El Paraninfo acogió el pasado domingo 19 de abril la representación de Marcela (una canción de Cervantes), una propuesta escénica que revisita uno de los discursos más adelantados a su tiempo de Miguel de Cervantes en Don Quijote de la Mancha. La obra, impulsada desde la Sociedad Cervantina, reúne la dramaturgia de María Folguera, la interpretación de Celia Freijeiro y la dirección de Leticia Dolera, consolidándose desde 2024 como un montaje en gira que ha recorrido escenarios de toda España y que continuará su itinerario los próximos días en Palencia y Astorga..
El teatro comenzó a llenarse desde la apertura de puertas a las 18.15, hasta las 19.00, cuando empezó la obra. Cuando subió el telón, el patio de butacas estaba ya lleno y algún que otro palco también había sido ocupado.
Celia Freijeiro, actriz de la obra, salió entonces a escena, vestida de forma extravagante con una americana blanca y una peluca de idéntico color, y al puro estilo showgirl, introdujo la historia de Marcela. Entre risas y canciones (sonaron artistas como Nino Bravo o Manuel Turizo), se contaba la historia de una mujer a la que la sociedad culpaba por la desgracia de un hombre que se había suicidado al no ser correspondido por su amada.
De forma inesperada, Freijeiro salió del escenario apresurada. Volvió en menos de un minuto, pero esta vez era Marcela, vistiendo ahora pieles y luciendo el cabello castaño enmarañado.
«Es increíble leer un texto de 1905 que pone en boca de una mujer un alegato protofeminista»
En una emotiva performance llena de sentimiento, la actriz recitó el parlamento de Marcela tal y como lo escribió Cervantes hace varios siglos. Al finalizar, se oyó una voz, la del Quijote, defendiendo a Marcela, tal y como plasmó el autor en su día. También, la actriz subraya el carácter revolucionario del personaje: «Es increíble leer un texto de 1905 que pone en boca de una mujer un alegato protofeminista», destacando así la ruptura narrativa y simbólica que Cervantes introdujo en pleno siglo XVII.
Cuando Marcela desapareció de escena, justo al terminar de hablar el hidalgo manchego, volvió la extravagante narradora del principio, pero su acto cómico había perdido la gracia. El público ya no reía como al principio, no después de haber visto el dolor de Marcela.
La narradora también pareció darse cuenta, porque empezó a interpelar al público: «¿Qué pasará después con ella?». Nadie respondió. Nadie lo sabía, o quizá sí lo sabíamos, y sabíamos también lo que ocurriría cuando esos pastores fueran libres para darle caza. Quizá lo que pasó es que nadie se atrevió a decirlo.
Marcela (una canción de Cervantes) plantea la historia de una mujer de hace varios siglos que podría ser la de cualquier mujer hoy en día. Una obra feminista que nace de uno de los libros más conocidos de la literatura española y que se tradujo en un aplauso final por parte del público asistente.











