ejerció una defensa muy física en la zona en este segundo cuarto, enviando a sus rivales a la línea de personal en cada posesión que terminaba cerca del aro. Los grancanarios anotaron sus libres en un porcentaje suficiente para mantener su ritmo en el marcador y despegarse. No gozaron por mucho tiempo de la ventaja: los locales volvieron a pisar el acelerador y, con dos transiciones terminadas en triples, cerraron la primera mitad mandando 32-30 y desatando la euforia en las gradas.

Interiores de ambos equipos luchan por la primera posesión. Foto: D. Suárez

El inicio del tercer cuarto fue un calco del anterior: canasta fácil al contraataque de la ULPGC tras un pase espectacular de canasta a canasta que Francisco Peña solo tuvo que depositar encima de la red (32-32). El esfuerzo de la primera mitad comenzaba a pasar factura y, a partir de este punto, el choque entró en una fase más pausada. Tras veinte minutos de ida y vuelta, la calidad individual pudo salir a relucir para encontrar buenas opciones de tiro, aunque ninguno de los dos conjuntos renunció nunca a las galopadas.

En esta fase de partido, la ULL empezó a tener dificultades para generar puntos en media pista. Este estancamiento coincidió con el mejor momento de la ULPGC, que anotó dos triples consecutivos pasado el ecuador del período y encadenó once puntos seguidos sin respuesta. El parcial del tercer cuarto fue un lapidario 6-22 que dejaba un global de 38-52 con escasa posibilidad de réplica por la inercia del partido.

El bloque amarillo siguió donde lo había dejado, anotando las primeras canastas del último y definitivo lance. La ULL ajustó en defensa, dejando más espacio a los tiradores en el exterior y acumulando jugadores en el lado fuerte de la media pista. Su idea funcionó y lograron detener la sangría parcialmente, pero el combustible restante no fue suficiente para producir los puntos necesarios a pesar de un buen número de posesiones de calidad. Al final, victoria justa para la ULPGC, que lleva tres ediciones mandando con puño de hierro en esta disciplina.

Alejandro Santana busca iniciar una acción ofensiva. Foto: D. Suárez

Álvaro Galindo, jugador de la ULPGC, compartió sus impresiones al término del encuentro. «Hoy empezamos fríos y un poco gandules atrás, pero desde que empezamos a meterle caña y a bajar el culo en defensa, se notó el cambio y se vio reflejado en el parcial del tercer cuarto. También ayudó que tuvimos un poco más de acierto», declaró, contento por la victoria.

A pesar de lo amargo de la derrota, Magdiel Ariel Castro, jugador de la ULL, se mostró satisfecho por el «muy buen partido» de su equipo, con «tres primeros cuartos de locos». Sobre las claves del choque, valoró que cometieron un error «en los cambios del final del tercer cuarto. Ahí nos hicieron un buen parcial y nos costó volver a meternos en el partido», concluyó.

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