«Quiero que las personas se sientan invitadas a ser auténticas»
Gisela Paola Pérez Bethencourt es una joven emprendedora la cual intenta sacar adelante Bethen Studio, su propia marca personalizada de ropa. Jugando con prendas las cuales personas de su entorno, tanto amistades como familiares, han querido donarle dándoles así una segunda vida. Según ella, pretende «crear algo que el público objetivo pueda comprar, que sea aparte suya» es una estrategia para concienciar no solo a los de su alrededor, sino también que sea un negocio con una base medioambiental fuerte.
Todo esto surgió tras un trabajo que le propuso en su carrera de Diseño de Moda en la Escuela Fernando Estévez , hace dos años. Tras varios intentos de si arriesgarse o no a cumplir su sueño, BBVA y Scrap World le dan ese impulso que necesitaba para lanzarse a redes sociales con el concurso de La Base Awards. Consiste en proporcionar un proyecto innovador que tenga un impacto social, ambiental o tecnológico en la sociedad, es para la juventud y solo habrá tres ganadores.
«Voy sola con la gente que me conoce»
Una joven esforzándose desde julio del año pasado para poder sacar la colección sobre septiembre de este año. Comenta que le han ofrecido apoyo: «Tengo a mi socia de la marca, que me está ayudando con todo lo que es la publicidad», Daniela Abreu, que estudia marketing y hace todo lo que conllevan las promociones en redes sociales.
Además, obtiene las donaciones de amistades y familiares que convierten este proyecto en algo especial para ella, no solo es suya sino de su círculo cercano que la animan desde el inicio. Refleja como se ha visto muchas veces superada: «ahora mismo estoy con muchas cosas, estoy trabajando, estoy con las prácticas, el TFG, asignaturas que tengo pendientes…», pero cree que su empresa puede ayudar a nivel social aunque tarde en desarrollarlo.
«El streetwear está colapsado»
Actualmente el estilo streetwear se ha vuelto uno de los mayores símbolos en la moda urbana. Muchos de estos jóvenes a los que quiere llegar Bethen Studio, usan esta moda. Gisela Pérez quiere inspirar a jóvenes como ella que busquen una marca para salir a la calle. Dado que el mercado, a día de hoy, se encuentra masificado en este tipo de productos es muy complejo que proyectos sin recursos externos, como ayudas, pueden llegar a ver la luz.
Ella es consciente de que va ha tener que destacar el doble en una sociedad donde se explota este campo, sin embargo no pierde la esperanza de sacar sus diseños sin apoyo financiero. «Quiero experimentar con el upcycling», comenta la entrevistada. Es decir, a partir de artículos viejos o descartados.
«No quiero perder mi apellido en honor a la familia de mi madre»
Para ella es tan importante el origen de su idea como sus raíces. Por eso emplea Bethencourt para hacer mención a la parte materna que siempre le ha apoyado. «Es en honor a la familia de mi madre que ha estado siempre conmigo», revela. Tanto dentro del proyecto como en su vida personal, ha sido marcado por su familia matrilineal. Al saber que puede perder ese apellido algún día, no duda en ponerle el diminutivo a su trabajo. Espera que la población relacione el nombre de su negocio con su causa. Ya no es solo de ella sino también que estuvieron desde el inicio.
«España tira 800 mil toneladas de ropa al año y recicla un 1%»
Bethen Studio solo busca destacar en un mar de marcas iguales. Por ello, se esfuerza para darle vida a esos artículos que las personas ya no quieran y pretendan tirar, o que están escondidas en el fondo de un armario. Su idea consiste en hacer una cata de complementos en la que decidirá si se pueden o no emplear. «Yo haría un análisis. Sí están en muy buen estado donarlas a organizaciones o sí no están para volver al mercado utilizarlas como material de nuevas prendas», así describe su proceso de selección. Podrás darles una segunda a vida a toda esa ropa que no se emplea en años.
«Quiero reivindicar sobre todo el pasar tiempo con tus amistades, disfrutar de la vida», refleja Gisela Pérez, ya que es uno de sus pasatiempos preferidos. Se deleita con la ropa y quiere que todas las personas se sientan igual de felices como ella al crearlos y vestirse con sus propios diseños, incluso siendo de materiales sostenibles. «Vamos tan apurados a todos lados que nos hemos olvidado de nuestro tiempo de ocio», argumenta. Cierra la entrevista con una pequeña reflexión en la que plantea si la ropa o los proyectos de esta índole puedan ayudar, tanto a mantener el medioambiente como fortalecer un trato más cercano con la gente de nuestro entorno.










