Hay ocasiones en las que, como pueblo canario, nos enorgullece reconocer la aspiración de las eses finales y de las jotas, el seseo, el yeísmo y el ritmo melódico que nos distingue en productos audiovisuales. La sensación es similar a la de ir a un restaurante de comida gourmet y que nos sirvan un plato de escaldón con gofio, que muchas veces es más disfrutable. La experiencia de escuchar a Macaca Radiata es similar. Un grupo musical que es procedente de La Palma, creado por Jorge Pérez y Sonia Martell en 2022. Recientemente, han lanzado Revolución, su segundo disco de estudio, destacando en la esfera musical por la incorporación de sonoridades canarias en el rock e indie.
Para quien no les conoce, ¿quiénes son Macaca Radiata? Jorge: «Pues, sencillamente una banda de La Palma, que se origina en Madrid y que ahora mismo está promocionando su segundo disco».
¿Cómo surgió esa sinergia entre ustedes? Sonia: «Jorge y yo coincidimos en clase en La Palma, y nos reencontramos después de trece años en Madrid, donde habíamos ido a hacer música. Una noche de fiesta en Malasaña volvimos a vernos tras mucho tiempo y nos enseñamos los proyectos que teníamos por separado. Decidimos quedar y empezar a tocar casi sin querer. Surgió todo de manera muy natural».
Detrás de la identidad grupal, ¿cómo se describiría cada componente personalmente? Jorge: «Pues, yo creo que hay un factor común que creo que es el que hace que las cosas sigan funcionando así de bien, y es un poco la inquietud artística y la energía, que es algo que sigue estando vigente desde el día uno. Estar en calma no es una opción. Compartimos esa inquietud por querer más, por escuchar cuanta más música mejor, por adentrarnos a fondo en la música clásica y folclórica, fusionarla y seguir creando».
«El premio Artista Revelación 2024 de Los 40 fue un reconocimiento a un trabajo de fondo más que suerte»
La macaca radiata es una variedad de primate indú que convive con personas. ¿En algún punto se han sentido como ese macaco, distinto al entorno musical, pero en consonancia con el resto? Jorge: «Sí, eres la primera persona que estudia de dónde viene, y me encanta, porque nosotros siempre respondemos exactamente eso». Sonia: «Me encantó la pregunta y totalmente sí. Podríamos decir que el origen del nombre viene de ahí, de ser un primate aislado en un lugar lejano, como es La Palma».
Con el lanzamiento de Aún nos queda tiempo, obtienen el premio Artista Revelación 2024 de Los 40 Principales Canarias, ¿consideran que este reconocimiento les catapultó a la esfera nacional? ¿Cómo lo recibieron? Jorge: «No sé si catapultar a la esfera nacional, pero sí nos dio muchísima visibilidad en un momento clave, porque justo acabábamos de sacar nuestro primer disco y empezábamos a sonar mucho a nivel canario. Empezábamos a asomar un poquito la cabeza a nivel nacional y que te reconozcan tu trabajo siempre es bonito y y te hace sentir bien. No es algo que nos hubiese hecho falta para seguir currando, pero sí es algo que nos aportó seguridad y tranquilidad, en el sentido de saber que hay gente a la que le gusta lo que hacemos y lo valora». Sonia: «Exacto, fue como una palmadita en la espalda, porque al final habríamos seguido en la música, ganando el premio o no, pero fue un reconocimiento a un trabajo de fondo más que suerte, entonces fue muy acertado el momento en el que lo ganamos».
«En Revolución, cada palabra, letra y acorde ha sido elegido de forma meticulosa y deliberada»
El pasado 6 de marzo han lanzado Revolución, vuestro segundo disco. ¿Qué hace diferente este disco del proceso creativo anterior a su grabación? Sonia: «Pues en el primer disco había mucho corazón en las canciones, aunque íbamos un poco más a ciegas. Teníamos un abanico mucho más grande, nos valían más cosas, y para este disco hemos trabajado en poner un filtro, y en no decir que sí a todo. Cada palabra, letra y acorde ha sido elegida de forma meticulosa y deliberada». Jorge: «A rasgos generales ha habido una mayor madurez, que es natural al final, porque son cuatro años cuidando cada detalle. Me alegra que desde tu labor te fijes en esos pequeños detalles, porque no son al azar. En el primero íbamos un poco más intuitivos, y este tiene una coherencia artística que va más de la mano con cómo somos ahora mismo».
«Instinto animal habla de no tener filtros, de la pureza que llevamos dentro»
Entre las ocho canciones que lo componen, destaca Instinto animal, que podría ser un resumen de la forma de vida de ese primate, ¿consideraron titularla Macaca Radiata? Sonia: «Es curioso porque esa canción viene de una emoción bastante salvaje. Barajamos la posibilidad de llamar Macaca Radiata a alguna de las canciones del disco y esta era la principal candidata para llamarse así porque refleja a la perfección ese instinto animal. Habla de nuestra parte más humana, de esa sensación de no maquillar, de no tener filtros, sino de la pureza que llevamos dentro». Jorge: «Es una canción muy burlona. Refleja que si no puedes caminar, no pasa nada, porque soy persona y tengo ese instinto de avanzar cuando quiera. Es una canción muy Macaca Radiata».
La industria tiende a popularizar géneros como el reguetón o el trap. ¿Qué hizo que se decantasen por la música indie mezclada con sonoridades canarias? Jorge: «Yo creo que nace de la no pretensión. Es decir, no querer hacer algo porque la corriente tira por ahí, sino un poco ser fieles a lo que sentimos, escuchamos y vemos. Al final la raíz canaria es algo inherente al grupo. Después de tantos años fuera, hemos conectado muchísimo con ella y de forma súper natural. El tema de que hubiese unas chácaras en Trescientos mil pedazos, por ejemplo, lo reivindica. También las letras hablan mucho de nuestra adolescencia, de nuestra tierra, de cosas muy cercanas». Sonia: «Sí, esa canción también lo pedía bastante, porque es un tema muy visual. De hecho fue el primer sencillo y el primer videoclip grabado y rodado en La Palma. Hay veces en las que las canciones te lo piden y punto, se los tienes que dar».










