La compañía teatral La Sastrería Teatro presentará La casa de Bernarda Alba, hoy sábado, 18 de abril, a las 20.00 horas en el Espacio La Granja. La obra tendrá una duración aproximada de una hora y media. Las entradas están disponibles desde los doce euros en la página web del recinto.
El grupo de teatro palmero interpretará una versión actualizada del texto de Lorca, enfocándolo en la opresión de la mujer y la violencia de género, a través de una perspectiva actual. «Utilizamos un lenguaje más accesible, exploramos la psicología de los personajes con mayor profundidad y presentamos una escenografía y vestuario que reflejan la estética contemporánea, manteniendo la esencia del drama lorquiano», afirma Carlos De León, director de proyectos de la compañía.
Asimismo, asegura que de este modo la versión no solo acerca el clásico a un público joven y diverso, «sino que lo convierte en un espejo crítico de la realidad insular actual, donde se hace patente la persistencia del heteropatriarcado, la represión social y la desigualdad de género».
Por otro lado, el trabajo artístico profundiza en la forma en que cada personaje se relaciona con el resto, «explorando tensiones, afectos y rivalidades que, aunque no siempre explícitos en el texto original, emergen con fuerza al ser puestos bajo la lupa», aclara el director.
Respecto al espacio escénico afirma que «se concibe como un ámbito cerrado y claustrofóbico, una especie de ring donde los personajes se enfrentan continuamente entre sí en un ambiente enrarecido y asfixiante».
Además, la dirección propone una reinterpretación del personaje de Bernarda como una mujer trastornada, marcada por una visión distorsionada del mundo, obsesionada con el qué dirán y con el control de la sexualidad. «Se parte de una premisa de gran potencia dramatúrgica», detalla De León. Pues se plantea la posibilidad de que Bernarda hubiera sentido atracción por otras mujeres, pero la hubiese reprimido, y se sugiere cómo haber tenido hijas con hombres a los que no amaba pudo condicionar su vida.
En cuanto al público, el director declara que le gustaría que se llevaran un buen rato de entretenimiento. Además comenta: «A los que hayan visto otros montajes de esta obra, les pediría que asistieran con la mente abierta a nuevas reinterpretaciones y a los que la ven por primera vez, que sientan la cercanía de lo que se está contando».
«Como espectador, disfruto con las historias que me hacen reflexionar para poder debatir a la salida del teatro sobre lo que he visto», añade. Concluye en que «espera que el público tenga algo interesante sobre lo que hablar durante unas horas después de la función y que esa conversación de pie a diversas reflexiones».










