Young P es uno de los nombres emergentes dentro de la nueva ola de artistas canarios que están redefiniendo los sonidos urbanos y electrónicos desde las islas. Productor y DJ, su propuesta mezcla electrónica, club y urbano con una identidad muy marcada que bebe tanto de su formación clásica como de la cultura contemporánea. Actualmente se encuentra preparando el lanzamiento de su próximo proyecto, Dualidad , un trabajo que marcará un paso firme hacia la consolidación de un universo propio donde estética, sonido y concepto van de la mano.
En este camino, el artista ya ha ido dejando huella con colaboraciones destacadas junto a Maikel Delacalle y Fuego, además de lanzar temas recientes como Tentándome, donde continúa explorando esa fusión entre lo electrónico y lo urbano que define su sonido.
Con una trayectoria que se mueve entre Canarias y Madrid, así como experiencias en giras internacionales, el artista continúa construyendo un camino que, aunque todavía no considera en pleno despegue, ya lo posiciona como una de las propuestas más interesantes de la escena actual.
¿Cómo nace tu identidad musical? «Mi identidad musical, se lleva desarrollando desde que soy pequeño, desde los seis años entré en el Conservatorio, allí estudiamos clásicos y a medida que fui creciendo me iba interesando más por lo urbano, por la música de club y entonces, como que siempre he ido cogiendo elementos de diferentes géneros y mezclándolos entre sí para hacer lo que realmente me gusta».
¿Qué influencias han marcado tu evolución como artista? «A mi como influencia, realmente, siempre me ha marcado mucho Tainy, por como desarrolló su estética acompañada de su música, es como que creó un paquete entero y siento que es muy complicado hacer lo que el hizo, y ese es mi objetivo, que mi música se parezca a mi imagen».
«Lo que busco es que ese tema se meta en la atmósfera, que sientan que están escuchando una película»
Cuando alguien escucha tu música en un club, ¿qué buscas que experimente? «Lo que busco es que ese tema se meta en la atmósfera, que sientan que están escuchando una película. No sé si me explico, pero como que transporte a la gente a otra dimensión y por eso siempre me gusta que tenga lo sonidos muy envolventes. Muy redondos, por así decirlo. Es algo que busco en mis producciones, que cuando suena una canción mía no la sientas igual que la anterior».
¿Cómo surge la colaboración con Fuego en «Tentándome»? «En casa de Maikel Delacalle, que me preguntó por el disco en general, le comenté que mi objetivo casi principal era hacer una colaboración con Fuego, cogió el teléfono literalmente y lo llamó. Al día siguiente, grabamos el tema y lo terminamos en menos de veinticuatro horas».
¿Qué valoras al elegir con quién trabajar? «Lo que busco es que me hayan marcado a mí como artista, no miro números, ni trayectoria. Me quedo simplemente con la influencia que tuvieron en mí cuando me estaba desarrollando. Por ejemplo, Maikel Delacalle cambió la historia de Canarias en cuanto a industria musical y sin esto, para mí, ningún artista canario, habría llegado a donde estamos llegando».
Te mueves entre Canarias y Madrid, ¿cómo vives ambas escenas? «Para mí, Canarias es “casa” y Madrid es un poco más “la oficina”. Normalmente vengo a trabajar a Tenerife, porque la vibra, la familia, la playa y el clima me ayuda para poder producir. Y Madrid, en cambio, me consume, porque es mucho más reunión por aquí, hay que ir a eventos, pinchar aquí… no puedo producir así».
«Canarias ha influido al 100% en mi identidad como artista»
¿Qué peso tiene Canarias en tu identidad artística? «Canarias ha influido al 100% en mi identidad como artista, simplemente el despertarte por la mañana, asomarte y ver el mar o todo despejado, me genera algo que repercute mucho a la hora de crear. No podría haber creado un proyecto como “Dualidad” en otro lugar».
Has estado en giras internaciones, ¿qué te llevas de esas experiencias? «Actualmente, tengo la fortuna de poder participar en la gira de Anuel y sí, me he llevado grandes aprendizajes, sobre todo a la hora de gestionarme; no es lo mismo tener tres conciertos en cuatro días, que tener un concierto cada día de la semana en distintos lugares. El cuerpo te exige horas de sueño, calidad de comida, entrenar… Y he aprendido a dosificar y a escuchar un poco más a mi cuerpo».
¿En qué momento sentiste que tu proyecto empezó a despegar? «Realmente no siento que haya despegado aún. Sí es cierto que antes era puro pensamiento, el decir “voy a hacer un disco” y ahora ya son acciones. Lo estoy disfrutando muchísimo, pero despegar como tal, no lo siento aún».
¿Qué presenta Dualidad? «A nivel personal, refleja el intento de separar el artista de la persona. Por ejemplo, cuando estoy con mi familia, no estar pensando en “tengo que entregar este tema”, “tengo que viajar mañana a …” sino, disfrutar de las personas que tengo a mi lado al cien por cien. Pero en cambio, si estoy en el estudio, disfrutar de producir, si pincho en un club, disfrutar también de ello y no estar en tierra de nadie de manera continua, sino tener las cosas bien separadas, que es algo muy complicado, porque cuando intento ser persona, el artista desaparece un poco.
Y a nivel artístico, es todo lo contrario, busco unir el artista ya que yo soy productor y soy dj, entonces busco, pinchar lo que produzco y producir lo que pincho y que todo tenga cohesión entre esos dos mundos, que cuando la gente lo escuche diga “esto es de Young P”. Es algo muy complicado de conseguir».
¿Qué diferencia este trabajo de los anteriores? «Es algo puramente mío, y es algo que he creado e ideado yo. Los anteriores siempre han sido colaboraciones con artistas que realmente no he tenido el poder de decidir la estética, el concepto y demás».
Si pudieras elegir una colaboración soñada, ¿cuál sería? «Mi colaboración soñada como tal, a día de hoy, no es con ningún cantante, sería con uno o con dos productores, que serían Tainy y Skrillex, cualquiera de esos dos. Son productores que han influido muchísimo en mí y en mi música».
Con una visión clara pero sin prisa por alcanzar metas inmediatas, Young P representa una generación de artistas que entienden la música como un proceso continuo. Su apuesta por la coherencia estética y sonora, junto a una fuerte conexión con su entorno, apunta a un crecimiento sólido dentro y fuera de Canarias.










