El próximo 5 de marzo, a las 20.00 horas, el Auditorio de Adeje acogerá La tuerta, una propuesta escénica que explora lo efímero, lo que se desmorona, la convivencia de distintos tiempos en un mismo espacio y las historias que jamás encontraron voz . Basada en la novela de María del Mar Rodríguez, la obra rescata del silencio las voces acalladas de la posguerra española. La adaptación teatral, dirección y espacio escénico corren a cargo de Aranza Coello, quien además forma parte del elenco. Las entradas, al precio de 12 euros, pueden adquirirse en Tomaticket.
«Lo que sentí que tenía que rescatar eran las cosas acalladas. Todas esas personas que se quedaron por el camino y cuya historia, al pertenecer al bando de los perdedores, nunca pudo ser reivindicada», afirma la directora. Asimismo, destaca la fuerza de narrar la historia «desde las parias, tres veces parias en esa época», mujeres marcadas por la violencia del silencio que invitan al público a abrir un diálogo actual. En esa línea, Coello añade: «Me interesa preguntarnos cómo miramos hoy la prostitución y qué marcas deja la violencia institucional y social sobre los cuerpos y las vidas de las mujeres».
«Arrastramos historias que están arraigadas en nuestros cuerpos. Si somos capaces de ver esas capas, quizá podamos sanar nuestra memoria»
El proyecto comenzó a gestarse a finales de 2024 y se estrenó en noviembre de 2025, tras un intenso proceso de trabajo que incluyó residencias artísticas y una profunda investigación documental sobre la vida en la posguerra y el entorno de la prostitución en Canarias. Sobre el escenario, Coello comparte reparto con Sigrid Ojel, Cristina Hernández Cruz y Eduardo Feria, acompañados por un amplio equipo artístico y técnico que, en palabras de la directora, “no solo acompaña el montaje, sino que es protagonista del mismo”.
La tuerta se presenta así como un ejercicio de memoria y reparación simbólica, una invitación a mirar de frente aquello que fue silenciado y a reconocer que el pasado no es una línea cerrada, sino una capa que sigue latiendo bajo los pasos del presente. La obra se realiza con la colaboración y apoyo de las instituciones implicadas, entre ellas Teatro Cuyás, Cabildo de Gran Canaria, Teatro Leal, Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna y Teatro Unión Tejina.












