El Interiorista en el Teatro Leal. Foto: A.Lorenzo

Bejo presenta un espectáculo inmersivo único

Música

El Teatro Leal de La Laguna fue testigo de una velada única protagonizada por Bejo, el pasado jueves, 26 de febrero. El rapero presentó su nuevo álbum El Interiorista, en un formato poco convencional y que nada tiene que ver con los conciertos tradicionales. Lo que más resaltó fue la escenografía del intérprete, quien interpretó su nuevo lanzamiento  generando un entorno misterioso y alternativo.

Alrededor de las 20.00 horas, las luces se atenuaron y se produjo un silencio entre la audiencia. El espectáculo comenzó con la proyección de un vídeo introductorio de la temática del álbum, que combinaba la misteriosa imagen de una partida de ajedrez con la narrativa poética de Bejo e Ignatius Farray, creando un espacio íntimo y cercano para el público. Desde el minuto uno, la tensión y la emoción palpable logró captar la atención de la audiencia.

«Bejo emergió desde la sombra central del escenario, ubicado entre la tela superouesta y el fondo real del escenario.»

Al terminar la proyección, Bejo emergió desde la sombra central del escenario, ubicado entre la tela superpuesta y el fondo real del escenario. A su salida, el teatro entero rompió en una ovación, mientras el cantante inauguró el show con su canción El Interiorista envuelto en una “burbuja” proyectada. A continuación, hizo aparición un carnero de Tigaday, junto a otras cuatro mujeres con caretas extravagantes, quienes representaban elementos como el sol, la luna o las estrellas.

Por consiguiente, temas como El Puerto de La Estaca o Dentro de mi cueva, sonaron envueltos en visuales que prolongaron las temáticas de cada canción: figuras y elementos moviéndose en la pantalla, sombras que jugaban con la luz, y Bejo interactuaba con ellas como si dialogara con sus propios fantasmas.

Visuales innovadores dentro y fuera del escenario. Foto: S.Curbelo

La puesta en escena se distinguió por su innovadora escenificación. Se trató de un sistema de proyección en el que, mientras el artista se encontraba posicionado en la tarima del escenario, el telón que tenía delante servía de pantalla para el proyector. Al ser traslúcida, creó un efecto visual que hacía ver al espectador cómo Bejo recreó los escenarios de las canciones, como si estuviera en un videoclip en directo. También destacó notablemente la interpretación dramática de los actores, en secuencias que sirvieron como puente a las canciones y a la historia interna del show.

El momento más eufórico de la noche fue la interpretación de Cambiar el mundo, uno de los temas más exitosos del cantante, mientras pintaba su cuadro característico, el “dibejo”, en un ritual ya tradicional de todos sus conciertos. Su ejecución  generó una gran reacción en el público, que aplaudió con entusiasmo tanto al principio como al final de la canción.

Bejo: «esto ha sido un invento muy bonito». Foto:  S.Curbelo

El espectáculo terminó con una representación de Bejo luchando contra el carnero al son de un tambor herreño, lo que creó un ambiente de confrontación y tensión. Finalmente, tras unos flashes, apareció el cantante vestido del propio carnero. Esta batalla sirvió como cierre del repertorio y, el público visiblemente emocionado, respondió con una gran ovación durante más de cinco minutos al rapero y a los demás figurantes.

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