Goteras en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación. Foto: N. Hernández

Las lluvias empeoran el estado de las goteras en el edificio de Periodismo

Universidad

La irrupción de la borrasca Regina en Tenerife vuelve a poner el foco en los desperfectos estructurales de la Universidad de La Laguna. En los últimos días, las lluvias golpean con fuerza a la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, donde las goteras se han convertido en un escenario común desde su apertura.

Las filtraciones afectan, sobre todo, al entorno del laboratorio del piso de arriba, perteneciente a José Luis Zurita, profesor de Periodismo. Otros lugares que se han visto afectados son la biblioteca y algunos despachos del profesorado. El personal del centro asegura que la situación se repite en cada periodo de precipitaciones y que las soluciones aplicadas hasta ahora no han dado resultados.

Foto: N. Hernández

La conserje de la facultad, Noelia Ortiz,  afirma que: las goteras llevan desde que se creó prácticamente y no se han arreglado». Según explica, varias empresas han trabajado para arreglar esta incidencia en diferentes ocasiones, pero la situación nunca se ha resuelto de manera definitiva. Además, sostiene que hace dos o tres años una compañía actuó en el pasillo del laboratorio donde se graban los vídeos de TN Exprés y en otras zonas próximas. Sin embargo, no funcionó y, actualmente, es una de las áreas más perjudicadas.

Las filtraciones obligan a colocar cubos en los pasillos para recoger el agua y evitar posibles caídas. Esta circunstancia genera malestar entre quienes frecuentan el edificio. Asimismo, la problemática supone un aumento de trabajo para el personal de limpieza y conserjería, que deben revisar constantemente las zonas más dañadas y vaciar los recipientes cuando se llenan. Durante temporales como el actual, esta vigilancia se intensifica para garantizar la seguridad y el normal desarrollo de la actividad académica.

Ante este contexto, la mayoría del estudiantado y del personal docente cree que es urgente buscar una solución real y duradera. No se trata de una incomodidad puntual durante los días de lluvia, sino de un problema que afecta al día a día del centro. La humedad puede estropear equipos, mobiliario y material académico que se utiliza en las clases prácticas. De esta manera, resolverlo cuanto antes permitiría asegurar unas condiciones adecuadas para estudiar y trabajar. Al final, contar con unas instalaciones en buen estado también forma parte de la calidad educativa que ofrece la Universidad.

Lo último sobre Universidad

Ir a Top