La 39ª edición del concurso de la ciencia de la materia y sus transformaciones aterriza en la Universidad de La Laguna este 5 de marzo de la mano de la Real Sociedad Española de Química. El centro será la sede de la Fase Autonómica que servirá de clasificatorio para la Fase Nacional. El premio de la competición será representar a España en las Olimpiadas Internacionales de Química, que este año tendrán lugar en Tashkent, Uzbekistán. También abren la puerta a la participación en la Olimpiada Iberoamericana de Química, donde el combinado nacional busca revalidar título.
El evento llama a los alumnos de ciencias de 2º de Bachillerato de todos los centros educativos, tanto públicos como privados, de las islas. El objetivo de la celebración, según la web de la principal institución de química de nuestro país, es que los estudiantes busquen la excelencia en el área de la ciencia y promover la conexión entre distintos organismos de la misma índole de todo el globo.
El examen a realizar estará dividido en cinco bloques, donde los candidatos deberán contestar a una serie de preguntas. Dichas partes son: estructura de la materia; química del carbono; equilibrio, termoquímica y cinética; equilibrios ácido-base y precipitación, y equilibrios redox. Una amplia gama de cuestiones y problemas que permitirán a los alumnos extraer su máximo potencial.
«Es algo fundamental para el futuro de la ciencia en Canarias»
Javier Hernández Borges, doctor en Química por la ULL y director de la Sección Territorial de la RSEQ en las islas, deja claro que la Fase Regional de la competición tiene una gran importancia, puesto que permite identificar, apoyar y motivar el talento científico del archipiélago. Resalta que cada año es mayor el número de alumnado con unas capacidades de trabajo extraordinarias, que posteriormente cursan, ya sea química u otras disciplinas científicas, en la universidad. «Gran parte del estudiantado que pasa por la Olimpiada acaba estudiando la carrera de Química, lo que demuestra el impacto que genera la experiencia en su orientación académica«, afirma Hernández.
La iniciativa sirve de catapulta para la conexión entre la enseñanza secundaria y la universidad. Para una generosa parte de la participación, será su primer contacto real con la disciplina universitaria. Lo que busca esta iniciativa es juntar a jóvenes que desde edades tempranas presentan un especial interés, además de vocación, por la ciencia.
Este año, son 89 quienes completan el registro de la prueba. Proceden de 38 centros educativos de Fuerteventura, Lanzarote, Gran Canaria y Tenerife. Javier Hernández, contento con la cifra, comenta que esto confirma el crecimiento progresivo observado en los últimos años. Cada vez son más los colegios e institutos que forman a sus escolares para la participación en la prueba. Por último, quiso hacer referencia a que espera que algún día haya representación de todas las ínsulas.










