Desfile de moda en Tenerife. Foto: PULL

‘Keep fashion weird’

Opinión

Hoy en día subsistimos en una sociedad en la que se estila el minimalismo, una corriente artística que defiende el menos es más, que busca la funcionalidad, que impulsa la sencillez, los colores neutros y apagados, y que por ende, carece de sentimientos. Pero, ¿qué tiene de artístico aquello que deja de lado la emoción?

La moda siempre ha sido un método de expresión, diversión y creatividad tanto para quien la diseña como para quien decide comprarla. Nos permite desarrollar nuestra identidad y que conectemos socialmente. No obstante, la moda se ha convertido en una práctica escueta, que se basa en copiar y calcar.

La culpa no recae en quienes deciden seguir al rebaño y ponerse prendas sin ninguna personalidad, sino que recae en quienes juzgan la forma de vestir divertida y experimental que continuamente ha defendido y plasmado la industria de la moda.

«Promueve la mezcla de estilos, la ropa vintage y de segunda mano, los estampados llamativos…»

Es a raíz de esta sobriedad que surge el término keep fashion weird (mantén la moda rara). Tiene su origen en Japón a principios de los dos mil y está inspirado en el estilo callejero de un barrio japonés: Harajuku. Se trata de una filosofía que promueve e invita a vestir de manera original, promoviendo la mezcla de estilos, la ropa vintage y de segunda mano, los estampados llamativos…

Cómo nos vestimos es una actividad creativa más, así como la pintura o escultura y nadie pagaría por recorrer una exposición repleta de cuadros en blanco, o visitar un museo con esculturas idénticas y que carecen de textura e historia.